Marcelito, Marcelito

«Muy buena» respuesta de Marcelo Gonzalez en PC a una pregunta sobre la ambigüedad de Fellay sobre el tema de las excomuniones:

Comentarista:

anulación o levantamiento?

Si alguien me puede contestar, ¿ porqué Mons. Fellay habla de «anulación de la pena», cuando el decreto del 21 de enero no la anuló, sino que la levantó? (por mas que realmente nunca existió).
¿ Es lo mismo decir una u otra cosa?. ¿ Es sólo una cuestión de lenguaje que no tiene mucha importancia? Muchas gracias

Enviado por Anónimo el Mar, 05/11/2010 – 17:02.
A lo cual el experimentado (y ya también muy cansado, afligido más bien, de batallas) Director de PC responde:

La pena existió

Su validez puede ser discutida, pero materialmente existió y son pocos los que pueden distinguir las diferencias. El papa la suprimió, quitando la carga de un castigo infamante a los ojos de la mayoría de los fieles y clero. Esa es la importancia del hecho. Quien no puede ver el bien objetivo de este acto pontificio y se enredan en cuestiones leguleyas han perdido el sentido del bien común.

El resto queda para la reivindicación histórica.

Enviado por Marcelo González el Mié, 05/12/2010 – 14:32.
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Pero no termina allí está solemne declaración de principios del paladín de acuerdismo:
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Estimado Sr.

Esta página, o, por ser más preciso, lo que firmo, es mi opinión. Conozco un tanto el paño de la FSSPX, y no me sorprendería que muchos compartan esta opinión. Solo que el tema se ha llevado a nivel de «bandera» y los sentimientos muchas veces no dejan pensar con claridad.

Sostienen muchos que las excomuniones son inválidas y se ha escrito abundantemente en la materia. Me inclino a pensar que lo son, aunque materialmente el delito existió, el estado de necesidad hace que no sea punible. En otras circunstancias históricas el tema habría pasado por algo menor, pero aquí se cargó todo con la lucha entre el neomodernismo y el tradicionalismo, a la vez que se complicó con la -comprensible- cuestión de la autoridad.

El nudo se tensa más porque muchos «lefebvristas» con justa razón y leales sentimientos de gratitud y justicia consideran que un «levantamiento» (eso fue lo que el Papa hizo) es inaceptable porque supondría atribuir  una culpa a Mons. Lefebvre cuando en realidad debería iniciársele proceso de canonización.

Ahora bien, las cosas tienen sus tiempos y las reivindicaciones no  siempre llegan de un día a otro. El Papa, al levantar las excomuniones sin poner condiciones (ni siquiera una disculpa) da a entender que Mons. Lefebvre fue arrinconado y que no le quedó otra salida. Y el que lo arrinconó fue el mismo actual papa, porque Juan Pablo II en el ’88 le había dado amplias facultades para conceder los obispos que la FSSPX pedía.

Bueno, ahora el buen papa Benedicto levantó (no anuló) las excomuniones, pero es como si las hubiera anulado, porque la FSSPX no se desdijo de nada. Y además los invitó a discutir el Concilio… Más mérito para el papa, porque además este levantamiento le costó sangre… el caso Williamson fue armado para evitarlo y luego para castigarlo por haberlas levantado.

Los superiores de la FSSPX usan un lenguaje un poco vaporoso para hablar del tema, porque no quieren decir «levantamiento» y esto para evitar que otros medren con la palabreja para buscar divisiones. Porque aunque al papa se le pidió «anulación» y el papa concedió «levantamiento», en la realidad ese levantamiento vale como anulación por lo antedicho. Y porque también el papa merece gratitud y lealtad puesto que se jugó el pellejo para hacerlo, no vamos a pedirle más de lo que puede hacer.

El resto es discusión de mentes febriles o temores propios de gente que durante años ha vivido cascoteada de la peor manera, como perros apestados, injustamente, por cierto. Son hábitos que no se pueden dejar tan fácilmente. Habrá desconfianza, es natural.

Pero si Ud. ve a los que usaron estos temas para hacer rancho aparte de la FSSPX verá que su salida es casi una purga necesaria. Han llegado a niveles de delirio como lo de «los ojos del papa»… que puesto en contexto es una franca declaración de sedevacantismo, y después de eso hay que agradecer que sigan su propio camino, no sin pena porque algunos son viejos luchadores.

Pero también los viejos luchadores pueden desvariar y caer en el ridículo.

Enviado por Marcelo González el Vie, 05/14/2010 – 17:03.
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¿Más obsecuencia acuerdista podrá existir?
Ay Marcelito. ¿Hasta dónde caerás?
En fin, hay que rezar por Marcelo. Que Dios le de la gracia de ver y la valentía de obrar para separarse de la lujuria acuerdista.
Para terminar le regalamos a Marcelo una foto del «Buen Papa» que se jugó el pellejo por la Tradición.
Esta vez sin que se le vean los ojos…

28 comentarios sobre “Marcelito, Marcelito

  1. Los Papas de ayer no necesitan enemigos…porque para eso estan los modernos Antipapas de hoy.

    La Iglesia española actual (verdadero desierto espiritual) no necesita enemigos que la destruyan…porque para eso ya estan los Obispos.

    El infierno es un lugar de entrada pero no de salida. (San Alfonso Maria de Ligorio)

  2. El «delito», como lo llama Marcelo,no ameritaba la excomunion ipsofacto, debia discutirse y probarse el estado de necesidad que realmente existia. Por lo tanto las excomuniones no solamente fueron invalidas, sino tambaien ilegales. No entiendo como una persona tan conocedora de la FSSPX, como es Marcelo, hace una declaracion tan floja.

  3. Malcelo, el tortuoso, serpentea por el piso, repta, se arrastra con suo bsecuencia envilecida, viborea.

    Si Darwin lo hubiera conocido lo exhibiría como una sólida prueba de sus teorías evolucionistas. Diría -¡Vieron que el hombre ha evolucionado a partir de un reptil! ¡He aquí la evidencia!- señalando a Malcelo, testimonio vivo de la regresión a los estadios primitivos del homus darwiniano.

    Pero como busco la concordia, incluso con los retoños de los plesiosaurios como Malcelo, para acallar sus iras rentadas, sugiero al Sr. Editor de Radio Cristiandad emitir un próximo artículo con este título: «El Papa no tiene ojos».

  4. Por la boca muere el pez. La rápida intervención de Malcelo aludiendo a la veraz nota de Radio Cristiandad sobre los ojos y la mirada del Papa, prueba fehacientemente de donde provienen las torpes amenazas de linchamiento, las agresiones violentas y los insultos, aparecidos en el foro de radio Cristiandad.

    Esa frases ofensivas y ruines fue un guiso que se coció en el horno de Malcelo, el Carlista y el resto de sus cómplices.

    Prueba los extremos a que pueden llegar estos muchachos y sus cien mil razones verdes.

    Para que se queden contentos y puedan exhibir resultados diremos que Ratsinger, tiene una mirada piadosa, beatífica y bondadosa.

  5. Prezados amigos, salve Maria!

    Leiamos o que escreveu o Superior do Distrito da França da FSSPX, <b. Padre Cacqueray, em 31 de dezembro de 2008 (D’UN PREALABLE L’AUTRE:

    «Parce que le retrait du décret peut également se produire rapidement, il est de notre devoir d’en anticiper la déclaration de manière à ce qu’un tel acte, s’il doit se produire, soit uniquement jugé selon sa signification exacte. S’il s’agit réellement du retrait du décret – et non pas d’une levée des excommunications – il sera alors le commencement de la réparation de l’injustice inouïe que l’on sait et nous pourrons nous en réjouir.

    En effet, même s’il ne s’agira, en définitive, que d’un premier pas vers la réparation d’une indignité, nous éprouverons à l’égard du pape qui le décidera un véritable sentiment de gratitude qu’il ne faudra aucunement hésiter à exprimer. Les pas suivants n’arriveront sans doute qu’après le succès de la deuxième étape : explicitation que le retrait du décret est dû à la nullité des « excommunications », réhabilitation solennelle de Monseigneur Lefebvre et, nous le croyons, ouverture d’un tout autre procès, celui qui débouchera sur la déclaration de l’héroïcité de ses vertus.

