«La búsqueda de la verdad» por Mons. Williamson

Monseñor Williamson,

Comentario Eleison Nº 100,

6 de Junio de 2009

La búsqueda de la verdad

La pérdida de la verdad es una característica de los tiempos modernos. Toda la gente parece creer que la verdad no existe (“¿Qué es la verdad?”, Preguntó Poncio Pilato); o que existe pero no es importante; o que existe y es importante, pero no puede ser descubierta por la mente humana. Cualquiera sea la opción, comamos, bebamos y gocemos, porque si la mentira es tan buena como la verdad, entonces lo erróneo es tan bueno como lo correcto, lo que me hace libre de hacer lo que quiera.

¿Qué es la verdad? La verdad es la adecuación entre la mente y la realidad. Hay verdad en mi mente cuando lo que está en mi inteligencia se corresponde con lo que está fuera de ella, en la realidad. Nadie cree seriamente que no existe la realidad fuera de su mente (a menos que esté loco), porque por ejemplo nadie a quien se le detenga el motor de su coche, deja de levantar la cubierta (el capó) para averiguar la causa real de esa detención. Luego existe la verdad para mí, siempre que mi juicio coincida con la realidad externa.

¿Esta verdad es importante? Por supuesto que sí. Mi supervivencia en esta vida depende  minuto a minuto de saber que realmente el aire es respirable; día a día en saber qué alimentos y bebidas son realmente consumibles; y mi felicidad eterna depende de saber si Dios realmente existe, si Él es realmente quien me garantiza la felicidad, y si realmente ha establecido las condiciones para obtenerla. Si en cualquiera de estos puntos impera la mentira y no la verdad en mi mente, ya sea que muera en pocos minutos, o en unos pocos días, pierdo la felicidad para toda la eternidad. ¡Por supuesto que importa determinar si lo que está en mi mente se corresponde con la realidad fuera de ella!

¿Pero puede la mente humana conocer siempre la verdad? De hecho a veces no puede hacerlo. Pero por lo general en la búsqueda de la verdad, “Cuando hay voluntad, hay un camino”. Si los hombres a menudo no encuentran la verdad, no es porque no se puede encontrar, sino porque no existe voluntad real para hallarla. Tome, por ejemplo, la difícil y costosa búsqueda de las pruebas que explicarán por qué se estrelló el avión francés entre Río de Janeiro y París. Los investigadores pueden o no finalmente decirnos dicen la verdad, pero en definitiva lo deberán hacer, porque parece que la seguridad de los futuros vuelos, por lo que sabemos, dependen de ello.

¡Que nadie pretenda que toda verdad no puede ser encontrada cuando hay una forma de hallarla! El que así lo afirma, simplemente demuestra su falta de voluntad para descubrirla. Hay una enorme ausencia de tal voluntad en lo que se llama “civilización occidental”; por eso ésta es satánica (Jn. VIII, 44).

8 comentarios sobre “«La búsqueda de la verdad» por Mons. Williamson

  1. Adequatio intellectum cum re

    Pero ya diría Fulton Sheen, llegará un día en que se tendrá que defender con la vida la verdad de que dos más dos son cuatro.

    Buscar la verdad, seguirla… para al fín ALCANZARLA.

    Es la verdadera vocación del ser humano.

    EN CRISTO.

  2. Profunda reflexión la de Mons. Williamson:

    Nos dice que «La verdad es la adecuación entre la mente y la realidad». Jesús nos enseña que Él es la Verdad y la Vida, la Realeza Absoluta.

    Para el Católico sólo hay una Verdad: Dios, El Verbo encarnado, su Palabra, el Evangelio.

    El liberalismo, corrosivo, satánico, intrínsecamente perverso, afirma lo contrario: que la verdad es subjetiva, que todo es relativo. El liberal afirma la siguiente perogrullada: «la verdad absoluta no existe, y de eso estoy absolutamente seguro».

    Por eso odia la Doctrina Tradicional católica y sintoniza con la iglesia modernista, que todo lo relativiza, y busca la unidad interreligiosa a toda costa, como si todas las religiones fueran partícipes igualmente de la única verdad.

    Cuando una alta jerarquía de la iglesia católica besa el Corán o entra a orar a una mezquita o a una sinagoga, comete un acto de apostasía, renuncia a la Verdad, y siembra la confusión entre los fieles de buena fe, que ya no se sentirán poseedores de la Verdad.

    La pregunta que muchos nos hacemos es la siguiente: ¿Puede la iglesia mantener una relación armoniosa con un mundo liberal y anticristiano?. O dicho de otra forma: ¿puede la Verdad entenderse con «los padres de la mentira»?.

