RADIO CRISTIANDAD EN SEMANA SANTA

Informamos a nuestros lectores y oyentes que durante Semana Santa, estaremos con programación especial y que por lo tanto la programación de nuestros medios se verá alterada.

Lunes, Martes y Miércoles Santo (18, 19 y 20 de abril de 2011 )-

Conferencias Cuaresmales con el P. Ceriani (en vivo) en el horario central de la mañana y luego repeticiones a lo largo del día.

Serán 2 conferencias por día. 6 en total.

Jueves Santo 21 de Abril – Estreno de la Obra «Bendito el fruto de la Cruz»; radioteatro sobre la Pasión del Señor. Estreno 11 hs. de Argentina la primera parte; con repeticiones a lo largo del día

Viernes Santo 22 de Abril – Estreno de la 2º parte y conclusión de la obra, a las 11 hs. de Argentina; con repeticiones a lo largo del día

Sábado Santo 23 de Abril – Repetición de la Obra Completa durante todo el día.

Domingo de Resurrección: Programación especial con música apropiada y evangelios comentados.

Además durante toda la semana: Preparación para la muerte, meditaciones y reflexiones para este Santo Tiempo y todo lo que contribuya al clima de recogimiento interior.

En el blog estarán disponibles las versiones de audio. También se publicarán textos alusivos a la Gran Semana.

No habrá publicación de otras noticias, salvo fuerza mayor. También reduciremos la velocidad de aprobación de los comentarios.

Esperamos que de algún modo nuestra obra ayude a bajar la velocidad que el mundo busca imponer en esta semana y contribuya a la reflexión y a la paz interior.

Les deseamos a todos una fructífera y Santa Pascua de Resurrección.

10 comentarios sobre “RADIO CRISTIANDAD EN SEMANA SANTA

  1. Agradeceré mucho al Editor del blog o a algún lector si me informara en que Iglesias de Rosario, Santa Fe se da misa según el Rito Tradicional, puesto que no las he encontrado y a los que pregunté «no saben» en donde.

    Gracias.

    En Cristo.

  2. Disculpen mi gran ignorancia, pero les pido por favor la ubicación en dial de RADIO CRISTIANDAD en la ciudad de Bs As.
    Creo que sería de utilidad, publicar el listado de ubicaciones en el dial, en los diferentes lugares en que se emite,como un elemente de consulta, donde uno busque y pueda recomendar o ubicarse.
    Muchas Gracias y disculpen.

    Nota del Editor:

    Estimado Gerardo: Radio Cristiandad emite por frecuencia modulada solamente en la Ciudad de San Luis. Para el resto del mundo solamente por Internet. La dirección es:http://flux.cxnlive.com:8080/cristiandad En el costado derecho hay un enlace directo a la Radio en Vivo.

  3. Saludos en Cristo:
    Una consulta, es apropiada para Viernes Santo en una parroquia colocar Lacrimosa del Requiem de Mozart, o los cantos gregorianos de los monjes de Silos.
    En la ciudad donde vivo, específicamente en la parroquia que me corresponde mantienen la tradición de cubrir las imágenes con una tela morada, para ese día e iré el Viernes Santo para ver si hacen la oración por los pérfidos judíos, herejes, paganos etc…
    Para el que no conozca Lacrimosa, dejo el enlace, personalmente me llega mucho esta obra de W.A.

    San Juan Evangelista, ora pro nobis.

  4. gracias por estas meditaciones en esta Semana Mayor
    Puedo sugerirles de por favor detener el canto gregoriano mientras la Conferencia del sacerdote. gracias

  5. Ave Maria gratia plena,
    hermanos buenas disposiciones estas en grabar audios en esta semana santa. Que sean escogidos buenas trilhas sonoras: medievales, barroca, gregoriano.

    Pax in Nomine Domini!
    A.M.D.G.

  6. HIMNO DE LAUDES

    Oh sol de salvación, oh Jesucristo:
    Alumbra lo más hondo de las almas,
    En tanto que la noche retrocede
    Y el día sobre el mundo se levanta.

