TONO AMENAZANTE E INTIMIDATORIO EN SUPUESTA CARTA DE MONS. FELLAY A MONS. WILLIAMSON

Original de http://mauricepinay.blogspot.com/2011/10/letter-from-bishop-fellay-to-bishop.html

Traducción de Radio Cristiandad

Se ha dado a conocer una supuesta carta de Mons. Fellay a Mons. Williamson.

El texto de la carta, así como algunos comentarios acerca de ella, llaman la atención, por lo cual la ponemos a consideración de los lectores de Radio Cristiandad.

El estilo utilizado corresponde efectivamente a Mons. Fellay. La ausencia de Mons. Williamson a la reunión de Albano, como así también su ¿cancelación? de los comentarios Eleison, colaboran a la credibilidad del contenido.

Tal tono amenazante y demostrativo de las profundas diferencias entre los dos prelados no son desconocidas para los feligreses y sacerdotes de la FSSPX.

No obstante la tomamos y publicamos con la prudencia necesaria ya que no podemos confirmar su origen.

Es dificil que Mons. Williamson la de a conocer. Salvo que su intención sea definitivamente romper lanzas con Fellay.

El texto de la carta es el siguiente:

Carta del Superior General de la FSSPX Mons. Fellay a Mons. Williamson

23 de septiembre de 2011

Su Excelencia:

Me alegraría invitarle a la reunión de superiores de la FSSPX que tendrá lugar en Albano a principios de octubre, ya que la naturaleza y la composición de la reunión ha sido de alguna manera cambiado debido a los acontecimientos actuales. También me gustaría enviar un texto de Roma del que ellos desean una respuesta. Sin embargo, me veo obligado a poner condiciones a cada uno de estos puntos.

Primeramente, concerniente al texto, le pido un juramento escrito de que no comunicará a nadie ni el texto ni su contenido. Demasiadas veces en el pasado a usted le ha faltado discreción, así que estoy obligado a someterle a un procedimiento de esta clase, lo cual no me gusta.

En segundo lugar, en lo referente a la reunión en Albano, sólo puedo invitarle a asistir si usted deja de publicar los Comentarios Eleison. Ya se le ha dado la razón en repetidas veces así como se le ha ordenado que deje de publicarlos. Usted considera que por el beneficio de predicar y de la defensa de la Fe, no necesita atender a esto, con el pretexto de que nadie tiene el derecho de detener a un obispo de cumplir con su deber de predicar y de defender la Fe. Pero esa prédica y esa defensa de la Fe están dentro de circunstancias concretas que bien pueden requerir la intervención de los superiores. Además, ningún otro obispo de la FSSPX publica una carta circular y no por ello se consideran impedidos de expresarse.

Además, las consecuencias de su actitud son dañinas para la FSSPX: usted infunde desconfianza hacia las oficinas centrales de la FSSPX y hacia el Superior General. No puede refrenarse de comunicar estos sentimientos a aquellos a su alrededor. Ninguna revolución podría hacer mejor trabajo de minar la autoridad… y eso hace usted en nombre de una posible supuesta traición por parte del Superior General… Eso es muy serio.

Especialmente cuando un cierto número de indicaciones muestran que su actuar no se limita a la teoría:

  1. Usted recomendó a un sacerdote argentino del Novus Ordo que le pidió su consejo, que no se uniera a la FSSPX.
  2. Usted escribe a un seglar americano diciendo que la apostasía de la Iglesia principal está mucho más avanzada que la de la FSSPX. ¿Cómo puede usted escribir tales cosas, falsas e injustas, contra la Fraternidad de la cual todavía es un miembro?
  3. Existe en círculos anglosajones una red de infiltrados de la FSSPX que preparan una separación. Usted ha sido puesto al frente como la cabeza de este movimiento, usted es amigo de sus líderes y usted está jugando su juego.

¡Y usted habla de nosotros diciendo que tenemos doble discurso! En lo que se refiere a la unidad de la FSSPX, ¡usted es quien está poniéndola en mayor peligro, Su Excelencia! Siempre en nombre de la defensa de la Fe. En tan grave momento ahora que la tiene lugar la confrontación entre nosotros y la Santa Sede, cuyo resultado será decisivo para nuestro futuro y tendrá consecuencias para la Iglesia entera, yo le pido entonces -una vez más- permanecer en silencio hasta nuevas órdenes. Si usted se rehusara a atender esta directiva, significaría no ser invitado a la reunión de Albano y el principio de un procedimiento canónico para su expulsión de la FSSPX. Así pues, espero su respuesta.

Todo esto es muy triste y no tiene nada que ver con la confrontación apenas mencionada, sea lo que sea que usted pueda pensar. La pérdida de uno de sus obispos es una de las peores cosas que pudieran ocurrir a la FSSPX. Depende enteramente de usted detener esa tragedia. Crea, Su Excelencia, en mis fervientes oraciones al Sagrado Corazón de Jesús,

Mons. F.