AY, FELLAY

Tranquilos muchachos… todo va según el plan…

 

Original de DICI

Monseñor Bernard Fellay : “En un punto de inflexión”

fulda_fellay2

Entrevista con Monseñor Bernard Fellay – Nouvelles de Chrétienté sept.-oct. 2010

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X celebra sus 40 años. Es el fin de la travesía por el desierto, como para los hebreos en el tiempo de Moisés?

Creo que lo que vivimos se parece más a una de esas incursiones de los exploradores que entrevén la tierra prometida, sin que las circunstancias les permitan entrar.

Para evitar alguna falsa interpretación de la imagen utilizada, quiero precisar que continuamos afirmando siempre y firmemente que somos católicos y que, con la ayuda de Dios, queremos permanecer tales. Sin embargo, para la Iglesia toda, esta crisis se parece mucho a una travesía por el desierto, con la diferencia de que el maná es muy difícil de encontrar. Hay signos alentadores, sobre todo de parte de Roma, pero desafortunadamente están junto a otros signos bien preocupantes. Algunas briznas de pasto en el desierto…

A pesar de todo, cómo se desarrolla la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en todo el mundo?

En efecto, La Fraternidad se desarrolla un poco por todas partes. Algunas regiones tienen un impulso mayor que otras, pienso, por ejemplo, en los Estados Unidos, pero el gran handicap que encontramos es la falta de sacerdotes. Carecemos desesperadamente de sacerdotes para responder como deberíamos a los pedidos de auxilio que nos llegan de todas partes. Con cada nominación hacemos una elección que deja sin respuesta uno o varios grupos de fieles. Por una parte es más bien un buen signo, pues ello muestra claramente el desarrollo de nuestra obra, pero también es muy doloroso. Piensen en los países de misión, en particular en África o en Brasil. Si pudiéramos enviar allí unos cincuenta sacerdotes, sería una gran alivio. El Asia también espera…

Monseñor Lefebvre decía que para las autoridades romanas las cifras de este crecimiento eran más elocuentes que los argumentos teológicos? Sigue siendo así?

No sé si hay que decir las « cifras » o los « hechos ». De todos modos los dos pertenecen al mismo orden de cosas. Según un viejo adagio, contra factum non fit argumentum, ante los hechos, no hay discusión posible; esto conserva toda su fuerza. Y la afirmación de Mons. Lefebvre es muy cierta. Destaquemos que no es tanto el número lo que impresiona a Roma, (N del E: ¿Y para qué los millones de rosarios?) pues seguimos siendo una cantidad despreciable en el conjunto del Cuerpo místico. Esos frutos magníficos, que son ciertamente, según las palabras mismas de un alto prelado romano, la obra del Espíritu Santo, son lo que mueve a las autoridades romanas a dirigir sus miradas hacia nosotros. Tanto más cuanto que se trata de frutos frescos que crecen en medio del desierto.

En este mes de septiembre los informes sobre la aplicación del Motu Proprio referidos a la misa tradicional deben ser enviados a la Santa Sede. Son pocos los Obispos que han aplicado generosamente las directivas romanas. Cómo explica Ud. esta reticencia, o más bien esta resistencia?

Del mismo modo que la nueva misa expresa un cierto espíritu nuevo que es el de Vaticano II, así también la misa tradicional expresa el espíritu católico. Los que se aferran con los dientes a Vaticano II porque ven en él un nuevo punto de partida de la Iglesia, o los que consideran que con Vaticano II una página de la historia de la Iglesia quedó atrás definitivamente, son quienes simplemente no pueden aceptar la coexistencia de una misa que recuerda exactamente todo lo que pensaban haber dejado atrás para siempre. Hay dos espíritus diferentes encarnados en dos misas. Es un hecho ! Y los dos no van juntos ! Se encuentra en el católico moderno un odio semejante para con el rosario, por ejemplo. Y todo se relaciona. Vemos en la cuestión de la misa un muy buen ejemplo de la complejidad de la crisis que sacude a la Iglesia.

Quiere decir Ud. que hoy en la Iglesia, detrás de una fachada de unidad, se esconderían fracturas no solo entre los episcopados locales y Roma, sino en la misma Roma entre diversas tendencias opuestas? Tiene Ud. hechos?

Oh ! Sí, lamentablemente estamos en los tiempos anunciados en los que se verá cardenal contra cardenal, obispo contra obispo. Este tipo de disputa es generalmente muy discreto y escapa a la vista de los fieles. Pero en estos últimos tiempos, en diversas ocasiones, se ha convertido en algo público y notorio, como en el ataque gratuito del cardenal Schönborn contra el cardenal Sodano. Eso se parecía mucho a un arreglo de cuentas. Pero que tendencias opuestas chocan en la misma Roma no es un secreto. Conocemos varios hechos, pero no creo que sea útil para los fieles que esas cosas sean reveladas. (N del E: ¿Y lo de Fellay y Williamson no cuenta?)

En una reciente conferencia en el seminario de la Fraternidad San Pedro(1) Mons. Guido Pozzo, secretario de la Comisión Ecclesia Dei, se esfuerza en dar una prueba de continuidad doctrinal entre Vaticano II y la Tradición. Cita con este fin la cuestión del subsistit in y la del ecumenismo. Esos ejemplos le parecen convincentes?

Yo no diría convincentes, sino sorprendentes. Esta conferencia es la aplicación muy lógica de los principios enunciados en diciembre de 2005 por Benedicto XVI. Y nos ofrece una presentación del ecumenismo bastante diferente de lo que hemos escuchado durante cuarenta años…, una presentación mezclada con los principios eternos sobre la unicidad de la Iglesia y su perfección única, sobre la exclusividad de la salvación. Claramente se ve un intento de salvar la enseñanza de siempre y al mismo tiempo un Concilio reconsiderado bajo una luz tradicional. La mezcla, aunque interesante, deja todavía abiertas cuestiones de lógica sobre el rol que juegan las otras confesiones cristianas… llamadas hasta Pío XII inclusive, las “falsas religiones”. Se atreverán, en algún momento, a utilizar nuevamente ese término?

Mons. Pozzo propone en su larga conclusión un Concilio Vaticano II revisado  –sino corregido –, denunciando el relativismo, un cierto “pastoralismo”, una especie de “dialoguismo” excesivo… Piensa Ud. que esta presentación es capaz de llegar a la unanimidad en Roma y en las diócesis? Cómo juzga Ud. esta versión revisada del Concilio?

Es interesante en el sentido de que se nos presenta un nuevo Vaticano II, un concilio que de hecho nunca hemos conocido, y que se distingue del que ha sido presentado durante los últimos cuarenta años. Una especie de nueva piel! Es interesante sobre todo porque la tendencia ultra-moderna es condenada bastante fuertemente. Se nos presente una especie de concilio moderado o calmado. Queda, sin embargo, la cuestión de la recepción de esta fórmula nueva, ciertamente juzgada como demasiado tradicional por los modernos y no suficientemente tradicional por nosotros. Digamos que una buena parte de nuestros ataques se ve justificada, una buena parte de lo que condenamos es condenado. Pero si se condenan ciertas cosas, la divergencia sigue siendo grande sobre las causas. Ya que, en fin, si una desorientación tal acerca del concilio ha sido posible, y en tal escala, y con tal amplitud…, es necesaria una causa proporcionada! Si se comprueba semejante divergencia de interpretación a propósito de los textos del Concilio, habrá que concluir algún día que las deficiencias de los textos tienen su parte de culpa.

Algunos en el seno de la Tradición piensan que la crisis debería terminar instantáneamente, realizándose el paso de esta crisis a su solución de un solo golpe. Según su opinión, se trata de un signo de confianza sobrenatural o de impaciencia demasiado humana? En una solución gradual de la crisis, cuáles son las etapas positivas ya verificadas? Cuáles son las que Ud. desearía ver en el futuro?

La solución instantánea de la crisis, como algunos se la representan, no puede provenir sino de un milagro o de una gran violencia. Si eso no sucede así, queda entonces la solución gradual. Si bien, en potencia absoluta, no se puede excluir que Dios pueda hacer un milagro tal, sin embargo de manera habitual Dios gobierna su Iglesia de otro modo, por una cooperación más normal de las creaturas y de sus santos. En general, la reabsorción de una crisis dura al menos tanto tiempo como su activación, incluso más. El camino de la reconstrucción es largo, el trabajo es inmenso. Pero ante todo la elección de los hombres será determinante. Si la política de las nominaciones de los obispos cambia finalmente, podemos tener esperanza. En el mismo orden, sería necesaria una profunda reforma de la enseñanza en las universidades pontificias, de la formación de los sacerdotes en los seminarios. Se trata de trabajos de largo aliento que por el momento son todavía sueños, pero que en un período de diez años podrían ya tomar forma concreta. Todo depende primero del papa. Por el momento lo positivo es el reconocimiento de que muchas cosas van mal… Se acepta decir que hay una enfermedad, una grave crisis en la Iglesia. Se va mucho más lejos que eso? Lo veremos.

Qué puede aportar, concretamente, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X como solución a esta crisis sin precedentes? Que rol pueden tener los fieles de la Tradición en esta obra de restauración? Qué espera Ud. de la joven generación que hoy tiene 20 años y que tendrá 60… dentro de 40 años?

Recordar que la Iglesia tiene un pasado que aun hoy permanece completamente válido. Este acercamiento fresco, no marchito, a la Tradición de la Iglesia es un aporte decisivo para la solución de la crisis. A esto debemos agregar el llamar la atención sobre el poder de la misa tradicional, de la misión y del rol del sacerdote tal como lo quiere Nuestro Señor, según su imagen y según su Espíritu. Cuando les preguntamos a los sacerdotes que se acercan a la Fraternidad qué esperan de nosotros, nos responden primero que esperan la doctrina. Y eso incluso antes que la misa. Es sorprendente, pero al mismo tiempo es un buen signo. Los fieles tiene el importante rol del testimonio, de mostrar que la vida cristiana como siempre fue entendida, con sus exigencias y el respeto de la ley de Dios, es perfectamente posible en el mundo moderno. La vida cristiana llevada a la práctica es un ejemplo muy concreto del que tiene necesidad el hombre de la calle. Y en cuanto a la generación de los que ahora tienen 20 años, veo que está a la espera, lista para la aventura de la Tradición, sabiendo bien que lo que le es ofrecido allí afuera es pura apariencia. Estamos en un punto de inflexión para la reconstrucción del futuro, y aunque eso no se vea todavía claramente, creo que todo es posible.

