Una falsa devoción a la Santísima Virgen

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A propósito de los males del siglo, cunden las falsas devociones para la adulteración más prolífera de la Verdadera Religión. No ofenden más a Nuestro Señor la indiferencia del irreligioso, que el fariseísmo de aquel que toma los objetos religiosos como materia de superstición, egolatría y desacralización. Tantas son las FALSAS DEVOCIONES a los santos, y en especial a la Madre de Dios, ¡terrible ofensa!, que nada mejor que la meditación y el rezo del Quinto Misterio Glorioso («La Coronación de María Santísima como Reina y Señora de todo lo creado») para conseguir el fruto de UNA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN.
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«La devoción, mientras sea auténtica y sincera, nada destruye, sino que todo lo perfecciona y completa, y si alguna vez resulta de verdad contraria a la vocación o estado de alguien, sin duda es porque se trata de una falsa devocion. La abeja saca miel de las flores sin dañarlas ni destruirlas, dejandolas tan integras, incontaminadas y frescas como las ha encontrado. Lo mismo, y mejor aun, hace la verdadera devoción: ella no destruye ninguna clase de vocación o de ocupaciones, sino que las adorna y embellece.» (SAN FRANCISCO DE SALES, Introd. a la vida devota,1,3).

«¿A quién le parecerá que no tenemos derecho a afirmar que María, que desde la casa de Nazaret hasta el lugar de la Calavera estuvo acompañando a Jesús, que conoció los secretos de su corazón como nadie y que administra los tesoros de sus méritos con derecho, por así decir, materno, es el mayor y el más seguro apoyo para conocer y amar a Cristo? Esto es comprobable por la dolorosa situación de quienes, engañados por el demonio o por doctrinas falsas, pretenden poder prescindir de la intercesión de la Virgen. ¡Desgraciados infelices! Traman prescindir de la Virgen para honrar a Cristo: e ignoran que no es posible encontrar al niño sino con María, su Madre». (S. Pío X)

Por eso, cada uno debe estar persuadido de que, si la piedad que declara hacia la Santisima Virgen no le aparta del pecado o no le estimula a la decisión de enmendar las malas costumbres, su piedad es artificial y falsa, por cuanto carece de su fruto propio y genuino. (S. Pío X)

Y así como hay cosas que ayudan a la devoción, así también hay cosas que la impiden, entre las cuales la primera son los pecados, no sólo los mortales, sino también los veniales, porque éstos, aunque no quitan la caridad, quitan el fervor de la caridad, que es casi lo mismo que devoción, por donde es razón evitarlos con todo cuidado, ya que no fuese por el mal que nos hacen, a lo menos por el grande bien que nos impiden (SAN PEDRO DE ALCANTARA, Trat. de la oración y meditación, II,3).

«Cuando se trate de juzgar las tradiciones piadosas, se deberá tener presente que la Iglesia ha obrado en esto siempre con tanta prudencia, que no permite que estas tradiciones se pongan por escrito si no es con toda cautela y sin antes hacer la declaración mandada por Urbano VIII; y aun actuando así, no afirma la verdad del hecho: se limita a no prohibir que se crea en él, a no ser que para ello falten argumentos humanos. La Sagrada Congregación de Ritos, hace treinta años decretaba: Esas apariciones o revelaciones no fueron ni aprobadas ni condenadas por la Sede Apostólica, que solamente permite que se crea piadosamente en ellas con fe humana, conforme a la tradición de que gozan, confirmada por testimonios y documentos apropiados. Quien se atenga a esto nada debe temer, pues la devoción a alguna aparición, en lo que respecta al hecho, lleva implícita la condición de que ese hecho sea verdad, y entonces se llama relativa; pero también se llama y es absoluta porque se fundamenta en la verdad, ya que se dirige a las personas de los Santos que se quiere honrar. Esto mismo se ha de decir de las Reliquias.
Por último, encomendamos a este Consejo de vigilancia que no pierda de vista en ningún momento a las instituciones sociales ya los escritos sobre cuestiones sociales, para que no se introduzca en ellos nada de modernismo, sino que se atengan a las prescripciones de los Romanos Pontífices.» (San Pío X)

VISTO EN : LA PUERTA  ANGOSTA

4 comentarios sobre “Una falsa devoción a la Santísima Virgen

  1. EN MI OPINIÓN, ES S. LUIS MARIA GRIGÑON DE MONFORT EN SU LIBRO TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTISIMA VIRGEN, QUIEN NOS DA LOS LINEAMIENTROS A SIGUIR.
    LA MEJOR FORMA Y MAS RAPIDA PARA LLEGAR A JESUS, ES POR MARIA

  2. Como no tengo nada claro si les ha llegado el mensaje, vuelvo a enviárselo de nuevo.

    El uso y abuso de las devociones marianas parece ser una constante de estos tiempos.
    Mientras Monseñor Fellay utiliza el rosario para intentar llegar a un acuerdo imposible con el Vaticano si verdaderamente niega el principio de libertad religiosa, las apariciones de la Virgen que afirman tener determinados/as videntes, resultan ser bastante sospechosas.
    En el caso de las apariciones de Prado Nuevo, en España, la vidente se ha enriquecido claramente a costa de las apariciones, y no parece ser que las autoridades religiosas se tomen muchas molestias en intentar esclarecer la veracidad de los hechos con el fin de evitar que algún infeliz resulte desplumado. Quizás, porque éstas también se benefician con ellas.
    Agradecería que pusieran un post relacionado con este tema, y para poder juzgar la veracidad de dichas apariciones con un mayor conocimiento.

  3. Buenisimo el aporte.
    Esto se ve en todos lados.
    Muchos usan las devociones solo para fines lucrativos, y parece que se vuelven plaga.
    Y por supuesto la iglesia se vuelva y casi inexistente para levantarse y denunciar lo que pasa.

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