  3. La respuesta de azul es certísima, y de ella se puede partir para darnos cuenta que «esa iglesia» que mantiene una armoniosa relación con lo mundano… NO ES LA SANTA IGLESIA CATÓLICA.
    Y esto es evidente, por el principio de no contradicción.

    Sin embargo la pregunta consiguiente sería: ¿se tiene la voluntad de seguir el camino de la VERDAD y se está dispuesto a aceptar las consecuencias (o pagar el precio)?

    ¿Hasta cuándo seguirá Fellay en su «santa desobediencia» confundiendo a los fieles y obligando a los prelados como Williamson a guardar silencio?

  4. “Ave Maria Purissima”
    -Sine Labe Originali Concepta-
    +
    Sr. Director, Caros hermanos, en la ünica fe verdadrera, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo y la Santisima Virgen Maria.
    +
    +
    +
    En el particular que enclosa la epístola de mérito, es menester imperioso, el destacar que la «Busqueda de la VERDAD» también implica, con VOLUNTAD, es pues esta la voluntad primogenea que obra en el decálogo, Con «TODO» y de esos TODO, que ahi se consignan, entra «Sine Qua Non» el Amor; de lo que racionalmente se colige, que La Búsqueda por la VERDAD, debe ser con Verdadero amor a ella, es esta la real «FILOSOFIA», es imposible amar sin conocer, empero pareciera que la apocaliptica «GRAN RAMERA» ha logrado inventarse su «FILOSOFISMA» ya no caben duda racionales al respecto, el misterio de iniquidad tiene invadido el orbe, la Aboniacion Desoladora, se instaló en el lugar santo, desde el mismo herético concilio, y la parte actual con el actuar de la «NEO-FORNICATERNIDAD ACUERDISTAL SAT PAULO XVI», con Ajenjo, Fellon a la cabeza, constituyen «LA GRAN ABOMINACION DE LA DESOLACION» que tiene algunas diferencias con aquella, empezando porque aquella, eran los brotes de la higuera, y ahora tenemos los negros frutos, y con la ulterior consecuencia, de que la real Pussilus grex, sea aun mucho mas pussilus, es justo en donde cabe la gran pregunta de NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO al respecto, (Sic.- ¿A CASO ENCONTRARE FE?)
    +
    De suyo, la respuesta de Azúl, y los comentarios y cuestionamientos, tienen una dolorosa, empero sabida respuesta, incluso, la posible pregunta al respecto de lo que esperaría el Obispo Williamson, para dejar de trinar desde las ramas (según su dicho), No es otra que la misma falta de Virtúd bién entedida, la falta de una virildad completa, la falta de la aputación permanente de respetos humanos por verdadera Caridad.
    +
    +
    +
    SEA PARA GORIA DE DIOS

  5. Señor Editor:
    Estimado en el Señor:
    En mi humilde opinión,y con todo respeto, considero que Radio Cristiandad se equivoca cuando: 1) Considera como doctrinales y de fondo «errores» prudenciales que la FSSPX pudo cometer en las tratativas con Roma.
    2) Lo hace publicamente, cuando dice hacerlo desde adentro, y en este caso debiera hacerse personalmente y en forma privada. como hermanos que se corrigen y
    3) Cuando busca una división entre Msr. Williamson (que seria el bueno) y Msr. Fellay De Galarreta y Tissier de Mallerais que serian los malos.
    Hace pocos días se reunieron en Inglaterra, los cuatro Obispos de la Fraternidad, y coincidieron plenamente, en que la estrategia llevada adelante por la misma en sus tratativas con Roma es la correcta.
    En mi modesta opinión la FSSPX ha cumplido hasta acá la providencial obra de salvar, la Misa y el Sacerdocio Cátólico. Y en estos momerntos la Providencia la coloca en la situación de salvar la Autoridad Católica.
    Situación muy parecida en la que fuera colocada Santa Juana de Arco. Quien por designio de la Divina Providencia debía salvar la Autoridad Católica Monarquica. Tenemos que cuidarnos de no ser de los que tiramos leña al fuego en el que se consumió su Santo cuerpo. Si una humilde y debil doncella pudo salvar la Católica Monarquía, porqué no puede la Fraternidad salvar la Autoridad Católica de la Iglesia, mas aun cuando esta se cae a pedazos y sus ministros abandonan en masa sus cargos o sus ministerios?
    Es muy aleccionador, las dos últimas intervenciones de Msr. Williamson respecto de la Verdad y la Autoridad, y en muy cierto que la Autoridad debe su razon de ser a la Verdad, pero la Verdad sin Autoridad de diluye rapidamente. Nuestro Señor conciente de esto, fundó su Iglesia bajo la Autoridad de Pedro y los Apóstoles. Nada podrá hacerse si no se recontruye la Autoridad y se la pone al servicio de la Verdad. Cordialmente.