(1) Conferencia dad por Mons. Guido Pozzo, el 2 de julio de 2010, en el seminario de Wigratzbad, titulada, “Aspectos de la eclesiología católica en la recepción de VaticanoII”. Ver nuestro comentario en DICI n° 220 del 7 de agosto de 2010, « Vaticano II, en debate entre Romano Amerio, Mgr Gherardini et Mgr Pozzo ».

20 comentarios sobre “AY, FELLAY

  1. ¡¡Cuántas cosas para comentar!!

    Solamente algunas notas, y ya tenemos para rato… Y no faltarán los Arieles o/y los Policarpos que pretenderán que esto se entiende bien.

    Veamos un poco:

    1a Respuesta: «Creo que lo que vivimos se parece más a una de esas incursiones de los exploradores que entrevén la tierra prometida, sin que las circunstancias les permitan entrar.
    Para evitar alguna falsa interpretación de la imagen utilizada, quiero precisar que continuamos afirmando siempre y firmemente que somos católicos y que, con la ayuda de Dios, queremos permanecer tales. Sin embargo, para la Iglesia toda, esta crisis se parece mucho a una travesía por el desierto, con la diferencia de que el maná es muy difícil de encontrar. Hay signos alentadores, sobre todo de parte de Roma, pero desafortunadamente están junto a otros signos bien preocupantes. Algunas briznas de pasto en el desierto.»

    a) Si son católicos, ¿dónde es que las circunstancias no les permiten entrar? ¿Dónde quiere entrar Monseñor Fellay? ¿Por qué no está adentro? ¿De dónde se fue, o de dónde lo expulsaron? ¿Cuándo? ¿Qué falta para que lo reciban?

    b) ¿Cuáles son los signos alentadores, sobre todo de parte de Roma?

    4a Respuesta: «Del mismo modo que la nueva misa expresa un cierto espíritu nuevo que es el de Vaticano II, así también la misa tradicional expresa el espíritu católico. Los que se aferran con los dientes a Vaticano II porque ven en él un nuevo punto de partida de la Iglesia, o los que consideran que con Vaticano II una página de la historia de la Iglesia quedó atrás definitivamente, son quienes simplemente no pueden aceptar la coexistencia de una misa que recuerda exactamente todo lo que pensaban haber dejado atrás para siempre. Hay dos espíritus diferentes encarnados en dos misas. ¡Es un hecho ! ¡Y los dos no van juntos!»

    a) El Motu proprio de Benedicto XVI (que en varias oportunidades ha sido dado por Monseñor Fellay como uno de «los signos alentadores, sobre todo de parte de Roma») dice que la nueva misa expresa la misma lex credendi que la Misa Tradicional.

    Luego, la Misa Tradicional expresa un cierto espíritu nuevo que es el de Vaticano II; y por lo tanto es falso que ella expresa el espíritu católico.

    Si es cierto que la Misa Tradicional expresa el espíritu católico, y que la misa nueva expresa un cierto espíritu nuevo, es falso lo que dice el Motu proprio; y por eso mismo también es falso lo que Monseñor Fellay dice del Motu proprio.

    Que se ponga de acuerdo con él mismo. Cada día se parece más a Benedicto XVI: su cabeza va por un lado y su corazón por otro…

    b) ¿Acepta Monseñor Fellay la coexistencia de las dos Misas? De su respuesta… ¡¡no se puede sacar otra conclusión que sí!!

    c) «Los que se aferran con los dientes a Vaticano II»… Perdón, ¿al 5% o al 95%?

    d) «Hay dos espíritus diferentes encarnados en dos misas. ¡Es un hecho ! ¡Y los dos no van juntos!»

    ¿En serio? Esto es para la «gilada», pues el Motu proprio de Benedicto XVI afirma lo contrario; y en varias oportunidades Monseñor Fellay ha dicho que ese documento es uno de «los signos alentadores, sobre todo de parte de Roma».

    Por otra parte, él mismo ha afirmado que sus expertos y Monseñor de Galarreta celebran en la basílica de San Pedro… Al menos van juntos…

    5a Respuesta: «Sí, lamentablemente estamos en los tiempos anunciados en los que se verá cardenal contra cardenal, obispo contra obispo. Este tipo de disputa es generalmente muy discreto y escapa a la vista de los fieles. Pero en estos últimos tiempos, en diversas ocasiones, se ha convertido en algo público y notorio»

    a) Monseñor Williamson contra Monseñor Fellay… Monseñor Fellay contra Monseñor Williamson… De modo público y notorio.

    b) Monseñor Tissier de Mallerais contra Monseñor Lefebvre… De modo público y notorio, al menos para quien haya leído la biografía del segundo escrita por el primero.

    Aquí me detengo, pues es necesario preparar las valijas para ir a Roma… ¡¡para firmar y regularizar!!

  2. Como debemos DICERNIR “”DONDE ESTAN LOS ACUERDOS ANUNCIADOS””” QUE CON BOMBOS Y PLATILLOS, RADIO CRISTIANDAD AFIRMABA………….no faltarán MUCHOS Arieles o/y los Policarpos que CREEN EN LA FRATERNIDAD SAN PIO X,….. COMO HAY VARIOS QUE SE FUERON, DESDE LA EPOCA DEL FUNDADOR de la FRATERNIDAD PASAN ESTOS HECHOS “SE VAN GRITANDO CONTRA SUS SUPERIORES, CRITICANDO LOS PASOS TOMADOS, “PARA LUEGO DESAPARECER” ESTAN A TIEMPO, DE RETRACTARSE.

  3. De los Comentarios al artículo del Padre Ceriani “Monseñor Tissier y la hermenéutica de la continuidad” se comprende quién es y qué función cumple Ariel o/y Policarpo. Veamos:

    El martes 12 de octubre, a las 9:27:

    Ayer, lunes 11 de octubre 2010, a las 11:19 pm, fue publicado otro comentario del enigmático Ariel (¿Policarpo?).
    Se dirige al “Editor y Responsable”. ¿A quién se refiere? ¿Al señor Fabián Vázquez? No es de creer… pues la continuación no lo permite.
    Dice: “En nuestra web hemos hablado varias veces del tema”. ¿A qué web hace alusión, a Radio Cristiandad? Se puede poner en duda…
    Habla de “la biografía del Arzobispo francés que publicó Mons. Tissier de Mallerais” que “pronto estará lista la edición en castellano después de un largo retraso”. ¿Acaso no se enteró de que ya está en venta desde el 18 de julio de 2010, y de que van varios artículos en que se la critica? ¿Cómo sabía él que desde hace mucho tiempo estaban preparando esa edición? ¿Forma parte del elenco de primeras figuras del club del clan de Bouchacourt? ¿Tiene un sitio en la web?
    Sigue diciendo, “Reproducimos la versión facsimilar de la firma de uno de los documentos aludidos.” ¿Quiénes son los que reproducen, pues habla en plural? ¿Dónde la reprodujeron?
    ¿Acaso Ariel (¿Policarpo? u ¿otro del clan?) ya habían publicado este comentario en otro sitio antes del 11 de octubre de 2010?
    No se espera respuesta de Ariel (¿Policarpo?), pues nunca responde.
    Su misión es otra…
    Gracias, de todos modos por darse a conocer, aunque ya se sabía…

    Un poco más tarde:

    Ariel, se le cayó la máscara.
    El comentario que publica lo tomó del panorama caótico.
    Ni siquiera sabe disimular.
    Hermanito, la embarraste.
    ¿Cómo sabían en el caótico panorama que la edición castellana del libro tenía demora, pero que pronto (un año y medio más tarde) estaría lista?
    Tiene mucha razón el padre Ceriani:
    Como podemos comprobar, lo que continúa es la política de la claudicación de la FSSPX.
    Si aún no compró este libro, no despilfarre su dinero.
    Si ya lo compró, intente que le restituyan o indemnicen por el fraude.

    Miércoles 13, a las 9:19 am:

    Ariel, ¿no respondes?
    Sí que respondes…
    Pero ya sabemos a quién…
    Ya sabemos quién es tu patrón…
    Ya conocemos al patrón de tu patrón… uno de los que manejan la política de la claudicación de la FSSPX.
    ¡Ah!… y no te olvides de poner los textos de Monseñor Lefebvre (por quien tienen una escrupulosa piedad filial) de que hay que ir a Roma y de que pronto comenzarían los ataques contra él.

    A las 7:58 pm:

    Monseñor Bernard Tissier de Mallerais dice en su libro:
    De estos hechos innegables se deduce que Monseñor Lefebvre, lo mismo que Monseñor de Castro Mayer, después de haber votado hasta el fin contra la libertad religiosa, firmó finalmente la promulgación de la declaración Dignitatis humanæ.
    Lo que puede parecer un cambio repentino de opinión no tiene, sin embargo, nada de sorprendente. Una vez que un esquema había sido promulgado por el Papa ya no era un esquema, sino un acto magisterial, y así cambiaba de naturaleza.
    El propio Monseñor Lefebvre hizo hincapié en el peso de la aprobación pontificia en su conferencia del 15 de septiembre de 1976, en la que reconoció haber firmado muchos textos del Concilio “bajo la presión moral del Santo Padre”, pues —decía— “no puedo separarme del Santo Padre: si el Santo Padre firma, estoy moralmente obligado a firmar.”
    (…)
    Después de todo, las cláusulas de Dignitatis humanæ, ya fueran sobre “la religión verdadera” o sobre los “justos límites” de la libertad religiosa, permitían en rigor interpretar las once líneas propiamente declaratorias (nº 2) en sentido católico, aunque no fuera ése el sentido obvio del texto tal como se deducía de todo el resto del documento.
    En todo caso, la adhesión de Sus Excelencias Marcel Lefebvre y Antonio de Castro Mayer quedó oficialmente registrada en las Actas del Concilio.
    (……)
    Pablo VI dice lo que Monseñor Lefebvre había afirmado públicamente en los meses precedentes: que no había firmado esos dos documentos conciliares. En realidad, como hemos dicho antes, el Prelado firmó todas las actas del Concilio.
    Pregunto: después de esto, ¿para qué ir a Roma?
    La respuesta no puede ser otra: para firmar.