    Si, en revanche, il s’agissait d’une « levée des excommunications », les choses seraient tout autres. Il ne correspondrait pas à notre deuxième préalable et ne laverait nullement nos évêques du mauvais procès qui leur a été fait. Laissant alors accroire que les peines prononcées n’étaient pas nulles et qu’elles étaient peut-être même méritées, n’en résulterait-il pas, dans un certain sens au moins, un nouveau mal plus profond ? Rome aurait alors enlevé, avec une apparence miséricordieuse, des sanctions qui se trouveraient, par le même acte, confirmées comme ayant été validement, voire légitimement portées.» (negrito meu)

    Agora, uma tradução (não muito boa) feita pela Montfort:

    «Porque a retirada do decreto pode igualmente se produzir rapidamente, é nosso dever antecipar essa declaração, de maneira que tal ato, se acontecer, seja unicamente julgado conforme sua significação exata. Se se trata realmente da retirada do decreto – e não de um levantamento das excomunhões – será então o começo da reparação da injustiça inaudita que conhecemos e nós poderemos então nos rejubilar.

    Com efeito, mesmo que se trate apenas, em definitivo, de um primeiro passo para a reparação de uma indignidade, nós teremos para com o Papa que decidir isso um verdadeiro sentimento de gratidão, que não devemos de modo algum hesitar em exprimir..Se, por outro lado, se tratar de um “levantamento das excomunhões”, as coisas seriam outras. Isso não corresponderia a nossa segunda condição prévia, e não isentaria nossos bispos do mau processo que lhes tinha sido movido. Deixando crer que as penas pronunciadas não era nulas mas que eram talvez mesmo merecidas, não resultaria disso, em certo sentido, pelo menos, um novo mal mais profundo? Roma teria então retirado, com uma aparência misericordiosa, sanções que se encontrariam, pelo mesmo ato, confirmadas como tendo sido validamente e até mesmo legitimamente aplicadas.» (negrito do tradutor)

    Que a Virgem Santíssima e São José nos iluminem e fortaleçam!

    Forte abraço,
    In Cordibus Iesu et Mariae,
    Eduardo.

  6. LA EXTREMA NECESIDAD DE CONSAGRACIONES EPISCOPALES(I)

    Lo de Marcelín, el de la turba que grita ¡Crucifícale!, es una barrabasada contradictoria y farisaica(qué más se podía esperar); pero finalmente se debe dejar clara la verdad sobre las llevadas y traídas EXPULSACIONES (no excomuniones) contra Marcel Lefebvre, los 4 elásticos y Antonio de CASTRO MAYER el año de 1988.

    1° El Papa SIEMPRE ha tenido plena AUTORIDAD Y OBLIGACIÓN de excomulgar a cualquier obispo que contrariando su Primacía de Jurisdicción Canónica, se rebele contra la legítima autoridad del Vicario de Cristo y por sus pistolas consagre uno obispo.

    Si uno obispo consagra sin mandato papal, la consagración sería VÁLIDA pero ILÍCITA. En lenguaje popular, el consagrado sí sería obispo, pero ilegal, lo cual acarrea graves condenas en contra de ambos, consagrado y consagrante, sobre todo el primero.
    En la historia de la Iglesia hubo algunos casos similares largos de comentar, y el Papa se vio obligado a excomulgar a los involucrados. Luego, en algunos casos, los criminales pidieron perdón y fueron perdonados, aunque despojados de toda jurisdicción y recluidos a penitencia. Así de categórico y ejemplar era el castigo por dicho crimen.

    2° Una consagración episcopal en principio ILÍCITA puede tener excepciones o atenuantes cuando por EXTREMA NECESIDAD el consagrante se ve obligado a consagrar a otro.

    En este caso, el Derecho -incluido el canónico- afirma que lo ordinariamente ILÍCITO, en caso de EXTREMA NECESIDAD es LÍCITO. Así hay casos donde el propio Pontífice ha otorgado permisos especiales para consagrar obispos sin mandato previo, dada las dificultades para tramitar ese mandato oficial.

    Asimismo, sin un permiso expreso de un Papa, un obispo que por peligro grave, no tuviera más remedio que consagrar a otro para preservar la sucesión apostólica SE VERÍA OBLIGADO MORALMENTE a consagrar un obispo, o más.

    3° Entre 1980 y 1988, la FSSPX condenaba las consagraciones episcopales llevadas a cabo por los «sedevacantistas», así etiquetados por la Iglesia Conciliar y en algunos casos autoetiquetados.

    La razón esgrimida por la propia Fraternidad era el atentado contra la Primacía del Pontífice, perfectamente válida si se aceptaba a Juan Pablo II como Papa legítimo.

    Pero quienes veían como usurpador al hebreo Wojtyla Katzarowsky, y la inminente interrupción de la sucesión apostólica por la sacrílega y herética transformación del rito de consagración, al estilo luterano (objetivo confeso por Achille LIÉNART); los obispos fieles tenían razones fundadas para considerar como una GRAVE OBLIGACIÓN la consagración de más obispos que rescataran la sucesión apostólica.

    4° La FSSPX, encabezada por su fundador, RECHAZABA como válida la EXTREMA NECESIDAD de consagrar, habida cuenta de que reconocía -y reconocen ahora- como legales y válidas las consagraciones de los miles de obispos conciliares esparcidos por todo el orbe.

  7. LA EXTREMA NECESIDAD DE CONSAGRACIONES EPISCOPALES (II)

    5° No obstante, en 1988, debido a los «eficaces» contactos entre el Superior General de la FSSPX Franz Schmidberger y el Prefecto de la Doctrina de la Fe -RatZinger Palpatine-, comenzaron las primeras conversaciones oficiales que llegaron al famoso acuerdo firmado el 5 de mayo de ese año.

    Dicho acuerdo contemplaba la autorización por parte de la Vaticueva para que la FSSPX presentara una terna de candidatos, de las cual Wojtyla Katzarowsky elegiría a uno de ellos para ser consagrado obispo por Lefebvre y otros dos obispos elegidos por la VatiCuria.

    6° En ese momento Lefebvre, líder espiritual de la FSSPX, no consideraba la EXTREMA NECESIDAD y por eso aceptaba como buena oportunidad el «permiso papal de consagrar un obispo propio», además de otros ofrecimientos muy sutilmente ofertados por el Protocolo negociado enmedio de la camaradería de RatZinger Palpatine y Franz Schmidberger -así lo percibió el propio Lefebvre-.

    7° Pero algo sucedió que cambió las cosas entre la firma del Protocolo acuerdista (5 de mayo de 1988) y la elección y consagración de los 4 elásticos (Junio 30 de 1988).

    Los periodistas de 1988 señalaban que Lefebvre estaba muy contrariado porque en dos ocasiones la Vaticueva rechazó sus ternas para elegir un obispo y de pronto, decidió desconocer el Protocolo ya firmado, y contra todas las previsiones consagrar, no uno, sino cuatro obispos sin permiso del Papa.

    8° El resto de la historia es muy conocida, vino la advertencia de «excomunión» de Wojtyla Katzarowsky y a pesar de eso, Lefebvre prosiguió, declarando un muy insinuante desconocimiento a la autoridad y primacía de Juan Pablo II, y desconociendo las supuestas excomuniones como INVÁLIDAS, como si vinieran de un USURPADOR del Papado. ¿O hay otra explicación lógica?

    9° Aunq1ue nunca declaró formalmente que el hebreo Wojtyla fuera Antipapa, a partir de entonces Lefebvre actuó como si lo fuera, desconociendo todas las condenas contra él y los consagrados, asimismo acusó a Roma de ser sede del Anticristo y a RatZinger Palpatine como un servidor del Anticristo.

    Marcel Lefebvre dijo feliz por estar expulsado de esa falsa Iglesia y así murió: «excomulgado».

  8. “Ave Maria Purissima”
    -Sine Labe Originale Concepta-
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    Sr. Director, Caros Cristianos, Saludos en los Sagrados Corazones de Nuestro Señor JesuCristo, y su Santísima Madre.
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    Como ya es costumbre, simplemente excelentes los comentarios tanto de Azúl, como de Logan (Salud les de DIOS); y unicamente me gustaria comentar, que debemos tener presente, que existe el llalado episcopado Regio, que deja «Ad Libitum» la potestad, de discernir una posible consagración episcopal, y no son pocos los verdaderos Prelados que al travez de la historia, han gozado de esa canongía, en la Especie, el Santo Fundador, no solo contaba con el Episcopado Regio, (requisito inserto al nombramiento de Arzobispo), sino que le fue conferida la facultad mientras misionó en el África, cosas totalmente desestimadas a menudo.
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    En cuanto a Malcelito, vocero oficial de la TradizcarioteSion, no haría mas que aplicarle el viejo adagio, «Dime con quien acuerdas» y te dire como traicionas.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  9. Para resumir, cito solamente el primer comentario del señor Marcelo González:

    «Su validez puede ser discutida, pero materialmente existió y son pocos los que pueden distinguir las diferencias. El papa la suprimió, quitando la carga de un castigo infamante a los ojos de la mayoría de los fieles y clero. Esa es la importancia del hecho. Quien no puede ver el bien objetivo de este acto pontificio y se enredan en cuestiones leguleyas han perdido el sentido del bien común.»

