Obama abogó por un «nuevo comienzo» en las relaciones entre el Islam y EE.UU.

¿PAZ O TERMINATOR?

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El mandatario se comprometió a “combatir los estereotipos negativos sobre los musulmanes” y a promover el respeto mutuo. La visión de Dios es que los pueblos vivan juntos en paz, exclamó. Usó citas del Corán, así como de la Biblia y el Talmud.

Como nunca antes lo había hecho, el presidente estadounidense Barack Obama pronunció este jueves un fuerte discurso en el que envió un histórico gesto de acercamiento de Estados Unidos al mundo musulmán, cuyas relaciones se vieron deterioradas en los últimos años. El mandatario afirmó que «debe terminar este ciclo de sospechas y discordia» en las relaciones entre Estados Unidos y el Islam y ofreció a cambio «un nuevo comienzo» basado en los intereses y el respeto mutuo.

«Vine a buscar un nuevo comienzo entre Estados Unidos y los musulmanes a través del mundo, un comienzo basado en el interés mutuo y el respeto mutuo, un comienzo basado en esta verdad de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen», aseveró Obama. Asimismo advirtió: «En tanto nuestra relación venga definida por nuestras diferencias, potenciaremos a los que cultivan el odio en lugar de la paz y a los que promueven el conflicto en vez de la cooperación».

La invitación a crear una «nueva relación» entre Estados Unidos y el mundo musulmán fue el eje de un discurso de 45 minutos que Obama pronunció en la mañana del jueves en la Universidad de El Cairo, Egipto, el cual despertó múltiples ovaciones y fue difundido en 14 lenguas por Internet, en vista de la gran expectativa que generó.

Obama intercaló en su discurso citas del Corán. «Seamos concientes de Dios y digamos siempre la verdad», fue la primera expresión que utilizó del libro sagrado del Islam. Más tarde, aseguró citando al mismo texto que «quien salva a una persona, es como si hubiera salvado a toda la humanidad».

El presidente de EE.UU. prometió que su país hará frente «sin descanso a los extremistas violentos que representen una amenaza grave para la seguridad». En su tan esperado discurso, afirmó que se enfrentará al extremismo de forma «respetuosa con la soberanía de las naciones y el Estado de Derecho», y en colaboración con las comunidades musulmanas que también se vean amenazadas.

Desde su llegada a la Casa Blanca, Obama -que es hijo de padre musulmán y vivió en la Indonesia islámica- ha expresado su profundo deseo de implicarse personalmente en el esfuerzo de tender puentes entre culturas. Para ello, debe luchar también dentro de Estados Unidos, donde sólo una de cada cinco personas tiene visión favorable del mundo musulmán, según una encuesta de la cadena CNN divulgada el martes.

En ese sentido, el mandatario norteamericano consideró que entre los deberes de su cargo figura el de «combatir los estereotipos negativos sobre el Islam en donde aparezcan». «Una alianza entre Estados Unidos y el Islam debe estar basada en lo que es el Islam, no sobre lo que no es», dijo, y subrayó: «El Islam no es parte del problema de combatir el extremismo violento, es una parte importante de la promoción de la paz».

El discurso del mandatario alentó una relación más estrecha entre estadounidenses y musulmanes y abordó temas candentes como el extremismo, la amenaza nuclear de Irán y la persecución de terroristas en Afganistán y Pakistán, como así también la situación en Irak y el conflicto entre israelíes y palestinos.

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Durante la histórica comparecencia, además de citar al Corán, el mandatario mencionó fragmentos de la Biblia y el Talmud. «Hay una norma que reside en el corazón de toda religión: que tratemos a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros», señaló.

«Esta verdad trasciende naciones y pueblos. Es una creencia que no es nueva; no es blanca, negra ni marrón; no es cristiana, musulmana o judía. Es una creencia latente en la cuna de la civilización y que sigue latiendo en el corazón de miles de millones. Es una fe en otro pueblo, y eso es lo que me trajo hoy aquí».

«Los pueblos del mundo pueden vivir juntos en paz. Sabemos que ésa es la visión de Dios. Ahora, ésa debe ser nuestra tarea en la Tierra», concluyó Obama su discurso. «Que la paz de Dios sea con ustedes».

Conflicto israelí-palestino

Aunque subrayó el «vínculo inquebrantable» de Estados Unidos con Israel, Obama indicó que está comprometido en apoyar las «legítimas» aspiraciones y el deseo de los palestinos de crear un Estado, en cuyo acto definió la solución al enfrentamiento entre ambas facciones.