    Otro comentario, con un dato importante:

    Estimado señor Fabián Vázquez:
    Radio Cristiandad publicó el sábado 11 de septiembre un Comentario de Monseñor Williamson: ¿Qué se trae debajo de la manga Mons. Williamson?
    Entre otras cosas interesantes, Monseñor formula esta pregunta: “¿no podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico a través del cual ninguna parte de la doctrina Católica sería negada, pero a través de la cual las diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX se pondrían entre paréntesis por el momento?”
    La cuestión de “la preciada regularización” desató en ese momento vivos comentarios.
    Ya que se está hablando del libro escrito por Monseñor Tissier de Mallerais sobre Monseñor Lefebvre, le paso ahora un dato que me parece importante, pero que no alcanzo a comprender bien. Tal vez sirva de algo para aclarar este tema.
    En las páginas 533-535 se toca el punto “La Fraternidad suprimida”.
    En la página 534 está esta frase, cuyo significado no entiendo, quizás alguien más versado en derecho pueda explicarlo:
    “En efecto, el 25 de abril, el Cardenal Tabera le aseguró a Monseñor Mamie que “tenía la autoridad necesaria para retirar las actas y las concesiones” de su predecesor. Por desgracia, era cierto. Como la Fraternidad no había recibido el Nihil obstat de Roma, no era aún una sociedad de derecho diocesano, sino que seguía estando en la fase preliminar de pia unio. Por eso, el Obispo podía disolverla por razones graves. La razón grave a los ojos de aquellos hombres, aunque no lo fuera a los ojos de Dios, era la “declaración”.
    Así pues, el 6 de mayo Monseñor Mamie le informó a Monseñor Lefebvre que retiraba la aprobación otorgada por su predecesor, y el mismo día los tres Cardenales apoyaron esa decisión con la aprobación de Pablo VI. Precisaban además que, una vez “suprimida” la Fraternidad, el Seminario y todas sus obras perdían el derecho de existencia.”
    En una nota se citan los cánones 492 y 493.
    Todo parece indicar que lo que aquí dice Monseñor Tissier de Mallerais coincide con lo dicho por Monseñor Williamson.
    Los dos Obispos reconocerían que la FSSPX no está formalmente en vigencia y necesita una regularización.
    Me parece que este libro revela grandes secretos.
    ¿Qué opina usted? Me interesa lo que sobre este tema me pueda informar.
    Gracias por todo lo que Radio Cristiandad me proporciona.

    Último comentario:

    Pregunto: después de esto, ¿para qué ir a Roma?
    La respuesta no puede ser otra: para firmar…
    ¡Me quedé corto! Hay que ir también para regularizar…

    Ahora, en este nuevo post, Ariel (¿o Policarpo?) reaparece como si no se hubiese escrito cosa alguna, y, con cara de “por aquí no ha pasado nada”, dice:

    “no faltarán MUCHOS Arieles o/y los Policarpos que CREEN EN LA FRATERNIDAD SAN PIO X”

    Respondo:

    Ariel (Policarpo): la FSSPX no existe, ha sido suprimida, como lo afirma Monseñor Tissier de Mallerais.

    Aquello en lo que tú crees no existe.

    Por favor, copia y pega otro artículo de panorama caótico que hable de este tema. Es necesario que los pobres crédulos en la FSSPX sepan que la tal pretendida no existe.

    No quedan más que briznas de pasto en el desierto…

  4. Perdon por comentar pero hay veces en que me pregunto esto,si Benedicto XVI y la FSSPX se ponen de acuerdo podria esta ser la unica manera para que los catolicos que siguen a Roma que es la mayoria, y lo digo con todo respeto hacia todos los otros catolicos tradicionalistas que no acceptaron el Vaticano II, para que precisamente esos catolicos que crecieron con el modernismo del Concilio puedan ser expuestos a la Misa Tridentina sin sentirse que estan atendiendo Misa con grupos que no estan unidos con Roma.
    Por favor que nadie tome a mal mi pregunta que me la hago continuanmente y no se la respuesta.
    Lo que si se es que Dios en su misericordia no va dejar que tantos de su hijos aunque pecadores se undan en el infierno por no tener al menos cuantas oportunidades el les pueda darles para su salvacion.
    Hay catolicos que atienden Novus Ordo Misas y tratan en lo que pueden de vivir una fe Catolica. Talvez lo que para muchos tradicionalistas no es suficiente pero Dios no es como el hombre y creo que talvez ve mas alla que nosotros que somos tan rapidos a juzgar.
    Esto es algo que esta pasando por mi mente, Roma no va venir a la FSSPX y talvez Dios quiere que de alguna forma la Misa Tridentina con la ayuda de regularizacion de la FSSPX y las Santa Misa de siempre sea regulariazada y asi almenos atraer a la mayoria de catolicos hacia una devocion mas piadosa y profunda y sobre todo ofrecer el Santo Sacrifio de la Misa en una forma digna.
    Por favor de nuevo mis disculpas por mi poca falta de gramatica cuando escribo no quiero tampoco ofender a nadie que sea mas bien entendido en la materia que yo pero tenia que expresar este pensamiento en este post.
    Espero ser algo inteligible.

    Gracias.

    One of God’s underdogs.

  5. Perdon por comentar pero hay veces en que me pregunto esto,si Benedicto XVI y la FSSPX se ponen de acuerdo podria esta ser la unica manera para que los catolicos que siguen a Roma que es la mayoria, y lo digo con todo respeto hacia todos los otros catolicos tradicionalistas que no acceptaron el Vaticano II, para que precisamente esos catolicos que crecieron con el modernismo del Concilio puedan ser expuestos a la Misa Tridentina sin sentirse que estan atendiendo Misa con grupos que no estan unidos con Roma.
    Por favor que nadie tome a mal mi pregunta que me la hago continuanmente y no se la respuesta.
    Lo que si se es que Dios en su misericordia no va dejar que tantos de su hijos aunque pecadores se undan en el infierno por no tener al menos cuantas oportunidades el les pueda darles para su salvacion.
    Hay catolicos que atienden Novus Ordo Misas y tratan en lo que pueden de vivir una fe Catolica. Talvez lo que para muchos tradicionalistas no es suficiente pero Dios no es como el hombre y creo que talvez ve mas alla que nosotros que somos tan rapidos a juzgar.
    Esto es algo que esta pasando por mi mente, Roma no va venir a la FSSPX y talvez Dios quiere que de alguna forma la Misa Tridentina con la ayuda de regularizacion de la FSSPX y las Santa Misa de siempre sea regulariazada y asi almenos atraer a la mayoria de catolicos hacia una devocion mas piadosa y profunda y sobre todo ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa en una forma digna.
    Por favor de nuevo mis disculpas por mi poca falta de gramatica cuando escribo no quiero tampoco ofender a nadie que sea mas bien entendido en la materia que yo pero tenia que expresar este pensamiento en este post.
    Espero ser algo inteligible.

    Gracias.

    One of God’s underdogs.

    1. Ave Maria!

      One of God’s underdogs

      Resulta muy difícil (si acaso no imposible) conocer plenamente las intenciones de Mons. Fellay. Lo que sí es relativamente sencillo es darse cuenta de que, sea lo que sea que esté intentando, lo está encubriendo con mentiras, contradicciones; ocultando la verdad; ofendiendo a la Sma. Virgen María involucrándola en la obtención de documentos que son deplorables, etc.

      Quizá usted no ha tenido la oportunidad de seguir de cerca los abundantes comentarios y escritos en que se analizan o se señalan tales faltas. En seguida proporciono unos cuantos hipervínculos que pueden ayudarle a contestarse a sí mismo su pregunta:

      https://radiocristiandad.wordpress.com/dimision-ceriani/

      https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/01/11/anotelo-en-su-libro-de-memoria/

      http://www.traditioninaction.org/HotTopics/f039ht_Flores-Fellay.htm

      https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/09/04/las-etapas-de-un-plan/

      Dios le bendiga.

  6. Monseñor Fellay habla sobre el Vaticano II como si no supiese que Monseñor Lefebvre firmó todos los documentos de ese concilio, y como si él no hubiese dicho que lo acepta en un 95%.

  7. Interesante… muy interesante… Monseñor Fellay va aclarando su pensamiento…

    De la misma manera que Monseñor Guido Pozzo, Monseñor Fellay nos ofrece ahora una presentación del ecumenismo bastante diferente de lo que hemos escuchado durante cuarenta años… en la Tradición.

    Encontramos una presentación mezclada con los principios modernistas sobre el Santo Sacrificio de la Misa.

    Monseñor Fellay critica a quienes simplemente no pueden aceptar la coexistencia de una misa que recuerda exactamente todo lo que pensaban haber dejado atrás para siempre.

    Es decir, Monseñor Fellay promueve la coexistencia de la Misa de siempre con la misa bastarda.

    El Motu proprio de Benedicto XVI va dando sus frutos.

    Otro ejemplo del novedoso ecumenismo de Monseñor Fellay, bastante diferente de lo que hemos escuchado durante cuarenta años en la Tradición, lo tenemos cuando dice, por un lado: “quiero precisar que continuamos afirmando siempre y firmemente que somos católicos y que, con la ayuda de Dios, queremos permanecer tales”; pero, por otra parte, sostiene que “lo que vivimos se parece más a una de esas incursiones de los exploradores que entrevén la tierra prometida, sin que las circunstancias les permitan entrar”.

    ¿Adónde pretende entrar alguien que sostiene firmemente que es católico?

    Según el ecumenismo conciliar, las falsas religiones están al interior de la Iglesia de Cristo, igual que la Iglesia Católica.