    Junto con este favorable tiempo
    Danos ríos de lágrimas copiosas
    Para lavar el corazón que (ardiendo
    En jubilosa caridad) se inmola.

    La fuente que hasta ayer manó delitos
    Ha de manar desde hoy perenne llanto
    Si con la vara de la penitencia
    El pecho empedernido es castigado.

    Ya que ha llegado el día, el día tuyo,
    Y vuelve a florecer el universo,
    Compartamos su gozo los que fuimos
    Devueltos por tu mano a tus senderos.

    Oh Trinidad clemente: que te adoren
    Tierra y cielo a tus pies arrodillados,
    Y que nosotros, por tu gracia nuevos,
    Cantemos en tu honor un nuevo canto.

    Francisco Luis Bernárdez

  7. En este punto se intercala en el relato de la Pasión, una antigua leyenda. Es una leyenda florecida en la imaginación de los cristianos más de mil años después de la muerte de Cristo; pero contiene un símbolo tan profundo, que la humanidad no la ha podido olvidar y más de un poeta la ha hecho suya para resucitarla.

    Entre los Judíos que insultaban a Jesús cuando cayó, había uno más despiadado y ladrado que todos. Cuando los soldados hubieron, al fin, levantado al inmortal moribundo, le dio un manotazo en un hombro, gritándole:

    —¡Arriba, arriba, y anda de prisa!

    El golpeado, según el Judío habría referido más tarde, se volvió, y, mirándole fijamente, respondió:

    — Y tú andarás hasta que yo vuelva.

    Y aquel hombre, dejando en el suelo a un hijo suyo que llevaba en brazos, se alejó, y desde entonces anda los caminos de la tierra, sin parar más de tres días en un mismo lugar, sin cansarse, sin poder morir. Uno de los muchos que dicen haberle conocido, refiere que es de «estatura mediana, color moreno, delgado, ojos hundidos y barbilla con pocos pelos”; conoce todas las lenguas, pero no habla sino a los cristianos. Afirma que volvió a Jerusalén para verla destruida; anda descalzo, no tiene bolsa, no se sabe de dónde le vienen los dineros ni nunca le sobran. Si le dan más de lo que necesita, él se los da de limosna a los pobres. Su nombre más conocido, y tiene muchos, es Ahasverus, el hombre que ha rechazado a Dios.

    La leyenda no está corroborada por ningún texto de los primeros tiempos cristianos. Pero es verdadera con una verdad más tremenda que histórica.

    Que en aquellos días innumerables Judíos escarnecieron el agotamiento y la desventura de Jesús, es certísimo, e igualmente cierto que Alguien vaga errante aún por todos los países, esperando el retorno de aquel a quien apartó de su cuerpo como un miembro podrido. Ese Alguien es el pueblo judío que, pocos años después de la crucifixión de aquél a quien había rechazado, hubo de dispersarse, como rebaño acosado por el fuego, por todas las tierras conocidas, y aún sigue fugitivo y errabundo, en todas partes extranjero y sospechoso, sin sede estable, sin reino que pueda decir suyo, desanidado de la antigua patria que costó tanta sangre a sus padres. A ese Alguien, que quitó la vida al Salvador, le ha sido concedida una inmortalidad material, carnal, visible, en la persona de los hijos sobre los que ha de caer por voluntad de sus padres la sangre de Cristo. Porque ese espectador viviente de la Pasión, que lleva allí donde emigra los textos de los Profetas desatendidos y de la Ley traicionada, debe quedar como testigo de los anuncios, que precedieron al primer advenimiento y debe esperar el segundo, hasta que se convierta al Hijo nacido de una virgen de su sangre.

