Algunos datos han surgido en estas últimas horas sobre la relación de la Roma modernista con la NeoFSSPX. He aquí algunas de ellas:
Los diálogos Roma-FSSPX/SSPX no están formalmente terminados. Reunión en Septiembre de 2011 entre ambas partes para hacer balance
(Visto aquí) Contrario a lo que afirmó Jean-Marie Guénois de Le Figaro en Jun-17-2011 (ver aquí), los diálogos doctrinales Roma-FSSPX/SSPX no están formalmente terminados, así lo ha afirmado hoy “una fuente autorizada cercana a la materia” a la agencia francófona I.MEDIA que también ha dicho que si bien la fase de disputación está terminada, también es cierto que todavía se requiere una evaluación de ambas partes. En este sentido, se dice por parte de Roma, “es demasiado pronto para decir que es un fracaso, como es demasiado pronto para decir que estas discusiones han tenido éxito”.
La misma agencia I.MEDIA dice que la Iglesia y los miembros de la FSSPX/SSPX se reunirán en septiembre de 2011 para hacer el balance de los diálogos doctrinales comenzados en Octubre de 2009, sin lograr allanar la brecha que separa a ambas partes.
Monseñor Williamson: Secuela de las Discusiones
A medida que las Discusiones doctrinales que se llevaron a cabo desde el otoño del 2009 hasta la primavera de este año entre la Fraternidad de San Pio X y Roma se alejan en el pasado, la pregunta surge naturalmente en relación a las futuras relaciones entre las mismas. Entre Católicos de ambos lados existe un deseo de continuar con los contactos, mas debido a que dichos deseos piadosos de unión fácilmente alimentan las ilusiones, es necesario mantener contacto con la realidad si uno no quiere dejarse arrastrar por la locura anti-Dios que ha embriagado ya casi todo el mundo moderno.
Originalmente las Discusiones fueron buscadas no por la Fraternidad sino por Roma, ya que esperaba disolver la resistencia notoria de la Fraternidad hacia el Neo-modernismo del Vaticano II. El gran obstáculo era la doctrina, porque la Fraternidad está bien protegida dentro de la fortaleza de la doctrina antigua e inmutable de la Iglesia. Tenía que ser atraída fuera de esta fortaleza. Ahora para los Neo-modernistas, al igual que para los comunistas, cualquier contacto o diálogo con un adversario en una postura segura era – y aún es – mejor que nada, porque el adversario solamente puede perder a través de este encuentro mientras ellos solo pueden ganar. Así es que Roma acepto inclusive las Discusiones doctrinales.
Desgraciadamente para Roma, los cuatro representantes de la Fraternidad creen claramente y se mantuvieron firmes. Como a uno de los cuatro teólogos Romanos que participaron en las discusiones se le oyó decir después, «Nosotros no los entendemos y ellos no nos entienden.» Claro. A menos que los Romanos abandonaran su Neo-modernismo o los sacerdotes de la Fraternidad traicionaran la Verdad, era seguro que el diálogo resultaría relativamente infructífero. Pero Roma no puede soportar que su propia traición de la Verdad sea mostrada por la insignificante Fraternidad, y por eso es poco probable que se rinda. Esa es la razón por la que ya escuchamos de un vocero de Ecclesia Dei que muy pronto Roma ofrecerá un «Ordinariato Apostólico» a la Fraternidad. Ciertamente esa cita puede ser no más que un sondeo para probar las reacciones, pero también es una idea tentadora. A diferencia de una Prelatura Personal, el Ordinariato Apostólico es independiente de los obispos locales y a diferencia de la Administración Apostólica, como la de Campos en Brasil, no está confinada únicamente a una diócesis. ¿Qué más podría pedir la Fraternidad?
Pide que Roma regrese a la Verdad porque sabe, como los Comunistas y los Neo-modernistas, que cualquier colaboración práctica a la que se llegue al amparo de un desacuerdo doctrinal la llevará eventualmente, por un sinfín de razones humanas, a absorber la falsa doctrina de los enemigos de la Fe, en otras palabras a traicionar la Verdad. Esta es la razón por la cual el Superior General de la Fraternidad ha repudiado en público en reiteradas ocasiones cualquier arreglo canónico con Roma que preceda a un acuerdo doctrinal. Mas las Discusiones por lo menos han servido para demostrar lo profundo del desacuerdo doctrinal entre la Fraternidad y la Roma Neo-modernista. Esa es la razón por la cual los Católicos deben de estar preparados para que la Fraternidad rechace aún el ofrecimiento de un Ordinariato Apostólico, por muy bien intencionadas que parezcan las autoridades Romanas.
Pero ¿por qué es la doctrina tan importante? Porque la Fe Católica es una doctrina. Y ¿por qué es la Fe tan importante? Porque sin ella no se puede agradar a Dios (Heb.XI,6). Pero ¿por qué debe de ser la Fe Católica? ¿Acaso no sería suficiente con cualquier otra fe en Dios? No, porque Dios mismo sufrió el horror de la Cruz para revelarnos la única Fe verdadera. Todas las otras «fes» contradicen de una manera u otra, la verdadera Fe, y son entonces más o menos mentirosas. ¡Y Dios no es un Dios de mentiras!
Cuatro números a venir de «Comentarios Eleison» mostrarán, con todo el debido respeto, lo desorientado que está en este respecto el pensamiento del Papa actual, por muy bien intencionado que también sea. Kyrie eleison.