    Parece ser que para Monseñor Fellay, la Iglesia Católica está fuera de la Iglesia de Cristo…

    ¡Claro! Ya le levantaron la excomunión; pero la comunión no es aún plena… Hay que firmar y regularizar…

    Para terminar, ¿cómo se llama una “religión” que no llama falsas a las falsas religiones?

    ¿Se atreverá Monseñor Fellay, en algún momento, a utilizar nuevamente el término adecuado?

    ¿Será también el suyo un intento de salvar la enseñanza de siempre y, al mismo tiempo, el 5% restante de un Concilio, reconsiderándolo bajo una luz tradicional?

  8. Me causan gracia estos Obispos.

    La Fraternidad Sacerdotal San Pío X celebra sus 40 años, y por eso la hacen una entrevista a monseñor Fellay.

    Monseñor Tissier de Mallerais afirma en su libro que en 1975 la Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue suprimida.

    Lo único cierto, entonces, es que se trata del fin de la travesía por el desierto, como para los hebreos en el tiempo de Moisés…

    Murieron todos, salvo uno… ¿Se llamará Ariel?

    Se anuncia Misa de Requiem por la FSSPX

  9. R. P. Juan Carlos Ceriani, de Ud., aprendi, gracias

    02/12/76
    «Los diferentes actos que provienen de la Santa Sede pueden darnos motivo para tener una actitud de reserva sobre el juicio que debemos formular sobre la anta Sede y el Papa. En este período postconciliar es mejor seguirla Providencia que precederla. Prefiero esperar los acontecimientos y a continuación Juzgarlos a la luz de la Fe y de la Tradición, antes que precederlos. No quiero emitir juicios precipitados; no es prudente».

    18/03/77
    «Si el Papa fuese apóstata, hereje o cismático, según la opinión probable de algunos teólogos (si fuese verdadera), el Papa no sería Papa y, por consiguiente, estaríamos en la situación de Sede Vacante. Esta es una opinión. No digo que no pueda tener algunos argumentos en su favor, alguna probabilidad; pero no creo que sea la solución que debamos tomar y seguir. Puede ser que en el futuro se juzgue este período y se diga que hubo afirmaciones contrarias a la Tradición y, por consiguiente, se declare que estos Papas no lo fueron. Pero por el momento creo que sería un error seguir está hipótesis».

    05/10/78
    «¿Cuál debe ser nuestra actitud respecto del Papa? Se bien que entre los tradicionalistas hay quienes tienen una tendencia más radical que la mía y la que intento inculcarles, pero esto no quiere decir que esté absolutamente cierto de tener razón en la posición que adopto. Asumo una actitud prudencial. Prudencia que espero sea la Sabiduría de Dios, el Don de consejo, prudencia sobrenatural.
    «Es en este orden que me ubico, más que en el orden puramente teológico, puramente teórico. Pienso que Dios nos pide no solamente tener las ideas claras desde el punto de vista teórico y teológico, sino también en la práctica, cuando las cosas son difíciles y delicadas desde todo punto de vista; obrar conforme a una cierta sabiduría, a una cierta prudencia que puede aparecer un poco en contradicción con ciertos principios, no ser de una lógica absoluta.
    «Sin embargo en muchos casos en la vida estamos obligados, más que a seguir una lógica implacable, a comprender que hay otros elementos que entran en juego además de la lógica pura de los principios. Existe la lógica de la caridad, de la sabiduría, de un conjunto de circunstancias que hay que tener en cuenta. Sise aplicase siempre la lógica integral, se correría el riesgo de ser muy duro y, en cierto modo, injusto, pues no se considerarían suficientemente en ese caso las circunstancias.
    «Nos encontramos en una situación real, práctica. El problema se plantea: cómo puede suceder que, existiendo las promesas que Nuestro Señor Jesucristo hizo de asistir a su Vicario, al mismo tiempo ese Vicario pueda, por sí mismo o por otros, corromper la fe de los fieles?
    «Algunos insisten sobre el carácter de la asistencia al Papa y que, por ende, él no puede equivocarse, luego hay que obedecer: luego no tenemos derecho de discutir de ninguna manera lo que hace o dice el Papa. Esta es una obediencia ciega, que tampoco es conforme a la prudencia.
    «Constatamos que cosas que nos son enseñadas, no están en conformidad con lo que la Tradición nos enseña. Hay una situación de hecho ante la cual nos encontramos. ¿Qué debemos hacer? ¿Hay que concluir: luego, si el Papa nos enseña algo contrario a la fe que nos ha sido ensenada, es ese Papa eventualmente hereje? Es posible. No lo se. Si es hereje, ¿es todavía Papa? ¿Es que un Papa puede ser hereje? Allí tienen el trabajo de Xavier da Silveira que recoge todas las opiniones al respecto. Caemos en hipótesis teológicas muy difíciles.
    «Por otra parte, ¿es que el Papa ha cometido verdaderamente una herejía formal, o simplemente ha dado la posibilidad a la herejía de propagarse? Evidentemente, aquellos que razonan de una manera muy lógica, sin considerar todos los matices que hay en la realidad, la cual no está hecha de una lógica implacable, concluyen precipitadamente en que luego no debemos obedecer.
    -Cuestionarse en qué medida las promesas de Nuestro Señor Jesucristo de asistir al Papa, dejan a éste la posibilidad de realizar ciertos actos o decir ciertas cosas que, por su propia lógica, hacen perderla fe a los fieles. En qué medida son compatibles las promesas y la destrucción de la fe por negligencia, omisión, actos equívocos, etc. Estando dadas las dificultades en resolver todas estas cuestiones difíciles y delicadas, yo no oso tranzar de una manera absoluta entre todas estas opiniones, hipótesis. No me siento capaz puesto que no conozco suficientemente las circunstancias que rodean los hechos del Papa para determinar de una manera cierta que no tenemos Papa.
    «En la práctica esto no tiene influencia sobre nuestra conducta, porque rechazamos firmemente todo aquello que va contra la fe, sin saber incluso quién es el culpable.
    «Evidentemente, hay quienes dicen: usted no es lógico, tendría que condenar esto y aquello, etc. La mía es una actitud prudencial, de sabiduría práctica».

    16/01/79
    ‘Mientras no tenga la evidencia de que el Papa no sea Papa, tengo la presunción por él. «No digo que no haya argumentos que puedan poner una cierta duda. Pero es necesario tener la evidencia: no es suficiente una duda, incluso si es válida. Si el argumento es dudoso, no hay derecho a sacar conclusiones que tienen consecuencias enormes. No se puede partir de un principio dudoso. Prefiero partir del principio de que hay que defender nuestra fe. Este es nuestro deber. Aquí no hay lugar a duda alguna. Conocemos nuestra fe. Si alguien ataca nuestra fe, decimos ¡no! Pero de aquí a decir enseguida que porque alguien ataca nuestra fe es herético, luego no es más autoridad, luego sus actos no tienen ningún valor… Atención, atención, atención… No nos metamos en un círculo infernal del cual no sabremos cómo salir. En esta actitud existe un verdadero peligro de cisma.
    «No pretendo ser infalible; intento combatir en las circunstancias actuales con toda la fe posible, con la oración y con el auxilio de la gracia. Pero pienso que hay una línea de realismo, seguida por la Fraternidad, de la cual no hay que salir o alejarse demasiado bajo pena de dividir la Fraternidad».

    25/01/79
    «Quisiera responder a las objeciones que nos hacen actualmente de una manera más viva y más penosa que nunca respecto de los dos problemas que preocupan a todos, problemas graves: el de la validez del Novus Ordo y el del Papa. (Fruto de estas conferencias será el artículo aparecido en noviembre de 1979. Ver más abajo). No es la primera vez que me hacen estas preguntas, ni la primera que respondo: ya les hablé el 10/12/72, el 24102177 y el 20/01/78. (Resúmenes de estas conferencias fueron repartidos a los seminaristas en su momento. No poseemos ni las conferencias ni los extractos). Estas tres respuestas son prácticamente idénticas. No creo poder decir que he tenido que cambiar de opinión, de actitud; la actitud que debemos tener frente a estos problemas.
    «Esto me confirma. Se puede reformar el propio pensamiento. Sise constata que uno se ha equivocado, no hay que dudar en cambiar; no hay que empecinarse en un punto de vista, si se está persuadido de que uno cometió un error. Es la simple ley del buen sentido y de la fe. El error debe corregirse cuando es advertido. Cuando uno se persuade de que ha cometido un error, debe corregirse. Gracias a Dios, pienso haber juzgado de una manera tal que debo perseverar en esa forma de pensar, a pesar de las objeciones que me hacen; incluso si son penosas y provienen de nuestros amigos y de aquellos que fueron cofrades y que creen tener el deber de atacarnos personalmente en revistas, folletos, etc. Esas objeciones provienen de aquellos que podríamos llamar «ultras»; y creen un deber el criticarnos y llamarnos liberales porque queremos conservar esta manera de pensar respecto de estos problemas».

