LA PURA VERDAD

«No tenemos otro rey que Obama», un presidente a la medida del Vaticano II

09/06/09 Por su interés, reproducimos a continuación un artículo publicado por El brigante, en el que se analiza la actividad del actual presidente de EE.UU., Barack Hussein Obama y el análisis de la revista «América», que edita la Compañía de Jesús.
«Tenemos un presidente del Vaticano II». Así comienza el artículo. «America», la influyente revista de los jesuitas yankis, (cerca de 45.000 suscriptores), publica en su número de 25 de mayo el texto que nos ocupa, titulado Barack Obama y el Vaticano II, firmado por el jesuita John W. O’Malley.

>>Cuando escuché su discurso en Grant Park, en Chicago, la noche en que fue elegido, y más recientemente, cuando tomó la palabra en la ceremonia de graduación en la Universidad de Notre Dame, lo que inmediatamente me impactó fue eso. En ambas ocasiones estaba personificando y profesando con su oficio público el espíritu del concilio», confiesa el religioso.

El pío jesuita encuentra que Obama encarna «el espíritu del Concilio», porque el dicho concilio habló de un «nuevo estilo», un «estilo diferente al de todos los concilios anteriores». El Concilio, continúa O’Malley, «evitó palabras que implicaran castigo, vigilancia, hostilidad, desconfianza e imposición de conductas, características de los concilios anteriores». En su lugar, el concilio recurrió a palabras que «reflejaban un nuevo modelo de conducta cristiana». Palabras como, «hermanos y hermanas, cooperación, colaboración, familia humana, conciencia, colegialidad y, específicamente, diálogo. Éstas nuevas palabras no se pueden despreciar como si fueran circunstancias colaterales, o mero escaparatismo».

Este compañero de Jesús, sintetiza el valor de ese concilio: «Este nuevo vocabulario hizo del concilio un acontecimiento lingüístico de primera importancia en toda la Historia de la Iglesia». Está claro que, a pesar del despropósito, O’Malley señala un aspecto real: la novedad del lenguaje del Concilio Vaticano II y su influjo en formación de una nueva «conciencia» en los católicos.»El Concilio –prosigue O’Malley– aspiraba a que este nuevo estilo de vida, que lleva consigo todo un nuevo proceder, llevara a la cooperación entre todos los hombres de buena voluntad, católicos y no católicos, cristianos y no cristianos, creyentes y no creyentes, ante los nuevos, masivos y a veces terroríficos problemas que afronta hoy la Humanidad».

¿Y Obama? «Ésta es la razón por la que, cuando escuché los dos discursos de Obama me sorprendió lo mucho que su discurso coincidía con el espíritu del Vaticano II»… Él hacía un llamamiento al civismo, a acabar con las agresiones verbales, a la buena disposición para el trabajo común para tratar los problemas que tenemos en común, incluyendo el aborto, en lugar de una paralizante obstinación por imponer los propios principios sin considerar lo que eso pueda costar al bien común». Eso, digo yo, también lo podrá decir algún jesuita de Zapatero o de Rajoy, ¿no? ¿Tendremos también nosotros, un presidente del Vaticano II y un líder de la oposición del Vaticano II?

Después de muchas otras interesantes consideraciones, concluye O’Malley su loa a Obama: para los que piensen que el espíritu del Vaticano II languidece, es irónico pensar que no sea un obispo, sino el presidente de los Estados Unidos quien se erija «en el más eficaz portavoz de ese espíritu». Según «America», ahora resulta que los EE.UU. son la punta de lanza de una nueva unidad católica. La del «espíritu del vaticano II», eso sí.

¡San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla!

Visto en Sector Católico

8 comentarios sobre “LA PURA VERDAD

  1. Es cierto lo que dice el jesuita: Barack Obama encarna el Concilio Vaticano II.
    Evidentemente bautizado con los nombres musulmanes de Barack Hussein comenzó recibiendo clases para escolares islámicos, luego se hizo protestante, lo que revela su ecumenismo.

    Como protestante presenta una decidida línea abortista y a favor de la contranatura, lo que demuestra que en progresismo hasta parece superar al Vaticano II.

    Estos jesuitas, siempre abogados de cualquier mala causa que ofenda al catolicismo parecen emergidos de una pesadilla. En Centroamérica fueron eficaces propulsores del terrorismo marxista, ahora son propagandistas del abortista Obama. No parecen tener solución posible, claro está por parte humana. La divina es la única que puede arreglarlos. Por supuesto que, como decía Anzoátegui, Dios con esta gentecilla debe emplearse a fondo. Tan grave es el caso.

  2. Ave Maria!

    Resultan interesantes las palabras con que termina el artículo: «ahora resulta que los EE.UU. son la punta de lanza de una nueva unidad católica». Quien quiera que haya leído la verdadera historia de los Estados Unidos no debería tener dudas a este respecto.

    Por otra parte, es pura palabrería eso de que el concilio vaticano ii evitara las palabras castigo, vigilancia, hostilidad, desconfianza e imposición de conductas. Es evidente que todo eso se ha aplicado a la verdadera religión, id est, a lo que ahora se llama la tradición. Esto es lo característico de los liberales: «igualdad, libertad y fraternidad para quienes piensen como yo; para los demás, la guerra total»

  3. No hay ninguna relación entre el Concilio Vaticano y Barack Obama, o en todo caso la misma que hay entre Walt Disney y Saddam Hussein.

  4. PATRIOTAZO, no te emociones, el ANTICRISTO con mayúsculas, no es el anticristo Obama.

    La Gran Ramera está en Roma, puede que por allá, en Europa, comience su labor el Anticristo.

    Lo que sorprende es el cinismo del jesuita. MAS CLARO, NI EL AGUA.

  5. Sin ninguna duda Barack (el bendito) es una buena marioneta para que creamos en un abortista, que para colmo fue recibido en Notre Dame, que la maldad cambia de rostro para desconcertarnos no tengo la menor duda.

  6. SEÑORES RECALCO LO QUE HE DICHO EN OTRO DE LOS POST DE RADIO CRISTIANDAD: ¡NO OS CONFUNDÁIS! ¡EL NEGRO DE MIERDA ESTE ES MÁS JUDÍO QUE SHIMON WIESENTHAL!

  7. Tom: no estoy de acuerdo con tu desafortunada expresión «negro de mierda». Esto da pie a que se nos tache de racistas y xenófobos. Todas las razas son igualmente hijas de Dios y Jesús N.S. ha venido para salvar a todos con independencia del color de su piel. Debemos defender que cada pueblo mantenga su cultura y personalidad y desde luego que se incorpore a la fe católica para la salvación de sus almas. Y en este sentido no cabe el desprecio racial, que tanto gusta a nuestros enemigos porque así encuentran un punto de ataque.

    Ante la visita de Obama a un campo de concentración alemán, unos post más abajo, hago una crítica dura y argumentada, pero va dirigida hacia su actitud y la manipulación judía y no hacia su perosna, intentando por todos los medios no caer en el odio personal, lo cual no sería cristiano.

    Saludos para todos en los Sdos Corazones de Jesús y María.

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