CELEBRACIÓN EN LA CATEDRAL PORTEÑA POR EL RABINO LEÓN KLENICKI
L. Klenicki
Buenos Aires, 3 Feb. 09 (AICA) La Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires, cuyo Responsable es el presbítero Fernando Giannetti, informó que el lunes 9 de febrero a las 19, con la participación del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, habrá en la catedral metropolitana una celebración en acción de gracias por la vida y obra del Rabino León Klenicki, recientemente fallecido.
El Rabino Klenicki, nacido en la Argentina -explica un comunicado-, “fue precursor del diálogo judeo cristiano, como también un trabajador incansable y apasionado por la mutua comprensión y respeto entre ambas tradiciones religiosas. En reconocimiento de la entrega de su vida, en el año 2006, el papa Benedicto XVI le concedió la Orden de San Gregorio Magno, la máxima distinción que entrega la Santa Sede a un laico”.
“Invitamos -agrega la nota de la Comisión- a sumarse a esta acción de gracias en su bendita memoria, a todos los que descendemos de la fe de Abrahám, nuestro padre común, como también a los creyentes de otras religiones. Asimismo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que reconocen el sentido religioso de la vida, como, también, el diálogo que, sin menoscabar nuestra identidad, hace que los otros nos ofrezcan sus dones, enriqueciéndonos así mutuamente. De esta manera encontramos más lo que nos une que lo que nos separa y aprendemos a respetar nuestras diferencias, porque hemos descubierto a Dios como don mayor que nos trasciende. Esto nos permite superar la desconfianza, purificar nuestra memoria y trabajar juntos por la justicia, la reconciliación y la paz”.

lo q hace Bergoglio es incorrecto. de eso creo que no hay dudas
yo quiero hacer un pedido a todos quienes defienden las tradiciones:
yo tengo 20 años, naci en le epoca del Concilio II, nunca asisti a otra misa que no fuera la del Concilio II porque en mi ciudad de 300.000 habitantes no existe otra misa, por lo tanto voy a misa en mi parroquia en la que no hay abusos liturgicos.
Bueno mi pedido es que no se separen de la Iglesia porque los necesitamos para que haya obispos que desde adentro del Vaticano defiendan la Tradicion con mayuscula y las tradiciones.
No solo es INCORRECTO sino que comete HEREJÍA MATERIAL:»bendita memoria, a todos los que descendemos de la fe de Abrahám, nuestro padre común» ,dice judaizando Bergoglio, CONTRADICIENDO al Evangelio:
Dijéronle (los judíos): «Nosotros…tenemos un solo Padre,Dios.
Díjoles Jesús: «Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais;porque Yo salí y vengo de Dios,…»Vosotros sois HIJOS DEL DIABLO, Y QUERÉIS CUMPLIR LOS DESEOS DE VUESTRO PADRE. El fué homicida desde el principio» (JUAN 8, 31 Y SS.)
San Pablo a los Gálatas (3, 6 ss.) : «CONOCED pues que LOS QUE VIVEN DE LA FE, ESOS son HIJOS de ABRAHAM «.
San Pablo a los Romanos( 9, 6-8) : «…porque NO TODOS los que descienden de Israel, son de Israel; NI POR EL HECHO dede ser del linaje de Abraham, son todos hijos; sino que EN ISAAC será llamada TU DESCENDENCIA. Esto es, NO LOS HIJOS DE LA CARNE son hijos de Dios, sino que LOS HIJOS DE L PROMESA son los CONSIDERADOS COMO DESCENDENCIA».
Oremos por los PÉRFIDOS PASTORES.
Y a MAYOR ABUNDAMIENTO:» En reconocimiento de la entrega de su vida, en el año 2006, el papa Benedicto XVI le concedió la Orden de San Gregorio Magno, la máxima distinción que entrega la Santa Sede a un laico”.
Y Benedicto XVI SIGUE ENTREGANDO…
Y la Tradición…ESPERANDO… que «han de concluir algún día ESTOS ENRIEDOS MALDITOS»…anhelando la VUELTA DEL SALVADOR.
Deseo hacer una muy pequeña aclaración, Cardenal Bergoglio?, acaso ya no esta inscripto como el Gran Rabino Begoglio?
Digo no.
De Bergoglio no opino, desgraciadamente nada bueno puedo decir.
Buen comentario Juan Carlos.
Respecto al Papa, ¡no lo ataques por Dios! pensa que el poder es centralizado, y el conocimiento que puede llegar a tener el Santo Padre de Bergoglio es de «oido». Un buen Rey descansa sobre una buena nobleza.
Debe haber corrupcion en la burocracia.
El Santo Padre dijo algo importante hace unos dias: «NO HAY ECUMENISMO SIN CONVERSION».