    08/11/79
    Posición de Monseñor Lefebvre sobre la Nueva Misa y el Papa, publicado en Roma N°- 67. En la parte referida al Papa dice así:
    «Pasemos a la segunda parte no menos importante: ¿Tenemos realmente un Papa ó un intruso en la Sede de Pedro?
    «¡Dichosos los que han vivido y muerto antes de hacerse esta pregunta! Hay que reconocer que el Papa Paulo VI ha causado y ocasionado un serio problema a la conciencia de los católicos. Sin indagar ni conocer su culpabilidad en la terrible demolición de la Iglesia bajo su Pontificado, no se puede dejar de reconocer que aceleró las causas en todos los órdenes. Uno se pregunta ¿cómo un sucesor de Pedro ha podido en tan poco tiempo causar más males a la Iglesia que la revolución de 1789?
    «Hechos precisos como las firmas estampadas en el artículo VII de la Instrucción concerniente al Novus Ordo Missae, como también el documento de la `Libertad Religiosa son escandalosos y dan ocasión para que algunos afirmen que ese Papa era herético y que por su herejía dejó de ser Papa.
    «La consecuencia de este hecho sería que la mayoría de los cardenales actuales no lo serían, siendo además ineptos para la elección de otro Papa. Los Papas Juan Pablo 1 y Juan Pablo 11 no habrían sido entonces elegidos legítimamente.
    «Es entonces inadmisible rezar por un Papa que no lo es y llevar tratativas con aquél que no tiene ningún título para sentarse en la silla de Pedro. Como ante el problema de la invalidez de la nueva misa, aquellos que afirman que no hay Papa, simplifican demasiado los problemas. La realidad es más compleja.
    «Si uno se pregunta si un Papa puede ser herético, descubre que el problema no es tan simple como puede creerse. Sobre este tema; el muy objetivo estudio de Xavier da Silveira muestra que un buen número de teólogos piensa que el Papa puede ser hereje como doctor privado, pero no como doctor de la Iglesia Universal. Es necesario, entonces, examinar en qué medida el Papa Paulo VI ha querido empeñar su infalibilidad en esos casos diversos donde él ha firmado textos cercanos a la herejía, si no heréticos.
    «Hemos pues podido observar en esos dos casos, como en otros muchos, que el Papa Paulo VI ha actuado mucho más como liberal que adhiriéndose a la herejía, ya que, cuando se le señalaba el peligro que corría; entregaba un texto contradictorio, agregando una fórmula contraria a lo que él afirmaba en el anterior, o redactando una fórmula equívoca, lo que es propio del liberal, el cual es incoherente por naturaleza.
    «El liberalismo de Paulo VI, reconocido por su amigo el cardenal Danielou, es suficiente `para explicar los desastres de su Pontificado. El Papa Pío IX, particularmente, habló mucho sobre el católico liberal, que él consideraba como destructor de la Iglesia. El católico liberal es una persona de doble faz, en continua contradicción. Quiere mantenerse católico y al mismo tiempo tiene el afán de agradar al mundo. Afirma su fe con miedo de parecer demasiado dogmático y actúa de hecho como los enemigos de la fe católica.
    «Un Papa, ¿puede ser liberal y permanecer Papa? La Iglesia siempre ha amonestado severamente a los católicos liberales. No los ha excomulgado a todos. También aquí debemos permanecer dentro del espíritu de la Iglesia. Debemos rechazar el liberalismo, venga de donde venga, porque la Iglesia siempre lo ha condenado con severidad por ser contrario al Reinado de Nuestro Señor y en particular al Reinado Social.
    «El alejamiento de los cardenales de más de 80 años y los conciliábulos que prepararon los dos últimos Cónclaves no tornan inválida la elección de esos Papas: inválida es mucho afirmar, pero sí eventualmente dudosa. Mas la aceptación unánime del hecho, posterior a la elección por parte de los cardenales y del clero romano, basta para convalidarla elección. Esta es la opinión de los teólogos.
    «La cuestión de la visibilidad de la Iglesia es demasiado importante para su existencia, como para que Dios pueda omitirla durante décadas.
    «El argumento de los que afirman la inexistencia del Papa pone a la Iglesia en situación confusa. ¿Quién nos dirá dónde está el futuro Papa? ¿Cómo podría ser designado un Papa donde no hubiera más cardenales? Este espíritu es un espíritu cismático, al menos para la mayoría de los fieles, que se afiliarán a sectas verdaderamente cismáticas como la del Palmar de Troya, la de la Iglesia Latina de Toulouse, etc.
    «Nuestra Fraternidad rechaza absolutamente compartir estos razonamientos. Queremos permanecer adheridos a Roma, al sucesor de Pedro, pero rechazamos su liberalismo por fidelidad a sus Antecesores. No tenemos miedo de decirlo respetuosa pero firmemente, como San Pablo frente a San Pedro. Por eso, lejos de rechazarlas oraciones por el Papa, aumentamos nuestros rezos y suplicamos para que el Espíritu Santo lo ilumine y lo fortalezca en el sostén y defensa de la fe.
    «Por eso jamás he rechazado ir a Roma a su llamado o al llamado de sus representantes. La Verdad debe afianzarse en Roma más que en cualquier otro lugar. Pertenece a Dios, quien la hará triunfar.
    En consecuencia, no se puede tolerar en los miembros, sacerdotes, hermanos, hermanas, oblatas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X que rehúsen rezar por el Papa y que afirmen que todas las Misas del Novus Ordo Missae son inválidas.
    «Ciertamente sufrimos por esta incoherencia continua, que consiste en elogiar todas las orientaciones liberales del Vaticano l1 y al mismo tiempo tratar de atenuar sus efectos. Pero esto nos debe incitar a rogar y a mantener firmemente la Tradición, pero no por eso afirmar que el Papa no es Papa.
    Para terminar, debemos tener el espíritu misionero que es el verdadero espíritu de la Iglesia, hacer todo por el Reino de Nuestro Señor Jesucristo según la divisa de nuestro Santo Patrono San Pío X, ‘Instaurare omnia in Christo’, «instaurar todo en Cristo», y sufrir como Nuestro Señor en su Pasión para la salvación de las almas, para el triunfo de la Verdad.
    «In hoc natus sum, dijo Nuestro Señor a Pilatos, ut testimonium perhibeam veritati». «Yo he nacido para dar testimonio de la Verdad».

    Comentando este artículo, Monseñor Lefebvre dijo:

    «A partir de estos hechos precisos, concluir que el Papa es hereje y que por lo tanto no es más Papa, es ir un poco rápido en el razonamiento. Basta leer el libro de da Silveira para comprobar que es una cuestión discutida en la Iglesia entre los teólogos; que no es una opinión clara. Pienso que la realidad es más compleja que lo que imaginan quienes razonan así. Temo que estos descuiden la teología moral y la ética y que razonen de un modo puramente especulativo. La teología moral y la ética nos enseñan a razonar y a juzgar según un contexto de circunstancias que estamos obligados a examinar para juzgar sobre la moralidad de un acto.
    No puedo admitir que se rechace rezar por el Papa, porque significaría que no hay Papa y sería entrar en una vía que haría un daño considerable a los fieles. No puedo permitir que la Fraternidad entre en una vía que desoriente completamente a los fieles.
    Quise escribir este artículo para que todos sepan, incluso los fieles, cuál es la posición de la Fraternidad. Que los fieles sepan que si alguno de nuestros sacerdotes predica que no hay Papa, no predica en conformidad con lo que piensa la Fraternidad. Espero que este artículo haga que cada uno entre en la línea que creo en conciencia, delante de Dios, debo seguir. Creo necesario hacer estas precisiones para permanecer dentro del espíritu de la Iglesia».

    Este artículo es retomado por Monseñor Lefebvre en el capítulo XXI de «Carta Abierta a los Católicos Perplejos» en donde desarrolla el tema in extenso.

    25/10-21/80
    «A aquellos sacerdotes que no siguen las directivas que les dimos, les he dicho que rompen con el espíritu de la Fraternidad, que conducen a los fieles que les hemos confiado a una posición que no es la nuestra, que si hay dificultades en las comunidades, ellas no provienen de la actitud que nosotros tenemos, sino de la actitud que ellos tienen y que no corresponde a la de la Fraternidad, sino que es en definitiva una falta de fidelidad y de lealtad.»

