SCHMIDBERGER: A TODO O NADA

Padre Schmidberger: Con Benedicto XVI la barca de la Iglesia navega en adelante sobre aguas más tranquilas.

Comienza la campaña lavadora de cerebros de Schmidberger.

El siguiente comunicado fue leído este domingo 25 de marzo en todos los Prioratos y Centros de Misa de la FSSPX en Alemania.

Podrán ver en este comunicado varias cosas a las que nos hemos referido en los últimos días. La vocación ratzingeriana de Schmidberger queda, una vez más, absolutamente comprobada. También, claro está, la total voluntad de ARREGLO bajo las premisas de Mons. BUX. Solamente le faltó decir ahora: ROMA NOS NECESITA.

«Hay esperanzas fundadas en vistas de una solución satisfactoria»

Satisfactoria ¿para quién?

¿Qué cosa son «las fuerzas conservadoras de la Iglesia»?

Todo lo que hagamos es por el bien de la Iglesia…

Y además el típico recurso judaizante de la RESTAURACIÓN: Por el acuerdo, y mediante las oraciones de los atontados feligreses, Dios sacará a la Iglesia de esta crisis y le dará una vida nueva, una nueva fuerza y una nueva prosperidad…

Hay que ser demasiado estúpidos para seguir soportando tamaños atentados a la verdad y a la Iglesia…

COMUNICADO DEL PADRE SCHMIDBERGER

Estimados feligreses:

El 16 de marzo, el cardenal Levada, Prefecto de la Congregación de la Fe entregó en Roma al Superior General de nuestra Fraternidad, Monseñor Fellay, una carta con explicaciones; carta en la que se nos pide, en definitiva como ha ocurrido hasta ahora, de declararnos más positivos respecto del Preámbulo Doctrinal del 14 de septiembre.

La fecha límite para una respuesta es el 15 de abril de 2012. Ustedes habrán, probablemente, escuchado esto, en su totalidad o en parte, por los medios de comunicación.

Así que llegamos, pues, a un momento decisivo.

Si bien la carta tiene un tono desagradable, sin embargo hay esperanzas fundadas en vistas de una solución satisfactoria. Si esta llegara a lograrse, sería aumentar de manera significativa todas las fuerzas conservadoras en la Iglesia; de lo contrario, estas se verían probablemente debilitadas y desanimadas.

Se trata en primer lugar, no de nuestra Fraternidad, sino del bien de la Iglesia.

Es por eso que pedimos la oración ardiente, perseverante y fervorosa de todos nuestros fieles y de todos los católicos, a fin de que Dios, a través del sufrimiento redentor de su Hijo unigénito, saque su Iglesia de la crisis y le dé, por la Santa Resurrección de Jesús, una vida nueva, una nueva fuerza y una nueva prosperidad.

Stuttgart, 22 de marzo 2012

Padre Franz Schmidberger, Superior del Distrito

Original: