Regina caeli, laetare, alleluia:

resurreccion-111

Regina caeli, laetare, alleluia:

quia quem meruisti portare, alleluia:

resurrexit, sicut dixit, alleluia;

ora pro nobis Deum, alleluia.

Gaude et laetare Virgo María, alleluia.

Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

Oremus: Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

San Mateo – Capítulo 28
28,1 Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.

28,2 De pronto se produjo un gran terremoto, pues el Angel del Señor bajó del cielo y, acercándose, hizo rodar la piedra y se sentó encima de ella.

28,3 Su aspecto era como el relámpago y su vestido blanco como la nieve.

28,4 Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos.

28,5 El Angel se dirigió a las mujeres y les dijo: Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado;

28,6 no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el lugar donde estaba.

28,7 Y ahora id enseguida a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis.» Ya os lo he dicho.

28,8 Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos.

28,9 En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ¡Dios os guarde! Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y le adoraron.

28,10 Entonces les dice Jesús: No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.

28,11 Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que había pasado.

28,12 Estos, reunidos con los ancianos, celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados,

28,13 advirtiéndoles: Decid: «Sus discípulos vinieron de noche y le robaron mientras nosotros dormíamos.»

28,14 Y si la cosa llega a oídos del procurador, nosotros le convenceremos y os evitaremos complicaciones.

28,15 Ellos tomaron el dinero y procedieron según las instrucciones recibidas. Y se corrió esa versión entre los judíos, hasta el día de hoy.

28,16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

28,17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.

28,18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

28,19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

28,20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

2 comentarios sobre “Regina caeli, laetare, alleluia:

  1. LO INTERESANTE DE ESTE CAPITULO ESCRITO POR SAN MATEO, ES LA EXPLICACIÓN QUE NOS DA SAN AGUSTIN, Y SI LA ADAPTAMOS A LAS LEGISLACIONES ACTUALES, LLEGAMOS A LA CONCLUSIÓN, DE QUE EN NINGUNA LEGISTACIÓN SE ACEPTA EL TESTIMONIO DE GENTE QUE «ESTABA DURMIENDO»AL OCURRIR UN HECHO, Y POR LO MISMO QUE ESTABAN DURMIENDO ESTA CLARISIMO QUE NO VIERON NADA.
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    REALMENTE QUIEN ESTABA DORMIDA ERA LA SINAGOGA, AL INVENTAR ESTA PATRAÑA, Y SIGUEN DORMIDOS HASTA EL DIA DE HOY LOS JUDIOS QUE SE LA CREYERON, Y LO SIGUERAN CREYENDO HASTA QUE LA PROVIDENCIA NO LES DESCORRA, EL VELO QUE CUBRE SUS OJOS.

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