    29/06/82
    (Publicado en Roma 76)
    «(…) Ved las consecuencias de aquellos que se escandalizan de la realidad, de la Verdad. Yo haría aquí una comparación con la Iglesia de hoy. Nos hemos escandalizado, sí, verdaderamente escandalizado, de la situación de la Iglesia. Pensábamos que la Iglesia era realmente divina, que nunca podía equivocarse y que nunca podía engañarnos.
    «Yen verdad es así. La Iglesia es divina; la iglesia no puede perder la Verdad; la Iglesia custodiará siempre la Verdad eterna. Pero también es humana, y mucho más humana que Nuestro Señor Jesucristo: Nuestro Señor no podía pecar, era el Santo, el Justo por excelencia.
    «La Iglesia es divina, verdaderamente divina, nos proporciona todas las cosas de Dios (particularmente la Santa Eucaristía), cosas eternas que jamás podrán cambiar, que harán la gloria de nuestras almas en el Cielo. Sí, la Iglesia es divina, pero también es humana. Está sostenida por hombres que pueden ser pecadores, que son pecadores y que, si bien participan en cierta manera de la divinidad de la
    Iglesia, -como el Papa, por ejemplo, por su infalibilidad, por el carisma de la infalibilidad participa de la divinidad de la Iglesia, no obstante seguir siendo hombre- siguen siendo pecadores. El Papa, salvo en el caso en que usa su carisma de infalibilidad, puede equivocarse, puede pecar.
    «No tenemos por qué escandalizarnos y decir, como algunos, al estilo de Arrio, que no es Papa. Así decía Arrio: ‘No es Dios, no es verdad. Nuestro Señor no puede ser Dios’.
    «También nosotros nos sentimos tentados de decir:’ No es Papa, no puede ser Papa si hace lo que hace’.
    0 si no, en cambio, como otros que divinizarían a la Iglesia al punto de que todo sería perfecto en Ella, podríamos decir: ‘No es cuestión de hacer algo que se oponga a lo que viene de Roma, porque todo es divino en Roma y debemos aceptar todo lo que de allí venga’. Quienes así dicen proceden como aquellos que decían que Nuestro Señor era de tal manera Dios que no le era posible sufrir, sino que todo aquello era apariencia de sufrimiento, que en realidad no sufría, que en realidad Su Sangre no manaba, que no eran sino apariencias las que impresionaban los ojos de quienes Lo rodeaban, pero no una realidad. Lo mismo sucede hoy en día con algunos que siguen diciendo: ‘No, nada puede ser humano en la Iglesia, nada puede ser imperfecto en la Iglesia’. También esos se equivocan. No admiten la realidad de las cosas. ¿Hasta dónde puede llegarla imperfección de la Iglesia, hasta dónde puede llegar-diría yo-el pecado en la Iglesia, el pecado en la inteligencia, el pecado en el alma, el pecado en el corazón y en la voluntad? Los hechos nos lo muestran.
    «Hace un momento les decía que nunca nos habríamos atrevido a colocar en labios de Nuestro Señor las palabras: ‘Díos mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’. Pues bien, tampoco nunca habríamos pensado que el mal, que el error, pudieran penetrar en el seno de la Iglesia. Ahora vivimos esa época: no podemos cerrar los ojos. Los hechos nos aparecen ante los ojos y no dependen de nosotros. Somos testigos de lo que sucede en la Iglesia, de todo lo espantoso que ha ocurrido a partir del Concilio, de la ruinas que se acumulan día tras día, año tras año en la Santa Iglesia. A medida que pasa el tiempo, más se extienden los errores y más pierden los fieles la fe católica. Una encuesta hecha recientemente en Francia indicó que nada más que dos millones de franceses son todavía verdaderamente católicos en la práctica.
    «Estamos llegando al fin. Todo el mundo caerá en la herejía. Todo el mundo caerá en el error porque, como decía San Pío X, hay clérigos que se han infiltrado en el interior de la Iglesia y la han ocupado. Han difundido los errores gracias a los puestos claves que ocupan en la Iglesia.
    Ahora bien, ¿estamos obligados a seguir el error porque nos venga por vía de autoridad? Así como no debemos obedecer a padres indignos que nos exijan hacer cosas indignas, tampoco debemos obedecer a los que nos exijan renegar de nuestra fe y abandonar toda la Tradición. Eso está fuera de discusión Ciertamente, es un gran misterio esa unión de la divinidad con la humanidad.
    «La Iglesia es divina, y la Iglesia es humana hasta qué punto las fallas de la humanidad pueden afectar, me atrevo a decir, la divinidad de la Iglesia, sólo Dios lo sabe. Es un gran misterio. Comprobados los hechos, debemos enfrentarlos y nunca debemos abandonar la Iglesia, la Iglesia Católica Romana; nunca debemos abandonarla, ni abandonar nunca al sucesor de San Pedro, pues por su intermedio estamos unidos a Nuestro Señor Jesucristo. Pero si, por desgracia, arrastrado por vaya a saber qué idea o formación o presión que sufriese, o por negligencia, nos abandona y nos arrastra por caminos que nos hacen perder la fe, entonces, no debemos seguirlo. Aunque reconozcamos que es Pedro y que si habla con el carisma de la infalibilidad debemos aceptarlo; pero cuando no hable con el carisma de la infalibilidad bien puede equivocarse, desgraciadamente. No es la primera vez que sucede una cosa así en la historia.
    «Nos sentimos profundamente perturbados, profundamente mortificados, nosotros quienes tanto amamos a la Santa Iglesia, quienes la hemos venerado, quienes la veneramos siempre. Por eso existe este seminario, por amor a la Iglesia Católica Romana, y por eso existen todos los seminarios. Nos sentimos profundamente heridos por amor a nuestra Madre, al pensar que, por desgracia, sus servidores ya no la sirven, e incluso la traicionan. Debemos orar, debemos sacrificarnos, debemos permanecer como la Virgen María, al pie de la Cruz; no abandonar a Nuestro Señor Jesucristo, aunque, como dice la Sagrada Escritura, ‘Era como leproso’ sobre la cruz. Pues bien: la Virgen María tenía fe y detrás de esas llagas, detrás del corazón traspasado, veía a Dios en su Hijo, su Divino Hijo.
    «Nosotros también, a través de las llagas de la Iglesia, de las dificultades, de la persecución que sufrimos, inclusive por parte de aquellos que ostentan autoridad en la Iglesia, no la abandonamos, amamos a nuestra Santa Madre Iglesia y seguiremos sirviéndola a pesar de las autoridades, si fuera necesario. A pesar de esas autoridades que, equivocadamente, nos persiguen, sigamos nuestro camino: queremos conservar la Santa Iglesia Católica Romana, queremos continuarla y la continuaremos por el Sacerdocio, por el Sacerdocio de Nuestro Señor Jesucristo, por los verdaderos sacramentos de
    Nuestro Señor Jesucristo, por su verdadero catecismo. (…)

    09/82
    Actas del Capítulo General: Extractos de los Principios y Directivas de la Acción Pastoral de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en la situación actual de la Iglesia.
    (Publicados en la Revista Roma, N° 78) -Vuestra resistencia os opone al mismo Papa, y os pone en una grave desobediencia.(…)
    «La corrupción de las ideas en la Curia Romana es tal, que algunos de sus miembros se arrogan derechos ilegítimos, especialmente la Secretaría de Estado.
    «Roma está invadida por los modernistas. Ante este estado de cosas, del cual difícilmente puedan hacerse una idea exacta aquellos que no han frecuentado la Curia Romana, los defensores de la Tradición se dividen. Unos dicen: los actos de Roma, firmados o llevados a cabo por el Papa, son tan malos que el Papa no puede ser un Papa legítimo, es un intruso. Por lo tanto, no hay Papa, la Sede está vacante.
    «Los otros afirman: el Papa no puede firmar decretos destructores de la fe, por lo tanto estos decretos son aceptables y hay que someterse
    a ellos. La Fraternidad no acepta ni una ni otra de estas dos soluciones. Apoyada sobre la historia de la Iglesia y sobre la doctrina de los teólogos, piensa que el Papa puede favorecer la ruina de la Iglesia escogiendo y dejando actuara malos colaboradores, firmando decretos que no comprometen su infalibilidad y que causan un daño considerable a la Iglesia.
    «Pensamos que Dios puede permitir que la Iglesia sea afligida por esta desgracia. En consecuencia, rezamos por el Papa, pero rechazamos seguirlo en sus desviaciones sobre la libertad religiosa, el ecumenismo, el socialismo y en la aplicación de reformas dañinas para la Iglesia.
    «Nuestra desobediencia aparente es la verdadera obediencia a la Iglesia y al Papa en cuanto sucesor de Pedro y en la medida que continúe manteniendo al Tradición»

    03/86
    (Fiesta de Pascua)
    «Nos encontramos verdaderamente frente a un dilema gravísimo, que creo no se planteó jamás en la Iglesia: que quien está sentado en la Sede de Pedro participe en cultos de falsos dioses; creo que esto no sucedió jamás en toda la historia de la Iglesia.
    `¿Que conclusión deberemos quizás sacar dentro de algunos meses ante estos actos repetidos de comunicación con falsos cultos? No lo sé. Me lo pregunto. Pero es posible que estemos en la obligación de creer que este Papa no es Papa. No quiero decirlo aún de una manera solemne y formal, pero parece, sí, a primera vista, que es imposible que un Papa sea hereje pública y formalmente».
    12/88
    (Conferencia a los seminaristas de Flavigny, publicada por Fideliter N°- 68). ‘Afortunadamente la Fraternidad no está sola. Con los dominicos, las dominicas, los capuchinos, etc., ella continúa la Iglesia. No decimos, como pretenden hacernos decir, que no hay más que la Fraternidad. Estamos con todos aquellos que quieren continuar la Iglesia Católica conforme a lo que los Papas han enseñado siempre durante veinte siglos hasta el Vaticano 11. La Fraternidad no es un partido, ni una secta aferrada a un folklore. No se trata de esto. La situación es mucho más grave. No es solamente la liturgia lo que queremos defender. Los problemas de fe son todavía más importantes. Podríamos haber adoptado muchas actitudes, y especialmente aquella de una oposición radical: el Papa admite ideas liberales y modernistas, luego él es herético, por lo tanto no es más Papa. Es el sedevacantismo. Se terminó, no se considera más a Roma. Los cardenales elegidos por el Papa no son cardenales; todas la decisiones tomadas son nulas.
    Personalmente siempre he pensado que se trataba de una lógica demasiado simple. La realidad no es tan simple. No se puede tachar a alguien de ser hereje formal tan fácilmente. Es por este motivo que me pareció que debía permanecer en esta posición, y conservar un contacto con Roma, pensar que en Roma había un sucesor de Pedro. Un mal sucesor, ciertamente, y al cual no hay que seguir porque tienen ideas liberales y modernistas. Pero está allí, y en la medida en que pudiese convertirse tenemos el derecho de oponernos públicamente a las autoridades cuando proclaman y profesan dichos errores».

    1. Ave Maria!

      Ariel, con la mejor de las intenciones le sugiero

      1) Que no se limite a copiar y pegar citas de otras personas, sino que comente el contenido de tales citas y, si cree conveniente, nos remita a ellas como una referencia, ya sea citando la fuente o proporcionando hipervínculos, pero no pegándolas íntegras.

      2) Que conteste lo que se le ha preguntado y que «Ir a Roma» le ha recordado.

      Todas esas citas que copió y pegó, citas de Mons. Lefebvre con las que imagino quiere abrumar a los foristas como una prueba de que Mons. Fellay no se ha apartado del pensamiento del fundador de la FSSPX; todas esas citas, repito, se limitan a considerar la legitimidad como Sumo Pontífice de quien ocupaba la Santa Sede.

      Si bien es verdad que muchas de las acciones de los últimos ocupantes de la Santa Sede han dado motivo a que se sospeche de herejía y apostasía, también es verdad que es una cuestión histórica el que sean o no Papas legítimos. Esa no es la cuestión que aquí se trata.

      De lo que se trata es de que Mons. Fellay, como superior general de la FSSPX ha incurrido en una serie de acciones deshonestas. Sea lo que sea que esté intentando, lo está encubriendo con mentiras, contradicciones; ocultando la verdad; ofendiendo a la Sma. Virgen María involucrándola en la obtención de documentos que son deplorables, etc.

    2. Ariel:

      No sé quién es usted. Según parece, un discípulo mío. En ese caso, no muy aplicado y bastante incorrecto.

      No tiene porqué agradecerme. Era, y sigue siendo, mi deber el formar a las almas que Dios pone en mi camino. Aunque no todas aprenden.

      Tal vez sea por culpa del maestro. Pero, según usted, no es su caso; aunque ya le dije que su aplicación y cortesía dejan mucho que desear.

      Es mi deseo que siga aprendiendo.
      Pero, sin desesperar de ello, no confío tanto en sus dotes de discípulo; pues para ello es necesario estar abierto a la totalidad de la verdad, y no sólo a aquello que nuestros sentimientos nos hacen considerar como tal.

      Le digo esto porque mi artículo “Las Etapas de un plan” tuvo 43 comentarios, y el primero de todos fue el suyo.