    Nota del Editor:
    Estimado Jodelito:
    ¿Cuáles serían según su parecer esos «errores prudenciales» que cometió la FSSPX?
    ¿Puede confirmarme con la fuente apropiada esa reunión a la que hace referencia ocurrida en Inglaterra?
    Salvar la Monarquía Católica (y por ende el Estado Católico) fue la obra plagada de milagros llevada a cabo por Santa Juana de Arco. Y digo plagada de signos. ¿Y ahora, que está comprometido no el Estado Católico, sino la misma Iglesia, no existe ni un signo del Cielo? Porqué, entiendo lo que Ud pone, pero me imagino no creerá que los Rosarios presentados y los efectos conseguidos – Summorum Pontificum y «Levantamiento» de las excomuniones – son obra y signo milagroso.
    La situación es una mala comparación. Nosotros desde aquí solamente ponemos una cara agria, que a nadie hace mal, sobre los hechos acontecidos.
    Y no se diga que no creemos en la Obra de la Providencia. Todo lo contrario. Esa misma Divina Voluntad nos ha enseñado a estar atentos a los signos de los tiempos. Y estas son épocas de caída libre (la última antes de la Parusía).
    Hermano en Cristo. Estas son épocas tenebrosas. La FSSPX es la última vela en esta noche cerrada. Si esa lucecita se apaga por intereses personalistas o claudicación o lo que fuera… ¿Qué será de nosotros?
    No creamos una dialéctica sobre el buenos y los malos. La separación como indeseable a Mons. Williamson la realizó Mons. Fellay y algunos otros… No decimos quién es bueno o no. Pero creo que, hemos demostrado, un espíritu conciliador en Mons. Fellay especialmente manifestado en el Caso Williamson al defenestrarlo públicamente intentando quedar bien con las visiones actuales del Vaticano y no con la verdad.
    Quiera Dios que estemos completamente equivocados y nuestra agria cara ante estos hechos, sean efecto de nuestra imprudencia y corolario de nuestros pecados. Y solo eso.
    No tardaremos en pedir perdón.

  6. Señor Editor:
    Estimado hermano en el Señor:
    Sin ánimo de polemizar, y con humildad de quien podria ser su alumno, ante su respetuosa y considerada repuesta, le contesto:
    Las batallas ganadas por Santa Juana, fueron obra de la Providencia, lo que no quita que los hombres que intervinieron pudieran cometer injusticias. Pensemos que en una Iglesia con los valores tradicionales se tardó 490 años para reivindicar completamente a Santa Juana de Arco. Quienes amamos a la Santa Iglesia Católica deseariamos ver a la Misa Tradicional en el lugar que le corresponde y a Msr. Lefebvre en Proceso de Canonización. Esta Jerarquía envenenada procura justificar sus errores y desvaríos con la deficiencias e injusticias de que adolecen el Motu Propio y el Levantamiento de las Excomuniones, lo que no quita la intervención de la Providencia Divina, por lo que de rectificatorio que tienen los mismos y coloca a la FSSPX en posición de testimoniar públicamente ante las autoridades de la Iglesia, el depósito de la Fe que ha conservado, y si Nuestro Señor y su Santísima Madre lo quieren, triunfar o morir en el intento.
    Probablemente ha sido un error de la FSSPX, exaltar lo positivo de ambos actos y no remarcar debidamente ante Roma lo negativo de los mismos.
    Respecto de lo de Inglaterra, de fuentes de la FSSPX, Uds. pueden chequear.
    Respecto a Msr. Williamson, se encuentra en la Fraternidad, y el mismo a considerado inoportunas sus declaraciones, lo que no quita la veracidad de lo afirmado. Por otra parte seguimos contando con su fina inteligencia para explicar sencillamente las complejas situaciones por la que los católicos atravesamos.
    Por lo demás estoy totalmente de acuerdo que hay que estar alertas, por que el ser humano es debil y defecciona. Cordialmente en Cristo Nuestro Señor.

  7. ROGUEMOS AL CIELO CONCEDA EL VALOR A LOS OBISPOS CATÓLICOS PARA ACTUAR EN CONSECUENCIA Y CONGRUENCIA ANTE LA VERDAD.

    PARA MAYOR GLORIA DE DIOS Y SANTIFICACIÓN DE LAS ALMAS.

    DESEAMOS CON TODO EL CORAZÓN QUE MONSEÑOR RICHARD WILLIAMSON SIGA EL EJEMPLO DE SU SANTO ANTECESOR JOHN FISHER.

    EN CRISTO

Los comentarios están cerrados.