    El señor González parece querer decir que los superiores de la FSSPX, en 1988, no podían ver el bien objetivo, o se enredaban en cuestiones leguleyas, o habían perdido el sentido común, ya que declararon en Carta Abierta:

    «Nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.
    El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista.»

    La «reivindicación histórica» señala que el señor González contrajo matrimonio a fines de 1988, con Misa de Esponsales oficiada por Monseñor de Galarreta, en el Priorato de Buenos Aires de la FSSPX.

    Esa misma reivindicación muestra que el señor González usa, desde hace 10 años, un lenguaje un poco vaporoso, como el de los superiores de la FSSPX desde la misma fecha.

    Ellos andan necesitando una buena purga, para expulsar todo el tradicionalismo liberal que han ingerido y ahora elaboran y destilan.

  10. Como bien ha consignado «¿Leguleyo dijo?» que Felón, Malharéis y Gallareta y su peoncito Malcelo necesitan una buena purga, recomiendo el «olio di riccino», de excelente acción limpiadora y terapéutica.

    En el caso especial de Malcelito me permito recomendar que la dosis administrada sea doble, tiene demasiada acumulación de liberalismo política y eclesialmente correcto. Casi 100.000 acumulaciones, diría.

    No quiero ser ingrato y olvidarme del bueno de Joudachourt, él también necesita su purguita.

  11. Alberto, estimago amigo y compañero en la defensa de la Verdad.

    Precisamente el permiso EXTRAORDINARIO del que gozaban pocos obispos para consagrar sin mandato pontifical, les fue dado en función de un caso de NECESIDAD IMPERIOSA Y GRAN DIFICULTAD para obtener dicho mandato.

    Como sabes, este tipo de permisos, lo otorgaba el Papa a obispos en CONDICIONES EXTREMAS, en misiones alejadas con escasas vías de comunicación o en caso de estar sitiados por acciones bélicas, y que necesitaban consagrar a un obispo o realizar alguna acción que ordinariamente necesitara de la autorización del pontífice.

    Pero fuera de esta circunstancias EXTRAORDINARIAS, no se podía hacer uso de esta licencia en forma indiscriminada,contrariando el origen de esta excepción. Por eso muchas licencias o permisos especiales eran revocados por los pontífices cuando cesaba la condición extraordinaria.

    Asimismo la dicha licencia de Lefebvre, de existir antes de las consagraciones, se habría dado con la condicionante de las dificultades de proceder cuando siendo obispo misionero en África, pudisese existir alguna necesidad de proveer de un obispo en forma imperiosa y urgente. Pero de hecho, Lefebvre NUNCA hizo uso de esta prerrogativa extraordinaria estando en África.

    Además ya estando en Suiza, a una hora de vuelo a Roma, Juan Pablo II le prohibió expresamente toda facultad para consagrar un obispo sin su permiso y así se lo advirtió en forma oficial el 17 de junio de ese año, añadiendo la categórica amenaza de . Por tanto, JURÍDICAMENTE, cualquier licencia con la que contara previamente Lefebvre, quedaba sin efecto o revocada, por esta más reciente disposición y bajo pena de «excomunión».

    Y ¿qué hizo Marcel Lefebvre?, simplemmente ignoró dicha prohibición, a pesar de la amenaza de excomunión y de la categórica prohibición canónica de Lolé Wojtyla, a quien oficialmente reconocía como Papa legítimo.

    Por eso, tras la famosa «excomunión» Lefebvre nunca argumentó en su favor o de los consagrados, algún tipo de licencia o permiso extraordinario. Pero sí desconoció las excomuniones como INVÁLIDAS, y a la Iglesia Conciliar como una institución AJENA a él y sus seguidores.

    Bajo esta premisa, ¿qué le faltó a Marcel Lefebvre para desconocer a Juan Pablo II como Pontífice de la Iglesia Católica?, por que de facto sí lo hizo, al rechazar la Primacía de Jurisdicción Canónica de Karol Wojtyla Katzarosky.

    Solamente le faltó decir públicamente que Juan Pablo II no era Papa.

  12. ¿PARA QUE TANTOS BRINCOS ESTANDO EL SUELO TAN PAREJO?

    La supuesta autoridad de Roma hoy depende de la validez; al caso invalidez flagrante del Concilio Vaticano II al que se adhiere.

    Vaticano II condenado por Nuestro Señor desde el Evangelio en su mención a los «Hijos del Diablo»; Diablo que no puede decir verdad PORQUE NO HAY VERDAD EN ÉL.

    Y para demostrar que no hay verdad en el CVII, basta con hacer mención de su disculpa para mentir de cabo a rabo: «Es Concilio Pastoral y NO Dogmático».

    ¿PASTORAL?

    ¡Sólo que pastorear fuera juntar a las ovejas con los lobos para hacer un solo rebaño bajo un solo Vaticano!

    ¡NO HAY VERDAD EN ÉL! (Juan 8:44)

    ¡Quien como Dios!

  13. “Ave Maria Purissima”
    -Sine Labe Originale Concepta-
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    Sr. Director, Caros Cristianos, Saludos en los Sagrados Corazones de Nuestro Señor JesuCristo, y su Santísima Madre.
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    Logan, Salud te de DIOS, debenos tener presente, que no es lo mismo analizar una corrida de toros, tras 20 tomas distintas grabadas, haciendo las observaciones en la actuación en uno de los alternantes, que estar frente al burel en el momento exacto de la corrida, en el Libro intitulado Ni Cismaticos Ni Excomulgados, el autor explica perfectamente el estado INDISCUTIBLE de necesida, que en la iglesia imperaba, con el determinante, del Nefando evento de Asís, el que en respuesta a sus plegarias, le dió luz especifica, de que se encontraba ante la Gran Apostasia apocalíptica, y ante la Gran Ramera, sin embargo, la postura del Fundador de la Fraternidad, siempre fue de «que anque el perro estuviese sarnoso, no dejaba de ser perro» como se advierte precisamente en la pluricitada epístola, dirigida a los excomulgadores, y signada por la masa Catolica /entonces), que expresaba el orgullo que nos daba el estar excomulgado de quien a DIOS hubo traicionado, (nos sigue dando), No se en este punto, si tu alguna vez platicaste con el Arzobispo, empero, si te puedo decir, que una de las características mas preponderantes, fué su tremenda humildad, no fueron pocos los debates, en los que jamás esgrimió defensa personal, a guiza de ejemplo, frente a Paulo VI, quien le acuso de hacer un seminario en donde enseñaba a restir a el mismo, con varias calumnias mas, No expresó media defensa, cuando tenía varias, y por último, el sabía perfectamente que la autoridad para declarar un In.papado, no la tenía canonicamente hablando, por eso en la epístola adecuada, dice que se los deja a cada quien, eso es lo mas justo sin despegarse ni del derecho canónico, si les llamao anticristos, si les dijo que luchaban en sentidos opouestos, si les dijo que combatian al reinado social de Nuestro Señor JesuCristo, y demás particulares, a los que estuvo moralmente obligado, dentro del marco canónico, y no hablo de la palicación in situ, ni, del reformado canon. es pués por mucho, uno de los factores que bien mirados, muestran precisamente, que fue la labor mas excelsa de defensa de la tradicion Católica, dado que en resúmen, no cayó en exceso canonico-jurídico alguno, al resumir las cuentas.
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    No debemos olvidar, como ante la inminente crucificcion, Perdo le nego tres veces, simil de los tres nefastos anticristianos papas, empero existía el tal papa negador aunque no estuviese presente, y para mayor abundamiento, solo recordemos del mismo evangelio, cuando despues de decir San Pedro voy a Pescar, Y San Juan le acompaño con otros, se presento sin dejarse ver Nuestro señor, y les pregunto que si tenian de comer, le dijeron que no, y les ordenó «ECHAD LAS REDES DEL LADO DERECHO» le obedecieron, y capturaron lo que serian, los 144 x 1000, apocalípticos peces, mas Nueve extras, San Juan le dijo el SEÑOR es, Y pedro, que estaba INEDECUADAMENTE vestido, se vistió y se lanzo a la orilla, esto es, abandonó Pedro La barca ante la inminente presencia de Nuestro Señor ya gloriosamente resucitado, y dejo la Barca, (Iglesia), en manos del Apocaleta, con la Pesca a bordo, para que fueran conducidos al punto de Reunion, que segun el mismo sinóptico, no distaba de aproximadamente cien metros, de distancia, (misma distancia, que se cumplkimena en el año 17, de este milenio, contando desde Fátima), y que finalmente, tambien cumplimenta la Divina palabra, expresada a San Pedro Refiriendose a San Juan, cuando el primero cuestiono acerca del destino, del segundo, » Y SI YO QUIERO QUE ESTE QUEDE HASTA QUE YO REGRESE A TI QUE TE VA» por lo que muchos llegaron a creer que no moriria San Juan, en virtud, de que no le vieron un destino ulterior.
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    te envío un fuerte abrazo.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  14. Fe de Erratas, debemos, necesidad, y muchismas otras.
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    (cuando digo fe de erratas, no me refiero a la maledictina)
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    MARANATAHA

  15. Prezados amigos, salve Maria!

    Espero que me perdoem por insistir em aborrecê-los com citações de textos antigos.