      (https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/09/04/las-etapas-de-un-plan/)

      Por si lo olvidó, se lo transcribo:

      “Padre, con mucho respeto, entiendo que si el Papa nos da un MOTUS PROPIO diciendo que la Fraternidad es CATOLICA Y ESTA EN COMUNION CON LA IGLESIA; y no pide nada a la FRATERNIDAD; esta todo muy bien SABE “””””MUCHAS ALMAS SE PODRAN SALVAR”””””””Y mucho bien ara la FRATERNIDAD a los fieles, o desean los de radio cristiandad que la salvación sea para unos pocos.”

      Yo le respondí. Por si no la leyó, he aquí mi respuesta:

      “Ariel, de mi mayor consideración:
      Si no me equivoco, usted es el mismo que ha hecho un comentario el miércoles 1º de septiembre a mi artículo “Dime qué superior tienes, y te diré qué posición adoptas”.
      Sin que viniese al caso, usted presentó un comentario con citas de la biografía de Monseñor Lefebvre pretendiendo probar sobre ellas de que, aún hoy, hay que ir a Roma.
      El señor Fabián Vázquez le respondió perentoriamente. Y usted guardó silencio. Quien calla, otorga.
      Pero ahora, usted contraataca en este nuevo artículo y afirma que “si el Papa nos da un MOTUS PROPIO diciendo que la Fraternidad es CATOLICA Y ESTA EN COMUNION CON LA IGLESIA; y no pide nada a la FRATERNIDAD; está todo muy bien.”
      Y yo le respondo, y por su intermedio a todos los que tienen las mismas dudas u objeciones:
      1) Roma está ocupada por una ideología y una herejía. En textos de la FSSPX tiene las pruebas, que omito por razones de espacio.
      2) La Obra de la Tradición siempre ha adherido a la Roma Eterna y ha rechazado la Roma neomodernista surgida del Concilio Vaticano II, cuya representaciones más gráficas son la misa bastarda de Pablo VI, la libertad religiosa masónica y el ecumenismo indiferentista. Vea la Declaración de Mons. Lefebvre de noviembre de 1974.
      3) Todos los Superiores de la Fraternidad, el 6 de julio de 1988, han firmado: “En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando el Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.
      En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.”
      4) Esos mismos Superiores no tuvieron en cuenta lo que usted esgrime ahora; y, por el contrario, sostuvieron con claridad: “El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista”.
      5) La Misa del Rito Romano de la Iglesia Católica no necesitaba de ningún Motu proprio que la reconociese como único rito oficial romano (y mucho menos de uno que la relegase al rango de “forma extraordinaria” de un rito cuya “forma ordinaria” sería la misa bastarda montiniana).
      Del mismo modo, la Obra de la Tradición no necesita de un Motu proprio proveniente de la Roma ocupada que la reconozca como católica y en comunión con la Iglesia. ¿Cómo los ocupantes pueden reconocer a los legítimos? ¿Desde cuándo la esposa legítima necesita la aprobación de la adúltera? La Iglesia a la cual usted se refiere, ¿es la Católica o la Conciliar? El Papa que la reconocería, ¿sería uno con cabeza modernista o uno con cabeza, pies, manos, corazón alma y fe católicos?
      6) Los seis Obispos de la Tradición no necesitaban un Decreto que levantase la espuria excomunión decretada en julio de 1988 por ese sistema que se autodenomina Iglesia Conciliar para ser reconocidos como católicos (y mucho menos por pedido expreso de los cuatro Obispos sobrevivientes de la FSSPX, dejando vergonzosamente de lado a sus dos dignos consagrantes).
      Del mismo modo la Obra de la Tradición no precisa de Motu proprio alguno que provenga de una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.
      Simplemente esperarlo de ella implicaría haber perdido “la prueba irrefutable”; supondría estar en comunión con “el espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace cuarenta y siete años”; sería estar “incluidos en la comunión impía con los infieles”; demostraría no poseer ya el “signo de ortodoxia delante de los fieles”.
      7) Todo estaría mal.
      No, no sé cuántas almas se pueden salvar. No sé si yo me salvaré. No sé si los responsables de Radio Cristiandad se salvarán. Todo esto sólo lo sabe Dios.
      Pero sí sé que la salvación está ofrecida a todos; pero que ella pasa por la gracia otorgada por el Hijo de Dios, y dispensada por medio de la única Iglesia por Él fundada, fuera de la cual no hay ni puede haber salvación.
      A Ella tengo el honor de pertenecer; soy hijo de Dios por el Santo Bautismo, soldado de Cristo por la Santa Confirmación y ministro de Cristo por la Santa Ordenación Sacerdotal.
      No pertenezco ni quiero pertenecer al Panteón de Asís.
      Espero que estas líneas le ayuden a reflexionar, a usted y a todos aquellos a los que ellas van dirigidas.
      Con mis oraciones y mi bendición sacerdotal.

      Parece que usted ha olvidado la lección que enseña que, por cortesía y buena educación, hay que responder, máxime cuando es uno el que ha iniciado el diálogo.

      Debo reconocer que no soy el único agraciado con su falta de educación.

      Ya se lo señalé en septiembre:
      “Sin que viniese al caso, usted presentó un comentario con citas de la biografía de Monseñor Lefebvre pretendiendo probar sobre ellas de que, aún hoy, hay que ir a Roma.”

      Ahora, en este post, que publica una entrevista a Monseñor Fellay, y en el cual no hay ningún comentario mío, usted aplica la misma táctica de siempre: sin que venga al caso, presenta un comentario con citas de Monseñor Lefebvre (que conoció gracias a mí) pretendiendo probar sobre ellas… no sé qué cosa… usted sabrá… Pienso que solamente distraer del tema central.

      Entonces, simplemente agrego: A mis maestras de primaria, gracias por enseñarme que dos más dos son cuatro. Todavía no lo olvidé.

      De usted no aguardo respuesta. Lamento mucho que usted no ha aprendido lo que es la honestidad intelectual.

      Pero, si intenta responder (y estoy seguro que lo hará, pues esa es su función) sepa que:

      1) Primero debe averiguar ante los Superiores y Sacerdotes de la FSSPX si Monseñor Lefebvre firmó o no todos los documentos del Concilio Vaticano II, y si la FSSPX ha sido o no suprimida en 1975; y dar a conocer públicamente sus respuestas, con nombre y apellido.

      2) En caso negativo, la explicación sobre lo publicado en el libro de monseñor Tissier.

      3) Luego, responder a todas mis respuestas anteriores, que no merecieron de su parte ni siquiera acuse de recibo.

      Que Dios los ilumine, a usted y a ellos.

    3. Ariel,

      te has equivocado nuevamente.

      En este caso, de forista.

      Pero eso no te preocupa, como no te preocupa la verdad.

      A mi primer comentario, respondiste con una arielada más.

      Te salí al paso.

      Dije y sostengo: «De los Comentarios al artículo del Padre Ceriani “Monseñor Tissier y la hermenéutica de la continuidad” se comprende quién es y qué función cumple Ariel o/y Policarpo.
      Por eso, repito, tiene razón quien ha dicho sobre ti: Ya sabemos quién es tu patrón… Ya conocemos al patrón de tu patrón… uno de los que manejan la política de la claudicación de la FSSPX.»

      Veo que no eres muy obediente; pues no cumpliste con lo que te dijeron: «¡Ah!… y no te olvides de poner los textos de Monseñor Lefebvre (por quien tienen una escrupulosa piedad filial) de que hay que ir a Roma y de que pronto comenzarían los ataques contra él.»

      Saliste con otra cosa… Más bajo la vemos…

      Pero antes vengo a mi comentario, que fue este: «Ahora, en este nuevo post, Ariel (¿o Policarpo?) reaparece como si no se hubiese escrito cosa alguna, y, con cara de “por aquí no ha pasado nada”, dice:
      “no faltarán MUCHOS Arieles o/y los Policarpos que CREEN EN LA FRATERNIDAD SAN PIO X”.»

      Te respondí:

      «Ariel (Policarpo): la FSSPX no existe, ha sido suprimida, como lo afirma Monseñor Tissier de Mallerais.
      Aquello en lo que tú crees no existe.
      Por favor, copia y pega otro artículo de panorama caótico que hable de este tema. Es necesario que los pobres crédulos en la FSSPX sepan que la tal pretendida no existe.
      No quedan más que briznas de pasto en el desierto…»

      Pero, como dije más arriba, escapaste por la tangente, saliste con otra cosa y le mandaste al Padre Ceriani algo que conoce y conocemos muy bien. No es ese el tema.

      Tú conoces muy bien los engaños de los superiores (inferiores o enanos) de la FSSPX, pero los ocultas. Este es el tema.

      Vete a Roma con ellos, firma y regulariza, y no te olvides de recoger las briznas que quedan en el desierto.

  10. A propos de la biographie de Mgr Lefebvre par Mgr Tisser :
    Autant que je peux comprendre la langue espagnole, j’ai noté des différences entre la version française et la version espagnole de la biographie de Mgr Lefebvre par Mgr Tissier.
    Il s’agit d’une partie de la page 508 de la version française où il est question de la suppression de la Fraternité.
    « Le 25 avril en effet, le Cardinal Tabera assure Mgr Mamie qu’il possède “l’autorité nécessaire pour retirer les actes et concessions ”de son prédécesseur. C’est bien exact, hélas ! La Fraternité n’ayant même pas reçu le Nihil obstat de Rome, n’est pas devenue société de droit diocésain, mais en est restée au stade préliminaire de pia unio. »
    Je sais qu’il est difficile de traduire, mais dans ce passage si délicat, la traduction n’est pas précise.
    Par exemple :
    « C’est bien exact, hélas ! » devient « Por desgracia, era cierto. »
    Le mot « cierto » ne rend pas réellement le sens de « exact » en français, qui est d’ailleurs renforcé par l’adverbe « bien ».
    On notera également la différence de temps : imparfait pour l’espagnol, présent pour le français.
    Et cette différence de temps est à noter aussi pour le passage « La Fraternité n’ayant même pas reçu le Nihil obstat de Rome… », qui devient : “Como la Fraternidad no habia recibido el Nihil obstat de Roma…»
    Le participe présent est rendu par un pretérito pluscuamperfecto.