    El Judío Errante no es, pues, como piensan muchos, imagen de una humanidad empujada a andar por la tierra el perenne camino de los siglos y marcada en la frente con una señal roja e imborrable, como Caín, por haber matado a su hermano. El Judío Errante es verdaderamente el Judío, distinto y separado del resto de los hombres; pero no es una sola persona, sino un pueblo entero. Su perenne longevidad es la longevidad, verdaderamente extraordinaria, de esta nación, que todos los pueblos, durante siglos y siglos han diezmado y asesinado, a la que le ha sido arrebatada y quemada la casa, que fue perseguida y vejada en todos aquellos lugares donde ha buscado refugio, y, sin embargo, vive todavía, con su lengua y su ley, separada de los demás, sobreviviendo a todas las estirpes coetáneas suyas por caso único en la historia.

    Pero esa raza no se ha convertido aún ni tiene la misma repugnancia a llevar dinero encima que el Judío de la leyenda. Antes bien, ha encontrado una patria nueva en el Oro, y por medio del oro amontonado en sus cajas domina a muchos que dicen creer en el menospreciador del dinero, y ella los ha corrompido a su imagen y semejanza.

    Pero los Judíos pobres, los Judíos descalzos, los Judíos hambrientos, los Judíos piojosos que todos los años salen de sus hediondos ghettos de Eslavia para pedir al otro lado del mar un pan más blanco y más seguro, sin la obsesión de la matanza repentina, son figura viviente del verdadero Ahasverus que no ha visto aún volver al Crucificado.

    Un oráculo inefablemente misterioso afirma que la segunda venida de Jesús a la tierra no se verificará hasta que no sea cristiano su pueblo. Y el Judío seguirá recorriendo, provisto de muchos bolsillos, los caminos del mundo, para acaparar los dineros producidos por los treinta siclos de Judas, hasta el día en que obedezca a la invitación milenaria de Cristo.

    Y entonces, dejando de rastrillar el oro que cae del orificio excremental de Satanás, compartirá con los pobres sus bienes para seguir al divino Pobre a quien no quiso conceder, hace diecinueve siglos, ni siquiera la caridad de un instante de reposo. (Giovanni Papini en ‘Historia de Cristo’)

  8. SEXTA ESTACIÓN

    La Verónica enjuga el rostro de Jesús

    Lo presintió cercano sin verlo todavía,
    lo anunciaba el silbido de agónicos jadeos,
    el perfume doliente que tienen las heridas,
    los cuajarones rojos, los ruines clamoreos.

    Fue midiendo distancias por el crujir del hierro,
    el crispar del flagelo, el eco del ultraje,
    más punzante que el cardo que ceñía su frente,
    como corona en llagas de un trágico linaje.

    A golpes de la tralla, al son de los gemidos,
    contó miles de pasos hasta su cuerpo roto,
    la muralla deicida le cerraba el camino,
    cada piedra un escarnio, anónimo e ignoto.

    Resuelta sin embargo al destino imperado,
    en su nombre de griegas resonancias orondas,
    el Salterio le dicta la vocación labrada:
    “He de buscar tu rostro, Señor, no me lo escondas”.

    “He de buscar tu rostro, Señor, no me rechaces”,
    repitió sosteniendo con las manos un lienzo,
    su andar abría surcos entre fieros caínes,
    mellados en el odio que asesinó El Comienzo.

    A empellones avanza, a impulsos retrocede,
    por un boscaje torvo de risas fariseas,
    de innombrables traiciones, cobardías, relapsos,
    las furias desatadas de venganzas hebreas.

    Señoreaba esas turbas la historia del pecado,
    las almas condenadas del pasado y presente,
    pero estaba el futuro de falsías arteras,
    el próximo Iscariote estaba ocultamente.

    Escuchó imprecaciones más filosas que picas,
    y por mujer no quiso mirar lo que veía;
    se habían vuelto viernes los hombres y las cosas,
    y el viernes más luctuoso se volvió profecía.

    Cuando al fin, frente a frente, ya sin tiempo quedaron,
    la Varona del Paño y el Dios de los Amores,
    se cumplió la palabra del vidente Isaías:
    era Cristo la imagen de un Varón de Dolores.

    Milagro de la tela, misterio del Via Crucis,
    Berenice prolonga ese alivio fugaz:
    el Gólgota te espera, todo está consumado,
    pero dame Dios mío besar tu Santa Faz.

    Antonio Caponnetto

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