    Quero, hoje, relembrar algumas coisas que foram escritas pelos monges do Mosteiro da Santa Cruz, quando do Acordo de Campos.

    A) O acordo de Campos com o Vaticano (nossa posição):

    «(…) Aliás, este clima equívoco e ambíguo se faz notar em diversas afirmações da imprensa que fala em «fim do cisma» (que jamais existiu) ou de «retirada da excomunhão» de Dom Licínio (que também jamais existiu) e outras expressões do gênero, as quais se encontram mesmo em textos oficiais. É de se notar que Dom Lefebvre e Dom Antônio de Castro Mayer continuam a ser considerados como rebeldes, proscritos e cismáticos, quando o contrário é que é verdade.

    Após o equívoco, o perigo consiste simplesmente na diminuição da Fé. O contato com os progressistas, o silêncio imposto pelas boas relações com o Vaticano só poderá levar a uma diminuição do testemunho que os padres e fiéis têm o dever de dar. Ora, corre-se sempre o risco de se perder aquilo que não se defende mais, como uma propriedade invadida e mal defendida. (…)»

    B) Carta a um amigo acerca do que aconteceu entre Campos e Roma:

    «(…) Ainda no texto se diz: «devido (…) a problemas que afetaram os católicos da linha tradicional (…) fomos considerados juridicamente à margem da Igreja.» O que? Não entendi. Foi o próprio João Paulo II que nos excomungou (apesar de sabermos que tenha sido inválida essa excomunhão)! Foi o próprio João Paulo II que quis por-nos juridicamente à margem da Igreja! Ademais os termos «católicos da linha tradicional» são termos que sempre ouvi da boca de pessoas que não entendem a crise por que passa a Igreja. Entre os Padres sempre ouvi que somos católicos e que os progressistas são hereges.1 Esse modo de falar («linha tradicional») supõe que haja a possibilidade de diversas linhas de pensamento dentro da única Santa Igreja. Que pessoas leigas e não tradicionais falem assim, vá lá. Mas os Padres usarem essa terminologia… Eles mudaram!… Mas digo aos meus botões: eles só estão empregando estes termos para conquistar a simpatia do Papa e do público. Mas novamente vem à minha mente aquele princípio de moral que os Padres me ensinaram: o fim não justifica os meios. Para alcançar o bem de o Papa e o público olharem com bons olhos os católicos tradicionais, não podemos empregar o mal de usar termos ambíguos, que dão a entender uma falsidade.

    Depois os Padres dizem: «queremos colaborar com Vossa Santidade (…) no combate aos erros e heresias.» Até «ontem» os Padres combatiam João Paulo II porque este não combatia os erros e as heresias, mas, pelo contrário, os defendia. Será que agora os Padres acham que João Paulo II mudou? A reunião de Assis deste ano prova que ele não mudou… Será que foram os Padres que mudaram? Ao menos no modo de olhar o atual Papa, não vejo como poderei pensar que os Padres não mudaram…

    Na carta ainda há mais: «e se (…) causamos algum desgosto à Vossa Santidade, (…) humildemente suplicamos (…) perdão.» Para qualquer leitor menos prevenido essas palavras querem dizer: «pedimos perdão por ter contristado Vossa Santidade com as Sagrações Episcopais de 1988 e de 1991». Provavelmente os Padres não tiveram essa intenção, mas … é o que deixa entender. Novamente o mesmo problema: deixar a entender uma falsidade. Pois se a causa da Sagrações foi real, ou seja, justificava plenamente as mesmas, ainda que possa ter (injustificadamente) contristado o Papa, não deve ser objeto de arrependimento. O pior é que o órgão do Vaticano que publicou a carta-resposta de João Paulo II aos Padres fê-la preceder de uma nota explicativa que interpretava as palavras dos Padres no sentido de eles pedirem perdão pela Sagração de 1991, e, portanto, da excomunhão, dizendo: «D. Licínio Rangel (…) dirigia uma carta ao Santo Padre, onde pedia para ser absolvido da excomunhão que incorrera por ter aceitado ser ordenado Bispo, sem mandato pontifício.» (cf. http://www.vatican.va e L’Osservatore Romano de 26 de janeiro de 2002 – edição portuguesa)

    Além desta carta, li também o comunicado que D. Licínio assinou juntamente com D. Roberto. Mais um golpe eu recebi. O que é que eu vejo? Novamente termos ambíguos, bem diferentes dos termos que os Padres sempre usaram. Esse documento diz que os Padres serão acolhidos «na plena comunhão eclesial» (?). Isso quer dizer que os Padres acham que eles não faziam parte da Igreja? Que eles realmente estavam excomungados? Ou simplesmente que eles estavam numa situação jurídica excepcional (situação causada, aliás, não por nós, mas pela heresia que campeia nos homens da Igreja)? Parece-me que os Padres dão esse último sentido àquelas palavras do documento, mas… nem todos entendem esse texto neste sentido! Os progressistas, os jornalistas e o povo em geral entendem nos dois primeiros sentidos.2 E, afinal, um dos objetivos desses tratados com Roma não era aproximar da Tradição o povo em geral? Mas isso vai ser feito ao preço de deixá-lo pensar que antes estávamos excomungados? O fim não justifica os meios…

    Mais abaixo o comunicado cita uma passagem do documento com o qual João Paulo II excomungou D. Antônio de Castro Mayer e D. Lefebvre. Cá entre nós: usar de um documento que condenou (injustamente) nossos pais?! Infelizmente a passagem escolhida desse infeliz documento foi ainda mais infeliz: «todos (…) devem ter uma nova consciência (…) da legitimidade (…) que representa (…) a diversidade dos carismas» etc. «Esta diversidade constitui a beleza da unidade na variedade.» O que significa isso? Para João Paulo II, que é o autor desse texto, certamente significa o ecumenismo. É claro que para os Padres esse texto tem outro sentido. Mas atenção! – o verdadeiro sentido de um texto é o sentido dado pelo autor do texto! Ou seja, os Padres colocaram nesse comunicado um texto de João Paulo II exaltando o ecumenismo!!! Não dá para acreditar! Será que eles fizeram isso para agradar os progressistas? Mas, meu Deus, e a verdade onde é que fica? Ademais, qual terá sido a interpretação que os Padres deram à essa citação? Que possa haver unidade entre a doutrina tradicional e a doutrina progressista? Ou que a Missa tradicional possa ser posta em pé de igualdade com a Missa Nova? Mas D. Antônio e D. Lefebvre e os Cardeais Ottaviani e Bacci não provaram, com estudos aprofundados, que a Missa Nova constitui um afastamento impressionante da doutrina católica sobre o Sacrifício Eucarístico? E os Padres antigamente sempre nos ensinaram o mesmo… (…)

    Mais duas vezes o texto repete: «em perfeita comunhão com a Santa Igreja», «na plena comunhão da Igreja.» Repito que, se você quiser saber o que penso destas expressões, pode voltar algumas páginas e ver o que escrevi quando trato do comunicado de D. Licínio e D. Roberto.