    Sobre la biografía de Mgr Lefebvre por Mgr Tissier:
    Por lo que puedo entender del español, me di cuenta de diferencias entre el francés y la versión en español de la biografía de Mgr Lefebvre por Mgr Tissier.
    Es una parte de la página 508 de la versión en francés cuando se trata de la supresión de la Fraternidad.
    « Le 25 avril en effet, le Cardinal Tabera assure Mgr Mamie qu’il possède “l’autorité nécessaire pour retirer les actes et concessions ” de son prédécesseur. C’est bien exact, hélas ! La Fraternité n’ayant même pas reçu le Nihil obstat de Rome, n’est pas devenue société de droit diocésain, mais en est restée au stade préliminaire de pia unio. »

    Sé que es difícil de traducir, pero en este pasaje delicado, la traduccion no tiene precisión.
    Por ejemplo:
    «C’est bien exact, hélas!» se convierte en «Por desgracia, era cierto».
    La palabra «cierto» realmente no significa “exact» en francés, que se ve reforzado por el adverbio «bien».
    También tenga en cuenta la diferencia de tiempos: imperfecto en español, presente para los franceses.
    Y esta diferencia de tiempo también se observa para el pasaje: «La Fraternité n’ayant même pas reçu le Nihil obstat de Rome …», que se convierte en: «Como la Fraternidad no habia recibido el Nihil obstat de Roma…»
    El participio presente es emitido por un pretérito pluscuamperfecto.

  11. Ariel:

    Parece que nunca te das por aludido, sea quien sea el que te escribe.
    Tampoco te das por vencido; simplemente porque no luchas. Tu función es otra.

    Hace tiempo, el lunes 6 septiembre, te escribí un comentario, y todavía espero tu respuesta.

    Como siempre, en lugar de dar la cara, disparas por otro lado. En lugar de responderme (respondernos), publicas una serie de citas que tomaste de un artículo del Padre Ceriani.

    Repito mi comentario de septiembre, no para ti, sino para los lectores a los que tú quieres contagiar con tu embobamiento:

    Monseñor Marcel Lefebvre recibió, no uno, sino dos signos del cielo para proceder a las consagraciones episcopales, y las anunció el 29 de junio de 1987.
    Sin embargo, una vez más inició tratativas con Roma. Fue a Roma a fines de 1987 y comienzos de 1988.

    El cinco de mayo de ese año terminó firmando el Protocolo de acuerdo. Allí se contenían dos cláusulas inaceptables:

    a) El levantamiento de la “suspensio a divinis” de Mons. Lefebvre y dispensa de las irregularidades incurridas a causa de las ordenaciones.

    b) La “sanatio in radice”, al menos “ad cautelam”, de los matrimonios ya celebrados por los sacerdotes de la Fraternidad sin la delegación requerida.

    Es decir, que en ese Protocolo se reconocía:

    a) Por un lado la validez de las sanciones contra Monseñor Lefebvre y todos los subdiáconos, diáconos y sacerdotes de la FSSPX.

    b) Por otra parte la incertidumbre de la validez de los matrimonios bendecidos por los sacerdotes de la FSSPX.

    La FSSPX siempre ha ocultado a sus feligreses esta segunda cuestión, incluso adulterando el documento cuando fue dado a publicidad.

    En el último reportaje realizado a Monseñor Lefebvre, dado a conocer en enero de 1991, Fideliter N° 79, el periodista le pregunta: “¿qué puede decir a los fieles que esperan siempre en la posibilidad de un acuerdo con Roma?”

    Monseñor Lefebvre respondió con estas palabras que deberán servir de reflexión a aquellos aún capaces de recapacitar:

    “Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la línea recta y firme de la Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.
    Sí, por supuesto, yo esperé hasta el último minuto que en Roma testimoniaran un poco de lealtad. No se me puede reprochar de no haber hecho el máximo.
    Por eso, ahora, a los que vienen a decirme: es necesario que usted se entienda con Roma, creo poder decirles que yo he ido más lejos de lo que tendría que haber ido.”

    Las actuales autoridades de la Fraternidad, dejando de lado las condiciones fijadas por su Fundador, desoyendo estas y otras de sus sabias y prudentes palabras, siguen perdiendo su tiempo, entran en caminos peligrosos, dan crédito a la lealtad del “corazón conservador” de Benedicto XVI, ya han ido demasiado lejos…

    Sí, ya han ido demasiado lejos:

    a) Primero con el Motu proprio que relegó la Misa Tradicional al rango de “forma extraordinaria” de un rito cuya “forma ordinaria” sería la misa bastarda de Bugnini-Montini.

    b) En segundo lugar, con el Decreto que levantó las excomuniones de julio de 1988 a pedido expreso de los cuatro Obispos de la FSSPX.

    Esperemos que no sigan avanzando en el error y de que tengan el coraje de volver para atrás, reconociendo como Monseñor Lefebvre de que ya han ido muy lejos, antes de que sea demasiado tarde.

  12. Leyendo con atención el comentario de Pierre, es evidente que la versión original francesa tiene más fuerza.

    Una traducción, más dura y literal, pero más aproximada al original, podría ser:

    En efecto, el 25 de abril, el Cardenal Tabera le aseguró a Monseñor Mamie que “tenía la autoridad necesaria para retirar las actas y las concesiones” de su predecesor. Es bien exacto, ¡por desgracia! No habiendo ni siquiera recibido el Nihil obstat de Roma, la Fraternidad no llegó a ser sociedad de derecho diocesano, sino que quedó en la fase preliminar de pia unio. Por eso, el Obispo podía disolverla por razones graves. La razón grave a los ojos de aquellos hombres, aunque no lo fuera a los ojos de Dios, era la “declaración”.

    De todos modos, de una manera u otra, al igual que con la firma de Monseñor Lefebvre de los documentos del Concilio, el autor de la biografía contradice lo que siempre la FSSPX ha dicho.

    Día tras día descubrimos cosas más graves.

    ¿Dónde está la verdad y dónde comienza la mentira?

    No puede ser sólo una cuestión de memoria…

  13. Salve Maria..!

    En estos 40 años de la FSSPX va mi saludo y mi lealtad hacia la resistencia catolica de siempre. Ante los embates del enemigo, se mantiene aun de pie, al igual que el estandarte del leon rampante de la TFP original.

    Mons Fellay lealtad… no puede haber acuerdo con el error.

    Un abrazo in Jesu et Maria,

  14. DECLARACIÓN DEL PADRE JUAN CARLOS CERIANI

    En la entrevista que le hiciera Nouvelles de Chrétienté (sept.-oct. 2010), Monseñor Bernard Fellay dice:

    “Los que se aferran con los dientes a Vaticano II porque ven en él un nuevo punto de partida de la Iglesia, o los que consideran que con Vaticano II una página de la historia de la Iglesia quedó atrás definitivamente, son quienes simplemente no pueden aceptar la coexistencia de una misa que recuerda exactamente todo lo que pensaban haber dejado atrás para siempre.”

    Lo triste y lamentable es que los modernistas, aunque quisieran, no pueden afirmar en referencia a la actual FSSPX:

    “Los que se aferran con los dientes al Magisterio anterior al Vaticano II porque ven en aquél la perennidad y la continuidad sin rupturas de la Iglesia; o los que consideran que con Vaticano II se ha intentado dar vuelta definitivamente una página de la historia de la Iglesia, son quienes simplemente no pueden aceptar la coexistencia de una misa nueva que representa para ellos exactamente todo lo que ha sido introducido como novedoso en ruptura con el pasado.”

    Entonces, los que se aferran con los dientes a Vaticano II son coherentes en no aceptar la coexistencia de una misa que recuerda exactamente todo lo que pensaban haber dejado atrás para siempre.

    Los hijos bastardos no quieren que su padre haga venir a la casa de adulterio a su esposa legítima, para que cohabite bajo un mismo techo con ellos y su adúltera madre.

    Son coherentes; pues ellos no se consideran bastardos, califican a la legítima como una madrastra usurpadora, y respetan a su madre como una mujer decente.

    En cambio, la incoherencia está en Monseñor Fellay y la FSSPX, que aceptan la coexistencia con una misa bastarda, que define perfectamente a la Iglesia Conciliar.

    Los incoherentes hijos legítimos no tienen inconvenientes en que su padre los quiera recibir, junto con su madre, en su casa de adulterio, para que cohabiten todos bajo un mismo techo y compartan una misma mesa, alternando el lecho con la adúltera (la “oficial”) y la legítima (la “extraordinaria”).

    Monseñor Fellay dice:

    “Creo que lo que vivimos se parece más a una de esas incursiones de los exploradores que entrevén la tierra prometida, sin que las circunstancias les permitan entrar.
    Para evitar alguna falsa interpretación de la imagen utilizada, quiero precisar que continuamos afirmando siempre y firmemente que somos católicos y que, con la ayuda de Dios, queremos permanecer tales.”

    Lo triste y lamentable es que Monseñor Fellay, y con él la FSSPX, ya no dicen:

    “Eminencia, reunidos en torno a su Superior general, los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, piensan conveniente expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes. Usted creyó deber suyo, por su carta del 1º de julio último, hacer saber su excomunión latae sententiae a Su Excelencia Monseñor Marcel Lefebvre, a Su Excelencia Monseñor Antonio de Castro Mayer y a los cuatro obispos que ellos consagraron el 30 de junio último en Ecône. Quiera usted mismo juzgar sobre el valor de tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.
    En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando al Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.
    En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.
    Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Esposa, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana. El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.”

    En julio de 1988 se declaraba que jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar… No tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís… No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia… Sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles…

    En octubre de 2010 las circunstancias no les permiten entrar…

    Quieran ustedes entonces juzgar [estimados fieles y queridos sacerdotes de la FSSPX] de qué lado se encuentra la ruptura. Estoy extremadamente apenado por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades actuales de la FSSPX.

    Padre Juan Carlos Ceriani
    20 de octubre de 2010
    Buenos Aires

Los comentarios están cerrados.