CARTA DE LECTORES: DE UN SEGLAR AL INSTITUTO BUEN PASTOR: ¡DEFINIDAMENTE SOBRAN LOS TRAIDORES!

CARTA DE UN SEGLAR AL INSTITUTO «EL BUEN PASTOR»

Presbíteros,

El tiempo pasa y las heridas se curan, el tiempo pasa y la verdad llega. Verdad que ustedes se han atrevido a mezclar con el error, verdad que ustedes no profesan al quedarse en el error. Error asumido por conveniencia o peor aún, por cobardía. Son ustedes unos pusilánimes, que prefieren servir al «Homo» que servir a la única Esposa de Dios Nuestro Señor. Es comprensible que se hayan agotado. Aún los mismos elegidos han caído.

Esta misiva es iniciativa propia, nadie me ha mandado a hacerla. Y aunque debo el favor al Padre Navas por su caridad, esto no es una diatriba que me evite decir unas cuantas cosas a ustedes como instituto; porque como enseñó Santo Tomás: «Por encima de todo, La Verdad». Y ustedes ya no están en la Verdad. No sé si llevan años así, quizás desde que salieron del legado Monseñor Marcel Lefebvre, hoy también mancillado por dialécticos personajes como Monseñor Fellay. Definidamente sobran los traidores.


Y como el que busca encuentra, pues encontré que ustedes dejan a un lado la catolicidad y la resistencia por vivir cómodamente, sin pelear y evitando ser perseguidos, por ese afán de ser legalizados en la sociedad de los hombres modernos, convirtiéndose así en unos proxenetas de la Verdad, la Fe y la Misa. Pues bien, a esta persecución a la verdad por Cristo Rey, me sumo; porque tendrán que aguantarme y con la gracia de Dios, pues a pocos a los que ustedes hoy en día tienen bajo el velo de excusas y sofismas que suelen comentar en sus sermones timoratos exhortando mojigata obediencia a un anti-papa, apóstata y hereje como Benedicto XVI, sabrán con certeza qué es lo que acá les escribo. Mas no es suficiente con que ustedes o sus incautos fieles tristemente mal encaminados, se reúnan para tratar de ortodoxia o doctrina social de la Iglesia teniendo como jefe a un Contra-Syllabus Errorum; un detractor de Quanta Cura, Rerum Novarum, Cuadragessimo Anno, Divini Redeptoris y; liberal expuesto detalladamente en Pascendi.

En la última misa que asistí al Buen Pastor, el 27 de Octubre de 2011, día en que se celebraba el III Encuentro de Asís, el oficiante – y digamos los nombres – padre Víctor Camacho que en inarticuladas palabras excusaba la pública apostasía de su sumo pontífice, demostraba ya mal un desconocimiento o peor aún, una omisión descarada, vil y cobarde, que para los oídos de los pobres incautos fieles pareció ser de naturalidad. Valor me faltó a mí para increparlo y desmentir sus falsas palabrerías, como lo hizo aquel fiel que increpó al Patriarca de Constantinopla Nestorio en el año 428 en medio de su herético sermón. Les digo que esa falta de valor que no tuve en ese instante, gracias a Dios ya no está conmigo hoy; entonces por esto, como obligación que tengo de contra-atacar al modernismo, tendré que atacar con la verdad y la luz de la Iglesia – no la mía – la traición que progresivamente van contribuyendo ustedes a la Tradición. Y aunque ya no lo crean, el experimento I.B.P, sujeto a Babilonia anticristo es una inoculación con careta de neutralidad que trae a unos y saca a otros para dejarlos en un estado de paralización espiritual e intelectual; a católicos infértiles, castrados y bobitos.

Que el Padre Rafael Navas Ortiz, no me prejuzgue porque vaya creer que soy un traidor. No lo soy y no pienso serlo. Si piensa eso, entonces en ese orden de ideas Don Alejandro Ordoñez también vendría a hacer traidor por haber sancionado al Ex – Senador Iván Moreno. Esas cosas mundanas mal o bien terminan siendo superfluas porque se tratan de cosas de hombres; pero las cosas de Dios, son mucho más delicadas y requieren de una total firmeza.

En mis meses de ausencia del I.B.P, por la Gracia de Dios, he aprendido más sobre la Fe Católica y las verdades del catolicismo, y tengo mucho por recorrer; mas he llegado a escuchar cosas molestas, como por ejemplo que me he vuelto loco. Es posible, pero no por tener mi actual sencilla postura teológica; sino porque, quizás, en mi condición de escritor en ciernes existe algo de locura en mí… pero decir que estoy loco por lo que digo en cuanto a la Iglesia se refiere, es una locura, como locura es decir que el Padre Basilio Méramo, el Padre Juan Carlos Ceriani, el Reverendo Padre Fray Agatangel de la Transfigración, quien será consagrado Obispo en Brasil por el Arzobispo Elías Dognal, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Griego-Católica Ucraniana, junto a otros cuatro obispos monjes basilianos co-consagrantes están locos, según algunos legalistas como el Padre Camacho.


Locura es negar la verdad, demencia es no ver el error y pendejada es ser algo que no sé es. Se me viene a la cabeza el Capitulo 5 del Profeta Oseas, deberían leerle con atención, muy actual hoy en entre los sacerdotes y más aquéllos que pretenden aceptar al bastardo Vaticano II. Quienes defienden estos últimos antipapas, llegan al extremo de ser tan ilógicos en sus posiciones que vendría la frase de Félix Sarda i Salvany. «Todas las herejías han empezado por un Juego de Palabras, y han acabado por ser lucha sangrienta de ideas«. Y es a esto que se ven reducidos quienes justifican los errores humanos, es decir, quedan en meras ideas, en ser algo que en sí no son. Esa es la tan famosa «Hermenéutica de la Continuidad» de Benedicto XVI. Es mejor morir por la idea de ser un buen sacerdote, que vivir por la idea de ser obediente a la idea de un impostor.

Padres del Instituto el Buen Pastor, a ustedes les vendría muy bien estas frases del Padre Leonardo Castellani: «La Iglesia teme más la mentira que la violencia; y en general se puede decir que todos aquellos que protestan demasiado contra la violencia son gente que han puesto su confianza en la mentira» o esta otra: «Cuando un hombre da motivos falsos de sus acciones, ese hombre es un falso. Pero cuando da motivos falsamente divinos, ese hombre es un tartufo, tanto más cuanto más viles sean sus acciones«.

¿Qué es preferible en razón humana ante Dios? ¿Pecar contra la pureza? O ¿Pecar contra la Verdad? La pureza del cuerpo no siempre lleva a la verdad; mas la verdad sin duda lleva a la pureza del Alma y del cuerpo. Lástima que no sea tan digno de hablar de esta última virtud; pero no por ello dejo de insistir en el menester de quienes ya saben y conocen, vieron y palparon para que tomen la posición que deben tomar. Quienes abandonaron, regresen. Como exhorto al Padre Rafael Navas quien fuera en otrora baluarte del Catolicismo en Colombia.

Atentamente,

Bogotá, 27 de marzo de 2012

Mauricio Contreras Fierro

(Fermétedes)

Pecador