    O texto prossegue: «O Santo Padre retira todas as censuras eclesiásticas em que, porventura, tenhamos incorrido.» Porventura? Há então no espírito dos Padres alguma sombra de dúvida acerca da não validade da excomunhão que nos foi infligida? E, com isso, eles lançam todos na dúvida acerca da situação em que nos encontrávamos até agora? Isso é cruel!…

    Mais abaixo leio: «sempre tivemos plena consciência da anormalidade, ocasionalidade e excepcionalidade da resistência, ansiando sempre por uma completa regularização e normalização.» Os Padres sempre nos ensinaram que a anormalidade, ocasionalidade e excepcionalidade da nossa resistência era devida ao fato de ser anormal, ocasional e excepcional que os hierarcas na Igreja ensinem o erro, e não devido ao fato de nos encontrarmos numa situação jurídica excepcional (aliás, sem culpa nossa). Em outras palavras: uma completa regularização e normalização jurídica não nos traria (ou não nos deveria trazer) a cessação da resistência, pois não faria cessar a anormalidade, ocasionalidade e excepcionalidade de os hierarcas estarem ensinando o erro. Meu Deus, que confusão nas idéias esse texto estará causando… (…)

    4) A Fraternidade S. Pio X editou um livro que expõe o espírito que animou aqueles que «fabricaram» a Missa Nova, livro com o qual os Padres ce Campos estavam de acordo, pelo que ouvi dizer. Ora, sei de fonte segura, que o Cardeal Ratzinger demonstrou seu desacordo profundo a respeito desse livro. Reação essa, que mostra que ele está convicto da bondade do espírito que inspirou a Missa Nova. Por outro lado, o mesmo Cardeal está tentando fazer uma «reforma da reforma litúrgica», ou seja «pentear os cabelos desgrenhados» da Missa Nova, «por em ordem» seus desregramentos, como, aliás, ele sempre fez em relação a todo o Concílio Vaticano II. Portanto, isso certamente se fará sem se abandonar o espírito da Missa Nova. Essa reforma, com certeza, irá iludir muitos e estou com grandíssimo temor de que os Padres de Campos sejam do número dos iludidos e acabem aceitando essa nova edição da Missa.

    5) Eis a narração que me fez o Pe. Camargo: O Pe. Dollinger foi visitar Dom Antônio, já no fim de sua vida. Pois tinha a «caridosa» missão de não deixá-lo morrer «excomungado». Mas não disse sua intenção. Lá pelas tantas da conversa, o Padre Dollinger propõe a Dom Antônio que se reconcilie com o Papa, que pedisse perdão. Dom Antônio respondeu com veemência: – Pedir perdão do que? Não fiz nada de errado. O Padre lhe disse que isso era mera formalidade, que pedisse perdão por qualquer coisa, que isso não queria dizer nada. Era só para agradar. Dom Antônio respondeu com a mesma veemência: – De jeito nenhum. Não fiz nada de errado. (…)»

    C) Resposta à carta do Pe. José Possidente (por um fiel de Campos):

    «(…) Sua declaração é enternecedora: «Eu sempre quis ser católico romano. Desde o dia do meu batismo, por graça e misericórdia de Deus, o sou». «Mas, antes», o senhor «não era considerado juridicamente como tal». Nunca ouvi o senhor dizer isto antes do «antes». Creio que uma pessoa só não pode ser considerada juridicamente como católico se estiver excomungada. O senhor era excomungado, Pe. José? Os «padres de Campos» eram todos excomungados? Pergunta tola, concordo, mesmo porque os «padres de Campos» reconheceram a validade da excomunhão em carta dirigida ao Papa João Paulo II. Releia esta pérola: «E se, por acaso, no calor da batalha… cometemos algum erro ou causamos algum desgosto a Vossa Santidade… suplicamos o seu paternal perdão.» Que desgosto maior poderiam os «padres de Campos» ter causado ao papa do que a Sagração de D. Licínio Rangel? A ponto de o pontífice ter aplicado o castigo máximo da Igreja.

    Está evidente, portanto, que entre outros «erros» e «desgostos» pediram perdão a João Paulo II, principalmente, pela sagração de um bispo sem autorização do papa, reconhecendo como válida a excomunhão. Roma também entendeu dessa forma o pedido de perdão, na certeza de que ele se referia à sagração de D. Licínio Rangel e conseqüente excomunhão, como se observa na nota explicativa publicada no L’Osservatore Romano (ed. port. 26/1/02) precedendo a carta-resposta de João Paulo II. Diz o órgão oficioso do Vaticano: «D. Licínio Rangel…. dirigia uma carta ao Santo Padre, onde pedia para ser absolvido da excomunhão que incorrera por ter aceitado ser sagrado bispo sem mandato pontifício.» Está bem claro, não acha?

    Então pergunto eu, por que nos enganaram durante uma década, dizendo que a excomunhão não era válida? Foram reuniões, entrevistas, uma infinidade de artigos na imprensa citando inúmeros santos e teólogos para argumentarem sobre a nulidade da excomunhão. Gastou-se toneladas de papel e perdeu-se um tempo precioso. E para quê?

    Agora convencidos da validade (?) da excomunhão, foram sevandijar-se diante de João Paulo II pedindo perdão. Lamentável!

    É interessante salientar que somente após a constatação de que D. Licínio Rangel sofria de um mal incurável, é que se passou a temer os efeitos da excomunhão. O receio, o pavor de morrer excomungado (?) aparenta ter sido a causa principal, o ponto crucial que os levou a fazer acordo com a Roma neomodernista contra quem lutaram com destemor durante tantos anos. Há outra explicação para esse abaixar de cabeças implorando perdão?

    Curioso! D. Licínio Rangel se apresenta como sucessor de D. Antônio de Castro Mayer na tradição de Campos. D. Licínio não está mais excomungado. D. Antônio continua excomungado. Dá para entender? (…)»

    Eu recomendo vivamente a leitura dos três textos, especialmente a Carta do Ir. João Batista (o segundo que postei).

    Que a Virgem Santíssima nos guarde!

    Forte abraço,
    In Cordibus Iesu et Mariae,
    Eduardo.

  16. Alberto (I),

    Concordamos en que la «excomunión» contra Lefebvre y otros prelados por parte de la Vaticueva son una bendición para ellos, simplemente se les rechaza por una iglesia anticristiana, «a la que no quieren pertenecer».

    Al menos es lo que decía Lefebvre hasta su fallecimiento en 1991.

    Pero hoy en día, los herederos de Marcel Lefebvre se manifiestan complacidos de que les levantaran dichas «excomuniones», aunque se la retuvieron a su padre espiritual y están jubilosos de que los hayan reincomunicado, aunque sea «a medias».

    Sobre el Papado.

    Todos los apóstoles fueron consagrados obispos por Jesucristo en el momento en el cual les envió el Espíritu Santo, en el Pentecostés.

    San Pedro, como los otros apóstoles, fue convertido en obispo y en la cabeza de la Iglesia, hasta después de la Ascensión, con la confirmación en la Fe por el Espíritu Santo, no antes. Por eso el Iscariote jamás fue obispo, confirmado como tal por el Espíritu Santo.

    Por eso es un error confundir la debilidad del sencillo Simón Pedro, el pobre pescador, con la fortaleza sobrenatural del Papa, San Pedro, tan solo unos días después.

    Sobre la resistencia por defender la Fe.

    Simpre el católico ha tenido la obligación de resistir a quien lo ataque en su tesoro más preciado, la Fe. Venga de donde venga el ataque, pero no a «resistir» en la obediencia legítima.

    Si se habla de resistir a quien atenta contra la Fe, es de lo más lógico y natural, y en realidad no tiene nada de extraordinario.

    Como bien sabes, a los largo de 20 siglos, han existido múltiples herejías, muchas de ellas sostenidas y difundidas por sacerdotes, obispos y cardenales, pero nunca por el Sumo Pontífice, jamás. En el caso del Papa Liberio, que algunos pretenden apuntalar, se ha demostrado la falsificación de documentos por parte de los arrianos y asimismo la lealtad probada del Papa, no a San Atanasio solamente, sino a la Fe.

    Precisamente, por la debilidad humana, Dios ha proveído la cuestodia INFALIBLE de la Verdad a los Papas. Y durante 260 papas, ésta cuestodio nunca defeccionó.

    Nadie, ni aún un Concilio Universal u otros Papas, tienen la facultad de juzgar a un Papa, afirma la Iglesia en forma definitiva en su Constitución sobre la Infalibilidad, y por tanto no se le debe desobedecer en materia de Fe, aunque lo hayan considerado faliblemente santos como San Roberto Belarmino, quien de cualquier forma no fue definitivo en sus opiniones, las cuales posteriormente fueron totalmente superadas y cubiertas por las definiciones dogmáticas del sacrosanto Concilio Vaticano I y las constituciones dogmáticas del Papa Pío IX, en 1870.

    Sobre la «resistencia» a la obediencia.