«Buscaré personalmente este resultado con toda la paciencia que esta tarea requiere», prometió, al mismo tiempo en el que lanzó un llamamiento a todas las partes implicadas a «cumplir responsabilidades» para poner fin al conflicto en Medio Oriente.

«Los fuertes vínculos de Estados Unidos con Israel son bien conocidos. Este vínculo es inquebrantable», aseguró. Pero afirmó que «Estados Unidos no acepta la legitimidad y la continuación de la colonización israelí» que «viola los acuerdos suscritos y perjudica los esfuerzos de paz». «Es hora de que la colonización cese», insistió.

Pese a ello, los palestinos -indicó- deben «abandonar la violencia». «No es un signo de valentía o de poder disparar cohetes contra niños que duermen, o hacer saltar por los aires a ancianas en un autobús», sostuvo. «Así no se obtiene la autoridad moral; así es como se pierde».

«La libertad de religión es central para la posibilidad de los pueblo de vivir juntos. Debemos siempre examinar las maneras en que podemos protegerla», manifestó el jefe de la Casa Blanca.

Obama también se refirió al sufrimiento del pueblo judío durante siglos y al Holocausto, cuya negación ha sido señal de «bajeza, ignorancia y gran odio». «Amenazar a Israel con la destrucción, o repitiendo infames estereotipos sobre los judíos, es un profundo error y sólo sirve para evocar en la mente de los israelíes el mayor dolor que recuerdan mientras impide la paz que la gente de la región se merece».

La amenaza de Irán

Por su parte, Obama señaló que la confrontación sobre el controvertido programa nuclear iraní alcanzó «un punto decisivo» y añadió, sin embargo, que Teherán tiene derecho a dotarse de energía nuclear con fines pacíficos.

El mandatario advirtió que «cualquier nación, incluida Irán, tiene derecho a desarrollar energía nuclear de forma pacífica si cumple con sus responsabilidades bajo el Tratado de No Proliferación nuclear».

«Estamos dispuestos a seguir adelante sin condiciones previas sobre la base del respeto mutuo» incluso si puede ser difícil «sobrellevar décadas de desconfianza» con Irán, precisó Obama. «Pero queda claro para todos que cuando se trata de armas nucleares, alcanzamos un punto decisivo», advirtió.
«No se trata simplemente de los intereses estadounidenses. Se trata de impedir una carrera armamentística nuclear en Medio Oriente que podría conducir a esta región y al mundo por un camino extremadamente peligroso», advirtió.

La situación en Irak

En relación a la situación que se vive actualmente en Irak y las consecuencias que dejó la guerra en ese país, Obama admitió que el conflicto bélico dejó al descubierto los errores de la política estadounidense.

Si bien, de acuerdo a su visión, el país se encuentra ahora mejor sin la dictadura de Saddam Hussein, la guerra demostró que la diplomacia y el consenso internacional son importantes a la hora de resolver problemas.

Reunión con Mubarak
Horas antes del crucial discurso, Obama y Mubarak se reunieron en privado para hablar de varios temas: entre ellos, los presuntos ensayos iraníes para construir una bomba atómica y el largo conflicto entre Israel y los palestinos.

En unas breves declaraciones, Obama dijo que hablaron de cómo pueden «avanzar de manera constructiva para traer paz y prosperidad a toda la gente de la región». El mandatario agregó que hizo énfasis en que «Estados Unidos está comprometido con la idea de trabajar en conjunto con los países de la región para que toda la gente pueda alcanzar sus aspiraciones». Mubarak añadió: «Tocamos todos los temas».

Tras pasar la noche en el haras del rey saudita Abdullah, en el desierto a las afueras de Riad, Obama llegó al imponente palacio egipcio de Qubba, en medio de El Cairo, en una caravana precedida por unos 20 caballos. Allí, ambos presidentes se saludaron protocolarmente y escucharon los himnos de ambos países, ejecutados por una banda militar.

La gira continuará en Alemania, donde visitará el campo de concentración de Buchenwald y dialogará con la canciller Angela Merkel, y concluirá en Francia, donde participará en los actos de conmemoración del 65° aniversario del desembarco de Normandía y se reunirá con el presidente Nicolas Sarkozy.

Fuente: AP, AFP, EFE, DPA, ANSA y Reuters

Un comentario sobre "Obama abogó por un «nuevo comienzo» en las relaciones entre el Islam y EE.UU."

  1. Me hace acordar al Anticristo en las novelas «Juana Tabor» y «666» de Hugo Wast, el cuál siendo judío se sirve de los musulmanes para hacer surgir su reinado de iniquidad…
    Si Obama no es el Anticristo le pasa raspando… Personalmente creo que es su precursor…

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