    Otra cosa muy diferente a la defensa de la Fe, es la jurisdicción.

    En el caso preciso de las consagraciones, no estamos hablando de resistir por la degensa de la Fe, sino de materia disciplinar o de jurisdicción.

    Como lo definicó dogmáticamente el Vaticano I, el Papa tiene PRIMACÍA DE JURISDICCÓN, y nadie puede bajo ninguna circunstancia, desobedecer lícitamente una disposición disciplinar del Papa, como la prohibición expresa a un ordinario de consagrar obispos.

    Si Wojtyla fuera Papa legítimo, la prohibición expresa hecha a Marcel Lefebvre, sería inapelable y se haría reo de excomunión, al igual que los 4 consagrados y el otro consagrante.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  17. Alberto (II)

    ¿ESTADO DE «NECESIDAD» O DE NECESIDAD EXTREMA?

    No es lo mismo la NECESIDAD ordinaria que la NECESIDAD EXTREMA.

    ESTADO DE NECESIDAD de obispos –argumentado por la FSSPX- siempre la hay, y para ello la Iglesia depende ordinariamente del Vicario de Cristo quien designa a los nuevos sucesores de los apóstoles.

    NECESIDAD EXTREMA, principalmente en caso de la ausencia o imposibilidad de un Papa quien designe a los nuevos obispos.

    En 1988 la FSSPX aceptaba -Y ACEPTA- la existencia de casi 5 mil obispos “legítimamente consagrados”, es evidente entonces que para la Fraternidad no existía necesidad extrema de consagrar a 4 obispos, no para preservar la sucesión apostólica.

    De hecho, el «cardenal» RatZinger Palpatine y su camarada Franz Schmidberger le ofrecieron a Lefebvre un ACUERDO farisaico, para que Wojtyla le permitiera consagrar un obispo de entre los sacerdotes de la FSSPX… a cambio de ciertas “actitudes” y Don Marcel Lefebvre lo aceptó y firmó.

    Hasta ahí, NADA EXTRAORDINARIO porque el Papa (si lo fuera) habría hecho uso objetivamente de su facultad para mandar la consagración de un obispo.

    Pero algo le hizo desconfiar del Protocolo RatZinger-Schmidberger y súbitamente llegó el rechazo al Acuerdo. Lefebvre anunció que desconocía el Protocolo y que consagraría a 4 obispos conforme a su libre y soberana elección, aunque ya Wojtyla le había ofrecido consagrar a uno.
    Luego del desconocimiento de Lefebvre, llegó la prohibición expresa de Wojtyla, negando el permiso para la 4 consagraciones y llamando al francés a respetar el acuerdo y volver al «diálogo» iniciado. Pero Lefebvre, decidió llevar a cabo las consagraciones ignorando las prohibiciones y las penas canónicas estipuladas.

    Para tal medida, el líder de la FSSPX sólo justificó que trataba de preservar las futuras ordenaciones de sus seminarios, aunque hubiese bastado consagrar a un obispo, como inicialmente le ofrecieron desde la Vaticueva.

    Ante tal realidad, la licitud de las 4 consagraciones solamente sería salvable en el caso de que Wojtyla fuera, un usurpador, como lo fue.

    Pero la dificultad y la confusuión surgen de que Lefebvre nunca lo justificó así pública y oficialmente, para no ser tildado de «sedevacantista» y para no dar la razón a quienes criticaba años antes por «haberse hecho consagrar obispos sin mandato pontifical».

    En cuanto a la Fe, si Lefebvre hubiese considerado en 1988 que los casi 5 mil obispos defeccionaron como herejes y apostataron, debería argumentar y solicitar a quien reconocía como Papa, la inmediata excomunión y condena de esos prevaricadores y el permiso para consagrar más obispos de entre los sacerdotes aún fieles.

    No hizo ni una, ni otra cosa.

    Alberto,

    “Resistir al Papa”, en las dos facultades del Pontífice donde no hay poder humano que se le puedan oponer con justicia y verdad, es decir en MATERIA DE FE Y COSTUMBRES donde es INFALIBLE y en materia de JURISDICCIÓN, es simple y llanamente oponerse a las definiciones dogmáticas sobre la Infalibilidad y la Primacía, establecidas a perpetuidad, obedecidas siempre por la Iglesia y sancionadas expresamente.

    Sobre el «ESTADO DE NECESIDAD» propuesto por la FSSPX a posteriori, no plantea una situación extraordinaria, toda vez que se cuida de ocultar el verdadero factor del caso de EXTREMA NECESIDAD: la usurpación del Papado.

    La FSSPX sólo argumenta que se promueven las antiguas herejías y aberraciones contra la Fe, pero en cuanto a la causa directa -la infiltración y usurpación del Papado- no se atreve a especificar, solamente dice que dichas herejías se promueven «con la aprobación de arriba», «de la jerarquía»; PERO NUNCA HABLA DE LA COMPLICIDAD DEL OCUPANTE DE LA SEDE a quien deja libre y por tanto vigente como última instancia.

    Un afectuoso abrazo en Jesucristo Nuestro Señor.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  18. Estimados de R.C.: ¿Marcelito estará perplejo o entregará a Mons.Williamson a las fauces de los «lambeRomaApóstata» publicando sus Eleison, como éste esclarecidísimo reciente:

    EL PAPA EN VELA

    COMENTARIOS ELEISON 148 (15 de mayo del 2010)
    Mons. Richard Williamson
    La falta de comprensión radical de la Roma Conciliar acerca de lo que es verdaderamente el movimiento Católico Tradicionalista fue ilustrada una vez más en Paris el miércoles pasado cuando el Cardenal Kasper, cabeza del departamento del Vaticano para las relaciones con otras iglesias Cristianas y con los Judíos, dictó una rueda de prensa. Del informe de Reuters permítanme citar, tan fielmente como me sea posible, lo que el Cardenal piensa, resumido en cinco propuestas, para posteriormente comentarlo.
    1) Las discusiones doctrinales que actualmente se están llevando a cabo cada dos meses entre cuatro teólogos de Roma y por otro lado un obispo y tres sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal de San Pio X, no resultan fáciles. 2) El principal problema es el concepto de tradición. «¿Queremos una tradición viviente o una tradición petrificada?», preguntó el Cardenal. 3) El dijo que está de acuerdo con este diálogo con la FSSPX, pero que tiene que darse bajo las condiciones de Roma y no bajo aquellas de la FSSPX. 4) Si hay que llegar a un arreglo, la FSSPX deberá hacer concesiones y deberá de aceptar las reformas Conciliares. 5) Sin un arreglo, la FSSPX no tendrá un estatus oficial, sus sacerdotes no serán reconocidos como sacerdotes Católicos, ni se les permitirá ejercer su ministerio.
    1. Claro que no está siendo fácil el poder reconciliar el que 2+2=4 (La Tradición y la FSSPX) con el 2+2=4 ó 5 (Vaticano II y la Roma Conciliar). Estamos en presencia de dos conceptos de la aritmética profundamente diferentes, como de dos concepciones aun más diferentes de lo que es la Verdad Católica.
    2. El que 2+2 e igual a 4 es verdad, no cambiante e inmutable, por lo tanto»tradicional». El que 2+2= 4 ó 5 es una manera completamente nueva de hacer aritmética, manera tan «viviente» como a uno le gusta, pero completamente irreal, y por lo tanto para nada tradicional.
    3. Si uno está discutiendo aritmética verdadera, será bajo las condiciones de la verdadera aritmética y no bajo las de cualquiera de las partes que conforman la discusión, aún cuando una de estas tome partido de estas verdaderas condiciones.
    4. ¿Quién quiere, o necesita, llegar a un arreglo en el que 2+2=4 ó 5 (El Vaticano II)? ¡Únicamente aquellos comerciantes de fantasía a quienes ya no les importa la aritmética verdadera!
    5. Si el «estatus oficial», «reconocimiento como sacerdotes» y el «tener permiso para ejercer el ministerio» todo depende de aceptar que 2+2 puede ser 4 ó 5, entonces ese «estatus», ese «reconocimiento» y ese «permiso» están siendo comprados al precio de la Verdad. Pero si vendo la Verdad, ¿cómo puedo aún poseerla para predicarla? Y si ya no puedo predicar la Verdad, ¿qué clase de sacerdote puedo ser?, ¿con qué clase de ministerio?
    Por lo tanto, en conclusión, no es solamente la «tradición» sino la misma naturaleza de la verdad que separa a estos Romanos y a la FSSPX. Cambiando la verdad, estos Romanos han perdido la Verdad; de hecho, hablando por lo menos objetivamente, están asesinándola, como Macbeth «asesina al sueño» (II,2). De hecho, en el mismo artículo de Reuters el Papa es citado por haber dicho que el problema de la FSSPX «le roba el sueño». Santo Padre, crea que la Verdad está mucho más arriba que la FSSPX, quien no es más que una de sus diminutas defensoras momentáneas. Cada uno de nosotros en la FSSPX le desea a Ud. toda clase de bien, especialmente un buen sueño. No es la FSSPX, sino la Verdad asesinada, la que le mantiene a Ud. en vela por las noches.
    Kyrie eleison.

  19. Juan Carlos,

    Realmente publicar el «Eleison del dinoscopus» no le ayudaría mucho a Pañal Digital, menos a RC, a menos que se trate de criticar nuevamente los comentarios confusos y tibios de Míster Williamson.

  20. Me estoy cansando de los hiperprogesistas, de los modernistas, de los tibios linea media conservadora, de los papólatras, de los que acuerdan con Roma modernista. ¿Dónde quedó el amor por la Verdad? ¿Dónde la verdadera Fe?

    Y también estoy cansada de que nos tachen de ser sedevacantes sin serlo.

    Son partidistas, no amantes de la Verdad. Ven a un Papa poniendo un papelito en el Muro de los Lamentos y ni reaccionan ¡Fariseos del siglo XXI!

    Aún estando Cristo, en la plenitud de los tiempos, nunca desacreditó a la autoridad de ese entonces, a pesar de que los criticó como quiso:

    a Herodes (símbolo de la decadencia moral y social), con el silencio.

    a Pilatos (símbolo de la decadencia política), lo critico diciendo que si Dios no lo hubiera concedido el poder, nada podría hacer….

    al Sumo Sacerdote, fariseos y saduceos (símbolo de la decadencia religiosa) los llamó hijos de Satán, raza de vívoras, sepulcros blanqueados, etc

    PERO JAMÁS LOS DESAUTORIZO. ANTES, SE ENTREGÓ COMO UN CORDERO A ESTOS TRES PODERES.

    Es por eso que yo no soy sedevacante….pero no le llevo el apunte a la Roma modernista y apóstata..

    Es mi opinión personal.

  21. “Ave Maria Purissima”
    -Sine Labe Originale Concepta-
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    Sr. Director, Caros Cristianos, Saludos en los Sagrados Corazones de Nuestro Señor JesuCristo, y su Santísima Madre.
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    Logan, (Salute),
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    Bien mirado, no encuentro medio punto de discrepancia entre tus comentarios y los anteriores, de no ser, eso si, el añadido del detalle de que no se trata de un Obispo, si no de un arzobispo, ( que sigue siendo no controversial), y del añadido tuyo al estado de necesidad, el semántico estado de necesidad extremo, insisto mas semántico que canónico, y que aun ese se actualiza, una vez que que el Santo fundador estima que se avecina su inexorable muerte, aundado obviamente a lo que tu señalas, como no sabes porque cambió y consagro, etc, con mi añadido, de que se dió cuenta de que estaba ante la iglesia de la «Gran apostasía Apocaliptica» como el mismo lo dejó escrito, y ante la presencia de anticristos, como bien lo señalas, esos son los motivos que le hicieron tomar la determinacion «salvavidas» No es obvice para nadie, el hecho que al darse cuenta, de lo anterior, es que ya le dió una justa valía a las amenzas y sanciones de la vaticueva, el mismo dejo a cada quien, la resolucion en cuanto a la posible posicion ante la gran abominacion desoladora, y expreso el orgullo que le dió estar excomulgado de esa anticristiana obra.
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    Tal Vez, mi bien estimado Logan, y solo talvez, la perspectiva pudiere ser distinta, acorde a las distintas posturas que bien pueden mirar el mismo objeto (Vatidillo), sin embargo de manera sucinta, podrian ser analizadas y descritias:
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    Sedevacante; (Vacante es vacio), ergo el real sedevacantismo, se reduce a la etiqueta de los Felones, dado que nadie puedria pensar que la catedra, esta ocupada.
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    Penetración, u ocupacion, es Obvio, que la sede fué penetrada, el mismo Paulito, lo declaró, como el humo de satanas, y el proceso de autodemolición, sin emabargo, entrando mas en terreno espinoso:
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    Usurpación; una cosa en lugar de otra, y aunque esta hipótesis, se asemeja mas al particular, con una analogía, es mas asequible:
    +
    Un craneo Vacante, sería una cavidad osea con ausencia de materia, un craneo ocupado, seria una cavidad con materia distinta a la que debería estar ahi, por ejemplo en la hidrocefalia, empero un craneo usurpado, seria una cavidad, con materia haciendo las veces, de la que debería estar ahi, es el mejor ejemplo, que encuentro, el de la parasitosis, como la famosa cisticercosis, o en la trichinella spiralis, que son seres exógenos, de distinta naturaleza, y que dañan, a la materia encefálica, y dañan el resto del cuerpo, empero es importante tener presente, que la etimología, de esos parásitos usurpadores, es exógena, y no endógena.
    +
    Por lo que el problema real, de la Gran Abominacion desoladora, ( No seria abominable que los parasitos entraran, sino que habria que combatirlos y ya) se trata de un cuadro de tumor maligno (Neoplacia), que emana del mismo tejido, del mismo cuerpo, una mutación, empero con la misma etimología genetica incluso de ADN, que actua en contra de lo de que debería hacer y mata al cuerpo, por eso, es que los tumores, son considerados como AB-Homine, abominables, una especie de contranatura, que salio a partir de la Natura misma, y que ES PARTE DEL MISMO CUERPO.
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    Para que la Gran Ramera, del Santo Apocalipsis, pudiera ser tal, quien debia fornicar y adulterar, no podia haber sido en un tálamo vacio, ni con un tálamo, ocupado por la sirvienta, o con una meretiz alquilada, para que fuese ADULTERA la esposa, debia necesariamente ser la ESPOSA.
    +
    Te envío un fuerte abrazo.
    +
    +
    +
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  22. Fe de erratas, tercer párrafo, dice:
    Nadie podria pensar que la sede esta ocupada, se dice, esta vacante;
    y muchas mas

  23. Alberto, creo que eres congruente y certero.

    Si la Sede estuviese tan solo vacante, el problema sería ten sencillo como elegir a un Papa legítimo, así como cuandoo una silla episcopal está vacante, la solución es sencilla, auqnue no siempre es fácil.

    Pero cuando la Iglesia fue tomada por asalto por un ejército de usurpadores, bajo el disfraz de pastores legítimos, quienes poco a poco fueron eliminando a los defensores de la Fe, la situación es tan grave, como lo vemos en la realidad.

    Por eso, como bien señalas, el profeta San Daniel la llamó la Abominación de la Desolación en el Lugar Santo.

    Sin embargo, con Su «Cobrad ánimo» nos sostuvo y sostiene Jesucristo Nuestro Señor, Rey de Reyes y Juez de Jueces.

    Dios te bendiga y la Sma. Virgen te proteja siempre para que sigas siendo fiel a la Verdad. Y gracias por tus comentarios.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  24. María Angel,

    Usted siempre ha demostrado ser CATÓLICA, nunca «sedevacante», modernista, «línea tibia», «discrecional» o cosa parecida.

    Sin embargo, es muy importante precisar que Jesucristo, a pesar de ser Manso y Humilde de Corazón, nunca provocó su propia muerte, ni tampoco se sometió nunca a la autoridad de los malos.

    Nuestro Señor Jesucristo, por ser Dios, sabía que actuarían contra Él, pero no estaba PREDESTINADO que así sería.

    Todos; amigos, enemigos y traidores de Cristo fueron libres en su decisión final:

    Pilatos fue libre para condenar o liberar al Justo que tenía en su poder; a Herodes no le interesaba la justicia, ya había ELEGIDO su camino; el Iscariote fue libre para ser fiel o traidor a su Maestro Divino; Pedro fue libre para desesperarse o arrepentirse de su caída, al igual que Pablo luego de la clarificación fue libre de seguir su combate contra Jesús o arrepentirse y defender la Verdad.

    Igualmente es un error considerar que Dios hecho Hombre se sometió a la autoridad del Sanedrín, de Herodes o de Pilatos, nada de eso.

    Jesús ofreció su Sacrificio por Mandato de Su Padre. Porque Dios en su Infinita Misericordia quiso salvarnos derramando la Sangre de su Hijo Unigénito. Pero el Mesías nunca se ofreció como Cordero para dar testimonio de la autoridad de Caifás, ni del Sanedrín, ni de ningún hombre.

    Al contrario, tras el crimen de Deicidio llegó el castigo con la Anulación del Antiguo testamento, la Dispersión del pueblo hebreo, la desaparición del Templo, del Arca de la Alianza y la milenaria maldición de Dios que los persigue hasta nuestros días.

    En cuanto a los usurpadores, Jesucristo siempre los denunció, como usted misma señala:

    «hijos del diablo, hipócritas, raza de víboras»

    Y también los DESAUTORIZÓ.

    Tan desautorizó al pueblo Deicida que anuló el Antiguo Testamento y degradó a Israel de Pueblo Elegido, a Pueblo Maldito y lo condenó a ser perseguido hasta el final de los tiempos.

    Ningún hebreo, ningún kabalista, ningún hereje o apóstata, tiene autoridad sobre la Iglesia de Cristo.

    La autoridad de los hebreos kabalistas sobre los cristianos está expresamente prohibida por la Iglesia en el nombre de Cristo. Condenada a través de Concilios (Toledo II, III y IV), Papas (Pablo IV, San Pío V y varios más) y diferentes enseñanzas de santos y hombres de Estado. Les está negada incluso la ocupación de cualquier oficio público, especialmente el del sacerdocio y dicha disposición no ha sido derogada oficialmente.

    Asimismo con los herejes y antipapas. La historia eclesiástica lo demuestra con la deposición y condena de docenas de usurpadores, antipapas o falsos obispos. Asimismo con la anulación perenne de todos sus mandatos, y de todo efecto que tuviera sus oficios (“Cum ex apostolatus oficcio”).

    Es en virtud de la obediencia al Papado perpetuo y sus enseñanzas que los cristianos tenemos no sólo el derecho, sino la obligación, de combatir a los enemigos de la Fe, sean internos o externos.

    ¡ESO ES EL BUEN COMBATE!

    Y ese combate exige, obvia y necesariamente, el desconocimiento de su falsa autoridad, como usurpadores y enemigos de la Verdad.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

  25. En muchos comentarios sale a relucir la cuestión del Papa, del Papado, del Pontificado Romano.

    Resulta interesante saber que piensan sobre ello Juan Pablo II y Benedicto XVI.

    Sobre este tema del Pontificado Romano, la visita de Benedicto XVI a Turquía, en noviembre de 2006, arroja muchas luces.

    En primer texto fuerte es el de la Alocución de Bartholomeos I, durante el oficio de acción de gracias en la Iglesia patriarcal de Phanar.

    Hay que leer con detenimiento para comprender la significación de sus palabras:

    “Os acogemos en esta santa ciudad histórica, animados de sentimientos de sincera alegría y satisfacción. Es una ciudad que conoció un tesoro de herencias para el crecimiento de la Iglesia a través de los siglos.
    Aquí, San Andrés, el primero de los Apóstoles en ser llamado, creó la Iglesia local de Bizancio e instaló su primer obispo, san Stachys.
    Aquí, el emperador Constantino, igual a los Apóstoles, creó la Nueva Roma.
    Aquí, se celebraron los grandes concilios de la Iglesia primitiva para formular el Símbolo de la fe.
    Aquí, mártires y santos, obispos y monjes, teólogos y doctores, y una “nube de testigos” confesaron “como los Profetas lo vieron, como los Apóstoles lo declararon, como la Iglesia lo recibió, como los Doctores lo enseñaron, como el universo convino, como la gracia resplandeció”, es decir, la verdad demostrada, la fe de los Padres.
    Tal es la fe de los ortodoxos.
    Tal es la fe que sostiene el universo.”

    Benedicto XVI no respondió una sola palabra a esta confesión blasfema.

    Pero no sólo guardó silencio, sino que fue más lejos y expresó:

    “Le estoy profundamente agradecido por la recepción fraternal que me reservaron, usted y el Santo Sínodo del Patriarcado ecuménico. Lo guardaré siempre en memoria como un tesoro. Agradezco al Señor la gracia de este encuentro, tan lleno de una auténtica buena voluntad y tan lleno de significado eclesial.
    Es una gran alegría encontrarme entre ustedes, mis Hermanos en Cristo, en esta iglesia catedral, reunidos en el rezo al Señor y acordándose de los acontecimientos importantes que acompañaron nuestro compromiso de trabajar juntos para la plena unidad entre católicos y ortodoxos. Querría primero recordar la valiente decisión del levantamiento de los anatemas de 1054 [1].”

    [1] Hace referencia al levantamiento mutuo de excomuniones entre Pablo VI y Atenágoras en 1965.

    Más tarde, en la Homilía durante la Divina liturgia en la iglesia San Jorge de Phanar, Benedicto XVI completó el tema:

    “En este día, en esta iglesia patriarcal San Jorge, estamos en posibilidad de vivir una vez más la comunión y la vocación de los dos hermanos, de Simón Pedro y de Andrés, en este encuentro entre el sucesor de Pedro y su hermano en el ministerio episcopal, jefe de esta Iglesia cuya tradición se basa en el apóstol Andrés.
    Nuestro encuentro fraternal pone de relieve las relaciones especiales que unen la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla, como Iglesias hermanas.
    La cuestión del servicio universal de Pedro y de sus sucesores suscitó desgraciadamente entre nosotros diferencias de opinión, que esperamos superar, gracias, entre otras cosas, al diálogo teológico que acaba de reanudarse.
    Mi venerable antecesor, el Siervo de Dios Juan-Pablo II, hablaba de la misericordia como una característica del servicio de la unidad en Pedro, misericordia que Pedro personalmente experimentó (Encíclica Ut unum sint, 91).
    Es sobre esta base que el Papa Juan-Pablo II lanzó una invitación a un diálogo fraternal para definir las formas que el ministerio petrino podría ejercerse hoy día, respetando al mismo tiempo la naturaleza y la esencia, de modo que “este ministerio pueda realizar un servicio de amor reconocido por los unos y por otros” (ib. 95).
    Deseo hoy recordar y renovar esta invitación.”

    En la citada Encíclica Ut unum sint, Juan Pablo II escribió:

    “Lo que afecta a la unidad de todas las Comunidades cristianas forma parte obviamente del ámbito de preocupaciones del primado.
    Como Obispo de Roma soy consciente que la comunión plena y visible de todas las Comunidades es el deseo ardiente de Cristo. Estoy convencido de tener al respecto una responsabilidad particular, sobre todo al constatar la aspiración ecuménica de la mayor parte de las Comunidades cristianas y al escuchar la petición que se me dirige de encontrar una forma de ejercicio del primado que, sin renunciar de ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva.
    Durante un milenio los cristianos estuvieron unidos por la comunión fraterna de fe y vida sacramental, siendo la Sede Romana, con el consentimiento común, la que moderaba cuando surgían disensiones entre ellas en materia de fe o de disciplina.
    De este modo el primado ejercía su función de unidad.
    Dirigiéndome al Patriarca ecuménico, Su Santidad Dimitrios I, he afirmado ser consciente de que por razones muy diversas, y contra la voluntad de unos y otros, lo que debía ser un servicio pudo manifestarse bajo una luz bastante distinta. Pero por el deseo de obedecer verdaderamente a la voluntad de Cristo, me considero llamado, como Obispo de Roma, a ejercer ese ministerio.
    Que el Espíritu Santo nos dé su luz e ilumine a todos los Pastores y teólogos de nuestras Iglesias para que busquemos, por supuesto juntos, las formas con las que este ministerio pueda realizar un servicio de fe y de amor reconocido por unos y otros.”

    Ya sabemos quienes son los que verdaderamente atacan al Pontificado Romano.

    En lugar de lacrimógenas declaraciones y sensibleras proposiciones, debemos exhortar a la oración y penitencia para reparar estas blasfemias provenientes de aquellos que están revestidos de la más alta autoridad en la Iglesia.

    Juan Pablo II y Benedcito XVI humillan el Pontificado Romano y la Santa Sede Romana.

    ¡VIVA EL PONTIFICADO ROMANO!

    ¡VIVA LA SANTA SEDE ROMANA!

    ¡SEAN DESENMASCARADOS Y HUMILLADOS SUS ENEMIGOS!

  26. Estupendo apunte sobre el Pontificado Romano de «Sobre el Pontificado Romano»…

    Especialmente me llama la atención el dato del pactado «levantamiento de excomuniones» entre Montini Alghisi y el cismático Athenágoras…

    Aunque quizá nos gustaría saber el nick del autor.

    Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum

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