LOS JUDIOS SON PERFIDOS, Y DEBEN ACEPTAR A CRISTO Y SU IGLESIA, SI RENIEGAN NO SE PUEDE REZAR JUNTO A ELLOS, NI HABLARLES, ESTAN EN EL ERROR. Y CON EL ERROR NO SE DISCUTE.
A BERGOGLIO HAY QUE HECHARLO, ESTA TOTALMENTE JUDAIZADO.
HAY QUE APOYAR AL PAPA MAS QUE NUNCA. SI LO ATACAN LOS JUDIOS ES PORQUE NO SE ACOMODA AL MUNDO.
VIDA A S.S BENEDICTO!
Juan Carlos, parece que el «dicho literal» de Bergoglio es correcto. lo que nosotros intrepretamos de el, conociendo al judaizado es otra cosa…
Pío XI había dicho durante la Segunda Guerra que “espiritualmente todos somos semitas”.
Luego de leer las lineas que transcribo a continuacion queda en claro que, Pio XI esta en lo correcto, asi como tambien San Pablo cuando decia que «somos hijos de Abraham», el conflicto reside en que lo que Cristo nos hace ver es la diferencia entre los «humildes» y los «soberbios». Los primeros veran la luz del misterio de Dios, y reconocen a Cristo, y los soberbios representados en los Fariseos son los verdaderos ciegos que no reconocen a Cristo, ni en su momento ni hoy en dia.
Bergoglio esto no lo comprende, porque esta judaizado. Al decir que somos hermanos en Abraham deberia aclarar que no lo somos en Fe, porque ellos reniegan aun hoy de Dios, asi como tambien reniegan de Abraham.,
Jn. 8, 39 –
39 Ellos le replicaron: «Nuestro padre es Abraham». Y Jesús les dijo: «Si ustedes fueran hijos de Abraham obrarían como él.
Jn. 8, 40 –
40 Pero ahora quieren matarme a mí, al hombre que les dice la verdad que ha oído de Dios. Abraham no hizo eso.
Jn. 8, 52 – (Jesús y Abraham)
52 Los judíos le dijeron: «Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también, y tú dices: ‘El que es fiel a mi palabra, no morirá jamás’.
Jn. 9, 28 –
39 Después Jesús agregó: «He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven».
40 Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «¿Acaso también nosotros somos ciegos?».
41 Jesús les respondió: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: ‘Vemos’, su pecado permanece».
El ZorroB. pierde el pelo pero no lasa mañas.
Fratres: Bergoglio es MIEMBRO HONORARIO de la Fundación Raoul
Wallenberg (pueden comprobarlo en el sitio web), fundada
por Baruch Tenenbaum, manteniendo además cordialísimo trato con
el rabino Sergio Bergman -terrorista cofundador del grupúsculo de
infeliz memoria Memoria Activa y patrocinador de la organización
de pervertidos Judíos Argentinos Gay-. Esta pandilla depravada,
tiene también su sitio en la red. A confesión de parte…
Lo escandaloso no es lo que hace S.E.R. ni demás “hermanos”, porque son consecuentes con su forma de pensar. Lo que sí impresiona es su ceguera. Que Dios les quite el velo que tienen! ¿Nuestro Padre común? Qué osadía decir eso, ¿acaso no entienden que no puedo tener a Dios por Padre si no tengo por Madre a la Santa Iglesia Católica?
Y si desconocen a Cristo y a su Iglesia, desconocen al Padre, porque bien se dice: «nadie conoce al Padre sino el Hijo, y a quien el Hijo lo revelare» (Mt 28, 19)
Leo: “el diálogo que, sin menoscabar nuestra identidad, hace que los otros nos ofrezcan sus dones, enriqueciéndonos así mutuamente” . Ahora ¿desde cuándo las mentiras o los errores nos enriquecen? El que no anuncia a Cristo, sólo predica mentiras.
“Esto nos permite superar la desconfianza …” No, lo único que nos permite es concluir que no hay una única Verdad.
Cuando el Padre ya no está en casa, es lógico que el hermano menor se subordine al hermano mayor, no?
Lumasa
“Ave Maria Purissima”
-Sine Labe originale Concepta-
SR. Director, Caros hermanos en la única y verdadera Fé. saludos en los sagrados corazones de Nuestro señor JesuCristo y la Santisima Vírgen Maria.
Lumasa, Saludos, Sería logica tu analogía, SI y solo SI, el padre que mencionas, no dejo especificas instrucciones al respecto.
SEA PARA GLORIA DE DIOS
Ustedes …. TODOS…. estan enfermos.
Dios se apiade de vosotros !!!
Los invito a leer este articulo, imperdible, de un hombre unico, de un hombre grande, de convicciones fuertes, sabio y bien instruido.
Un par estractos imperdibles:
Leon Klenicki «Deseaba volver a unir el Antiguo y el Nuevo Testamento, presentados como antagónicos por una errónea interpretación de las enseñanzas de Jesucristo que incluso había sido condenada en los primeros siglos como una verdadera herejía. La Antigua Alianza no fue revocada por Jesucristo, que vino a conferirle su plenitud y el mensaje cristiano se traicionaría a sí mismo si olvidara sus raíces judías. Más aún, el Nuevo Testamento sólo puede ser plenamente comprendido en el marco y a la luz del Antiguo. »
Si no pueden entender lo que significa pensar en el projimo, NUNCA vana encontrar la PAZ. Sus corazones estan repletos de odio, y eso ES PECADO en cualquier religion !!!!! Sigan leyendo esto:
» Su horizonte no se circunscribía a la cristiandad. El reencuentro entre judíos y cristianos no era en él un punto final. El desafío que se presenta a cristianos y judíos -advertía una y otra vez con ánimo audaz- es incorporar en esta barca de la redención a musulmanes, budistas y otros grupos religiosos cuyo fervor de Dios es una realidad. Klenicki era un judío universal, en la misma saga de Maimónides y del humanismo de los grandes espíritus que han sido una fuente de luz de la humanidad de todos los tiempos.»
El texto completo:
» León Klenicki, varón justo, hijo de la Alianza, hombre de Dios
Buenos Aires, 6 Feb. 09 (AICA)
León Klenicki
León Klenicki
Los diarios más importantes del mundo recordaron estos días y con motivo de su fallecimiento a un rabino argentino que fue una de las grandes figuras del diálogo interreligioso del siglo XX. La prensa internacional supo recoger el sentido pontifical de su vida, la construcción de puentes entre las religiones en una perspectiva humanista y al mismo tiempo poseedora de un profundo sentido de lo sagrado.
Hijo de inmigrantes polacos, León Klenicki nació en la Argentina, pero emigró también a los Estados Unidos en los años setenta, y miraba desde su residencia en Nueva York con sincero interés todo lo nuestro; aun desde tan lejos nunca dejó de sufrir y gozar las luces y sombras de nuestra historia contemporánea, tanto grande como pequeña. Su judeidad no era ningún obstáculo para su argentinidad.
Recordaba con extremo dolor a sus seres queridos masacrados en los campos de exterminio del nacionalsocialismo y dedicó toda su vida a trazar condiciones para que la humanidad no repitiera esos caminos extraviados a los que veía como el fruto de una larga historia de odio y de una cultura del menosprecio, en la que no podía dejar de incluir las acciones y omisiones de los propios cristianos. Pero al mismo tiempo confiaba en que esa historia había comenzado a ser superada y le llenaba de esperanza estar transitando el largo y dificultoso pero siempre posible camino de la reconciliación.
Este era un punto central en su pensamiento y en su sensibilidad, en tanto que siendo judío, él pondría sus mejores esfuerzos en tratar de borrar la mancha de la ignominia en el rostro de la Iglesia católica, mostrar y hacer comprender a sus hermanos cristianos la contradicción del antisemitismo con el mensaje de Jesucristo.
León Klenicki tenía un conocimiento de la Iglesia, de la teología y el pensamiento cristiano, de los católicos y de la jerarquía eclesiástica muy superiores al que cabe suponer en un rabino judío. Su comprensión de lo divino y de lo humano le brindaría una infrecuente sabiduría anclada en su identidad pero de acentos universales.
De ahí que desde su propia perspectiva pueda entenderse que le parecieran siempre insuficientes los nuevos pasos que dio la Iglesia en los últimos tramos del milenio, incluso como parte de la celebración del jubileo, para construir una nueva relación de amor entre judíos y cristianos. Lo que a él le parecía poco no era el producto de un espíritu intemperante sino de un corazón muy grande que sabe que la medida del amor es amar sin medida.
Una mística compartida
Klenicki nació en 1930, diez años después de la llegada de sus padres a nuestro país. Realizó sus primeros estudios de bachillerato en el colegio Nicolás Avellaneda, donde un profesor le hizo conocer el pensamiento mariteniano, que completó con los de filosofía y humanidades clásicas en la Universidad de Buenos Aires, para recibir después su título de Bachiller en Filosofía en la Universidad de Cincinnati en 1959. También obtuvo el Master en Letras Hebreasy su diploma rabínico en 1967, hasta alcanzar su reconocimiento como Doctor en Filosofía en 1992.
Habiendo recibido el influjo de grandes pensadores como Franz Rosenzweig y Martin Buber, desde sus años de estudiante tuvo una peculiar sensibilidad para el diálogo con el “otro distinto”, especialmente con la Iglesia católica, pero también con el resto de las confesiones cristianas.
Deseaba volver a unir el Antiguo y el Nuevo Testamento, presentados como antagónicos por una errónea interpretación de las enseñanzas de Jesucristo que incluso había sido condenada en los primeros siglos como una verdadera herejía. La Antigua Alianza no fue revocada por Jesucristo, que vino a conferirle su plenitud y el mensaje cristiano se traicionaría a sí mismo si olvidara sus raíces judías. Más aún, el Nuevo Testamento sólo puede ser plenamente comprendido en el marco y a la luz del Antiguo. Por eso él veía en la nueva singladura de la Iglesia un reencuentro con sus raíces más auténticas, un camino interior de purificación donde se identificaba con Juan Pablo II y el Concilio en la expresión de una renovada visión del mensaje perenne de Jesucristo.
En esta peregrinación de conversión no podía dejar de interrogarse con dolor sobre el sentido providencial del Holocausto y la diabólica presencia de la banalidad del mal que se expresa en Auschwitz, pero también -agregaba con firme y dolido acento-, en el horror del Gulag y la figura monstruosa de Stalin, muchas veces silenciada en su significado homicida.
Aunque del mismo modo que llamaba a superar el triunfalismo teológico de los cristianos, no dejaba de exigir desde el amor y la justicia que sus hermanos judíos debían pensar y repensar el significado del cristianismo, para no quedar presos de los demonios interiores del pasado.
Su primera tesis versó sobre el lenguaje místico en San Juan de la Cruz, una figura a la que significativamente también dedicaría su tesis nada menos que Karol Wojtyla. Klenicki no dejaba de gozarse en este interés común con el papa Juan Pablo II, además de su idéntica ascendencia polaca, su paralela valoración del pensamiento de Emmanuel Levinas, y su misma alta sensibilidad en el diálogo interreligioso especialmente entre judíos y cristianos. “Somos colegas en San Juan de la Cruz”, le había dicho Juan Pablo II en uno de sus encuentros interreligiosos en medio de las sonrisas de ambos. Klenicki amaba al Papa incluso más que algunos católicos.
Con apreciable ternura escribió con el cardenal Jorge Mejía el prólogo de un pequeño libro de Gian Franco Svidercoschi, en el que se descubre la amistad de Jerzy Kluger y Karol Wojtyla, una entrañable historia personal de amor mutuo que prefiguraría una nueva relación institucional entre ambas religiones.
Té y Simpatía
Klenicki buscaría una y otra vez y de un modo incansable caminos concretos que permitieran superar el prejuicio antijudío que durante siglos había enturbiado la presentación del mensaje cristiano y que se había encarnado de un modo muy profundo en la Iglesia católica. Por eso el Concilio Vaticano II, especialmente “Nostra Aetate” y la formidable figura de Juan Pablo II, significaron la apertura de nuevos espacios hasta entonces inéditos para su espíritu de unión.
Pero a él no le satisfacía una relación de formas o buenas maneras, que le gustaba calificar con buen humor con el nombre de la celebrada película de Vincente Minnelli “Té y Simpatía” (1956), sino que apreciaba que cada una de las partes mantuviera y mostrara con honestidad y “fair play” su auténtica identidad.
Le disgustaba la ambigüedad y el sincretismo y rechazaba cualquier forma de perder el tiempo en pensamientos vacuos; siempre me insistía en que había que hablar de temas contantes y sonantes y no de vagas ensoñaciones. No le alcanzaban los buenos deseos abstractos ni los falsos misticismos, para él el amor no era solamente la poesía mística, a la que ciertamente conocía y apreciaba en su categoría singular, sino que esa poesía debía encarnarse en el verso heroico de cada día, y constituía así consecuentemente algo concreto que debía cambiar la realidad, primero la personal.
Frecuentemente se le veía en plan de proponerme escribir algo juntos y me hacía algunas sugerencias prácticas pero enseguida entraba en las cuestiones más delicadas sobre el contenido. No le gustaban los lugares comunes y menos esos estereotipos tan ineficaces como llenos de una vacía buena voluntad. De nuestra parte -me observaba refiriéndose a sus hermanos en la fe judía con ese sentido práctico y su incansable y constante ir a las cosas- comenzamos a considerar al cristianismo mas allá de las imágenes de un pasado tristísimo.
Lo que cuenta ahora -concluía- es un artículo o una reflexión que vaya más allá de las recriminaciones, generalmente de nuestra parte, y los mea culpas, generalmente de la parte cristiana. No le bastaban las buenas intenciones, él tiraba para adelante, tratando de superar las limitaciones del presente con un sentido siempre constructivo, en un marco más amplio que los lamentos y reproches.
Su horizonte no se circunscribía a la cristiandad. El reencuentro entre judíos y cristianos no era en él un punto final. El desafío que se presenta a cristianos y judíos -advertía una y otra vez con ánimo audaz- es incorporar en esta barca de la redención a musulmanes, budistas y otros grupos religiosos cuyo fervor de Dios es una realidad. Klenicki era un judío universal, en la misma saga de Maimónides y del humanismo de los grandes espíritus que han sido una fuente de luz de la humanidad de todos los tiempos.
En 1969 fue rabino de la Congregación Emanu-El, en Buenos Aires, y en 1973 comenzó a ser director del Departamento de Relaciones entre católicos y judíos de la Liga Antidifamación de “B’nai B’rith”, para pasar a ser director en el mismo organismo del Departamento de Relaciones Interreligiosas, durante varias décadas hasta su retiro.
Sus artículos, investigaciones, estudios, capítulos de libros y otras formas de comunicación forman un impresionante conjunto, así como su participación en coloquios y seminarios en los más diversos países, instituciones y universidades. Sus aportes a la reflexión teológica contemporánea son apreciables en una densa producción científica que los años venideros han de recibir como un manantial de verdadera sabiduría.
Klenicki era consultado no solo por organizaciones judías sino también invitado a universidades católicas, entre otras la Universidad de Lovaina e incluso dictaba cursos de teología rabínica en un seminario estadounidense. Disfrutó muchísimo un programa que dictó en sus últimos años en la Universidad de Cambridge. Fue profesor visitante de la Universidad Austral, donde participó de coloquios y seminarios nacionales e internacionales. Algunas de sus observaciones sobre el tratamiento del judaísmo en la enseñanza de la Iglesia fueron incorporados en textos magisteriales.
En la Argentina tuvo muchos y muy buenos amigos, a los que apreciaba verdaderamente, como los secretarios de culto Norberto Padilla y Ángel Miguel Centeno, pero lo fue especialmente del cardenal Antonio Quarracino. También del cardenal Jorge Mejía, una amistad que comenzó cuando el entonces joven sacerdote ya comenzaba a cultivar, antes del Vaticano II, las relaciones con el judaísmo, y se prolongó después en la Santa Sede en el marco más formal de la Comisión de Relaciones con el Judaísmo.
Primacía de lo teológico
Tenía una particular admiración y afecto por el cardenal Mejía y valoraba mucho haber abierto con él un nuevo rumbo en un encuentro de católicos y judíos realizado en Bogotá en 1968, durante la conferencia de Medellín a la que asistió Pablo VI, en el ámbito del Consejo Episcopal Latinoamericano. A partir de ella comenzó un periodo de trabajo conjunto en el CELAM, como prólogo de una representación de Klenicki ante la Santa Sede.
En 2007 Benedicto XVI premió una vida consagrada al bien con la Gran Cruz de San Gregorio Magno, que recibió emocionado y lleno de gratitud. Un par de años antes, al regreso de una audiencia con el papa Benedicto, me escribía con su buen humor habitual que no le eximía de sus iras bíblicas: “Sí, estuve en Roma por vacaciones y asistí al encuentro con Benedicto XVI. Lo conocía de antes y me reconoció con una sonrisa que sorprendió a muchos”. Después acotaba con su fina ironía: “y a otros que dijeron: ‘este Klenicki tiene sus contactos en todos lados’”, para terminar su relato con un concepto bien sustancioso: “Cambié unas palabras con él y enfaticé la necesidad de la consideración teológica más que el énfasis sobre historia o política. Me dijo que estaba completamente de acuerdo”.
Era también muy estricto con sus propios hermanos en la fe tanto como lo era con los cristianos cuando advertía que parecían dedicarse al “Té y Simpatía”.
Klenicki tuvo un sentido crítico no solo sobre el mal del antijudaísmo que suele anidar en ambientes integristas, sino también de un antisemitismo progresista, y en se sentido me hizo observaciones sobre algunas vertientes de la Teología de la Liberación, señalando un sesgo antisemita en teólogos como Boff y Gutiérrez, a los que adjudica la negación de la relación actual de Dios con el pueblo elegido, pero en las que sin embargo valoraba su contenido social mediante el cual progresaría una nueva sensibilidad en la Iglesia con la opción preferencial por los pobres. Para Klenicki, que trató a Segundo y también a Gutiérrez, la teología de la liberación había devenido en una ideología.
Quienes saben de mi afición a leer pueden imaginar que cuando fui por primera vez a Nueva York querría visitar la Biblioteca Pública o pasarme unas horas revolviendo libros en Barnes & Noble, o disfrutando de algunos de los magníficos museos de arte de la ciudad, pero no; mi más grande ilusión era otra. Ya lo tenía todo pensado: llegar al aeropuerto a primera hora del domingo y tomarme un taxi hasta la casa de León, en Grammercy Park, donde me esperaría para ir juntos a la misa que celebraba el cardenal O’Connor en San Patricio, exactamente a las 10,30 y después reunirnos con él.
Para mi desconsuelo, León no me pudo acompañar porque tenía un fuerte resfriado, pero me esperaba con el desayuno y un boleto de transporte y las indicaciones necesarias para llegar a tiempo a misa. En los días siguientes me levantaba muy temprano para asistir a misa y él a mi regreso invariablemente me esperaba con el diario y el desayuno caliente preparado por él mismo, mientras me daba algún consejo para el día. Estos detalles -facilitarme mediante pequeños servicios algo que para mí era importante aunque él por razones de salud no pudiera participar de mis actividades en la ciudad- no me pasaron inadvertidos y es algo que nunca voy a olvidar, porque es en las cosas pequeñas donde se ven las almas grandes.
Un rabino en misa
En otra ocasión, aquí en Buenos Aires, le expliqué que debíamos interrumpir nuestro trabajo de grabación de un diálogo entre ambos con vistas a un proyecto editorial, porque debía asistir a misa en la capilla de la universidad. Pensé que se quedaría esperándome en la oficina, pero ante mi sorpresa, quiso estar conmigo en la celebración, y como un gesto de fraternidad, estuvo ahí rezando en silencio a mi lado todo el tiempo como cualquier otro fiel. Ni se lo dije pero estaba realmente sorprendido, aunque él lo hizo de un modo muy natural. Nunca me había sucedido esa singular experiencia de concurrir a misa con un rabino. Al terminar solamente me hizo una observación sobre la homilía, que le parecía inexacta en una referencia a los judíos. Genio y figura hasta la sepultura.
Ahora que León ha muerto, y cuando escucho en la proclamación del Evangelio que Jesús enseñaba en la sinagoga, pienso en el rabino Klenicki cuando me hablaba de Jesús el rabbí y rezo por él en la misa, del mismo modo que él quiso compartir conmigo la fracción del pan rezando juntos en la celebración de la liturgia cristiana, que había nacido en la celebración de la pascua judía. Rezo por él porque ése es un deber de la amistad, pero del mismo modo me veo en situación de rezarle a él. Aunque rezar a un rabino pueda resultar un tanto heterodoxo desde la perspectiva de la propia fe cristiana, no deja de parecerme tan natural como le parecía a él asistir conmigo al sacrificio de la cruz, sabiendo que las sinagogas fueron el lugar de culto de los primeros discípulos de Jesús.
Me gusta recordarlo caminando conmigo por Buenos Aires, con su paso algo inseguro pero siempre animoso, en alguno de sus frecuentes viajes. Le encantaba volver a pasear por Florida, respirar la ciudad, enterarse en las librerías de alguna nueva edición de Borges, a quien tanto admiraba, y me preguntaba por las novedades literarias. Era un buen conocedor de la cultura argentina, de la filosofía, de las letras y de las artes, y aunque sin hacerlo notar, se percibía en él una honda cultura universal. Por eso tuve el gusto de nombrarlo miembro del consejo académico del fondo editorial de la Fundación Carolina de la Argentina, junto a nombres egregios como Félix Luna, Lucía Gálvez, José Enrique Miguens y José Luis de Imaz.
Klenicki había vivido con una particular intensidad los años sesenta y su efervescencia, pero siempre miraba hacia delante. No tenía una mirada nostálgica del pasado, como muchas personas que han hecho cosas valiosas en él. El mundo se construía día a día, y él no iba a prescindir de ese gozoso trabajo que el buen Dios había puesto en sus manos. La universalidad del rabbí Klenicki tenía una profunda raíz religiosa que partía de entender al otro como persona de Dios. Fue un verdadero humanista que encarnó lo mejor de su tiempo, el varón justo, un hijo de la alianza, un hombre de Dios.+ (Roberto Bosca)
Gracias Roberto por estas palabras y por compartir tu conocimiento por alguien que fue un gran pensador y un incansable buscador del entendimiento.
Alberto: lo que ocurre es que al Padre lo han echado…
Lumasa
“Ave Maria Purissima”
-Sine Labe originale Concepta-
SR. Director, Caros hermanos en la única y verdadera Fé. saludos en los sagrados corazones de Nuestro señor JesuCristo y la Santisima Vírgen Maria.
LUMASA, Si, empero estaba aludiendo precisamente A UNA SITUACION QUE TIENE MUCHO QUE VER CON LO QUE NOS PASA ACTUALMENTE, y te comento;
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UNA DE LAS DISPOSICIONES QUE EN VIDA S.E.R. MONS. MARCELL LEFEBVRE, fue dejar como superior de la FSSSX al R.P. SCHMITHBERGER, tanto es así que el Mismo Santo Obispo, en vida, se sometia a él.
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El Mismo FUNDADOR, declaro muchas veces la INEGOCIABILIDAD, con roma, exprofeso, CON EL OTRORA CARDENAL RATZINGER, y especificamente por el en lo personal Cardenal Ratzinger, dejo al Padre Schmithberger, ENTRE OTRAS CUESTIONES, PRECISAMENTE POR EL LENGUAJE.
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APARENTEMENTE LUMASA, fue un salto, la «LIBERACION DEL MISAL DE JUAN XXIII, AHORA CHECA, 1.- le dieron la nomenclatura de rito TRIDENTINO, al que esta en adulterdado misal de Juan XXIII, le confirieron caracter de extraordinario, (afecta al rito tridentino, que no es lo mismo), y lo basa en que no ha sido abrogado el misal de JUAN XXIII, ese misal, PUEDE SER ABROGADO EN CUALESQUIER MOMENTO;
SALTO, HACIA DONDE???
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QUE NECESIDAD TENIAMOS, SI YA ESTABA LA QUO PRIMO TEMPORE PERMITIENDO PER SE, EL RITO TRIDENTINO????
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DE LAS EXCOMUNIONES:
NO es lo mismo, declarar que nunca existieron, a dar el matiz de que magnanimemente te perdono,
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LA NULIDAD, ES UNA DECLARACION DE QUE NUNCA EXISTIERON Y POR ENDE, TAMPOCO SUS CONSECUENCIAS, EL MATIZ DE TE PERDONO, ME DEJA LA OPORTUNIDAD ANTE LA OPINION PUBLICA, (QUE ES LO DELICADO POR QUE LA INTENCION ERA ABRIR LOS OJOS AL PUEBLO DE DIOS), DE PODER VOLVER A CASTIGARTE.
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Se, que por ahi anda una versión, que dice que en el comunicado de Mons. Fellay en su comunicado, dice y que nosotros nunca aceptamos, sin embargo, 1.- ese comunicado, no es para roma, es para Nos. y 2.- nunca he visto, que un delincuente, diga, si yo acepto que descuartice al pollo; esto es, no hablo, de que lo huniere acetado, se JURIDICA Y CANONICAMENTE, que son NULAS en absoluto, empero como se manejaron las cosas, los pasos y los saltos, son abigüos, con la inminete pérdida de la posibilidad dwe quienes podían acercarse a la verdadera Fé, ahora se conviertan en mas detractores, por la propaganda.
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IMAGINA en este punto, querer volver a defeder los argumentos impecables de Mons. Lefebvre, del permiso, que ya teniamos del uso del misal de Sn Pio V, o de la imposibilidad, de legalidad de las excomuniones, LAMENTABLEMENTE, esos ERAN ARGUMENTOS INDESTRUctibles, AHORA SOLO SON ARGUMENTOS dubitables.
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aunque LA ROMA APOSTÁTICA, DIGA QUE DIO UN PERMISO, Y UN SALTO AMAÑADO, Y AUNQUE DIGA, QUE SI PERDONA A LOS OBISPOS DE UNA U OTRA FORMA,
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¿¿¿ QUE NECESIDAD HABIA DE ELLO ????
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SEA PARA GLORIA DE DIOS
Gracias, Juan Carlos, por recordarnos tan claramente lo que Nuestro Señor Jesucristo y San Pablo han dicho acerca de nuestros «hermanos mayores».
Ahora me voy a permitir añadir lo que dichos «hermanos mayores» dicen de Nuestro Señor Jesucristo, de los cristianos y de los gentiles en general.
1) RESPECTO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO:
– «Nuestros Sabios, TODOS ELLOS desde 2000 años a esta parte han estado imposibilitados para reconocer cualquier aptitud positiva en el infame pecador Jesús, por un sencillo motivo: NO HAY NADA POSITIVO PARA RESCATAR EN ÉL Y SU MITOLOGÍA.- Por tanto, y ya que soy conocedor promedio del pasado de nuestros ancestros y específicamente en lo concerniente a la ineptitud y maldad de Jesús, me mantengo en el camino de los Sabios, Justos y Buenos cuando repudio todo contacto con la idolatría perversa de Jesús y cuando levanto una bandera de advertencia para todos los extraviados, como lo está usted, para que no se mantengan en el camino de la perdición y muerte eterna» (Yehuda Ribco; http://serjudio.com/rap3351a3400/rap3360.htm; las mayúsculas pertenecen al texto original).
– En respuesta a un comentario de una persona que dijo encontrar paz al creer en Nuestro Señor Jesucristo: «Considerar que una persona que murió, ajusticiada de acuerdo a la más noble justicia provista por Dios,
culpable irredento de sus propios crímenes contra el prójimo y brutales pecados contra el Eterno, es una especie de bálsamo espiritual, no solamente es un engaño al solitario, sino que es un atentado directo contra la Dignidad del Altísimo y una burla contra todos aquellos verdaderos justos mártires que murieron por tratar de santificar el Santo Nombre de Dios.- Resumido: Jesús… para los que en él ponen su fe no sólo es pérdida de tiempo, que es igual a pérdida de vida, sino que es activa pérdida de la porción de Paraíso que Dios ha destinado para Sus criaturas» (Yehuda Ribco; http://serjudio.com/rap2751a2800/rap2762.htm).
– «La cruz es CONTRARIA a la religión judía». Tanto que su vista «está prohibida para un judío» (Meir Lau, gran rabino de Jerusalén; Reuters, AP y AFP, 25/11/99, en vísperas de la visita de Juan Pablo II; la mayúscula es mía).
2) RESPECTO DE LOS CRISTIANOS:
– «No hagas acuerdos ni muestres piedad a los cristianos» (Talmud; Hilkhpth Akum x, 1).
– «Está permitido ENGAÑAR a los cristianos; el judío puede MENTIR y PERJURAR para condenar a un cristiano; el nombre de Dios no es profanado cuando se MIENTE a un cristiano» (Talmud; Babha Kama 113 b; la mayúscula es mía).
– «Un judío que mata a un cristiano no comete pecado, sino que ofrece un sacrificio aceptable a Dios» (Talmud; Abhodah Zarah 26 b, Tosephoth).
– «Exterminar a los cristianos es algo necesario» (Talmud; Zohar 11, 43 a).
3) RESPECTO DE LOS GENTILES EN GENERAL:
– «En cuanto a los gentiles con los que NO estamos en guerra (…) su muerte no debe ser causada, pero está PROHIBIDO salvarlos si están a punto de morir; si, por ejemplo, se ve a uno cayéndose al mar, no se le habrá de rescatar, pues está escrito: ‘ni tampoco habrás de alzarte contra la sangre de tu prójimo’, pero UN GENTIL NO ES TU PROJIMO» (Maimónides, «Mishneh Torah», «Asesino» 4, 11; la mayúscula es mía).
– En referencia a los médicos judíos: «aprende que ESTA PROHIBIDO SANAR A UN GENTIL, incluso si paga» (Maimónides, «Mishneh Torah», Idolatría, 10, I-2; la mayúscula es mía).
– «Al mejor de los gentiles, mátalo; a la mejor de las serpientes, machácale los sesos» (rabino Shim’on; citado por el rabino Weiser, aunque acotando sus alcances a tiempos de guerra).
– «Un judío que asesina a un gentil es culpable solamente de un pecado contra las leyes del cielo, pecado que NO PUEDE SER CASTIGADO POR UN TRIBUNAL. Y causar indirectamente la muerte de un gentil NO ES NINGUN PECADO.- De este modo, uno de los comentaristas más importantes del ‘Shulhan ‘Arukh’ explica que, cuando se trata de un gentil, ‘uno no debe alzar la mano para dañarle, pero SE LE PUEDE DAÑAR INDIRECTAMENTE, por ejemplo, QUITANDOLE UNA ESCALERA SI HA CAIDO EN UNA FOSA…'» (Shahak, Israel, «Historia Judía, Religión Judía», A. Machado Libros, Madrid, 2.003, pág. 193; http://www.machadolibros.com; la mayúscula es mía).
A lo dicho cabe agregar dos observaciones muy breves:
1) Que son innumerables los hechos históricos que, hasta el día de hoy, corroboran el compromiso de la sinagoga y sus acólitos con tan deleznables enseñanzas.
2) Que no en vano el Talmud ha sido condenado expresamente, al menos, por 2 Emperadores (el romano Justiniano y el germano Maximiliano I) y 10 Papas de distintas épocas (según tengo entendido, el último fue León XIII).
A la luz de todo lo expuesto y teniendo en cuenta que -de parte del judaísmo y todos sus adherentes- no ha habido una retractación sincera, efectiva y pública de tan reprobables creencias y principios, considero que:
– NO TIENE SENTIDO ENTABLAR NINGUN TIPO DE DIALOGO.
– ES PELIGROSAMENTE INGENUO CREER EN LA SINCERIDAD DE AQUELLOS JUDIOS QUE LO PROPONEN.
– ES ABSURDO Y, ME ATREVERIA A DECIR, SACRILEGO PRETENDER REZAR A DIOS CONJUNTAMENTE CON AQUELLOS QUE, HASTA EL DIA DE HOY, NO SOLO RECHAZAN EN FORMA DELIBERADA Y CON SINGULAR AGRESIVIDAD A SU HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, JUNTO CON SU SANTA MADRE, LA VIRGEN MARIA; SINO QUE, ADEMAS, INSIDIOSAMENTE PROMUEVEN, DE LAS MAS DIVERSAS Y SOFISTICADAS MANERAS, TODO AQUELLO QUE SIRVA PARA DESTRUIR A SU OBRA Y A SUS DISCIPULOS.
RABINOLATRÍA.
«Hacer memoria del rabino Klenicki es recordar a quienes ennoblecieron nuestras vidas, dijo el padre Fernando Giannetti. «Venimos a dar gracias a Dios por la vida de León. Este hombre ungió la historia de judíos y cristianos con su mansedumbre. A todos los judíos y cristianos que estamos aquí nos viene muy bien que él nos bendiga y nos vuelva a ungir con esa mansedumbre que transforma el diálogo en camino», afirmó el cardenal.( http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1099964.)
Esta claro. un HOMENAJE es lo que brindan LOS SÚBDITOS A SU SEÑOR.
«Hacer memoria»:
«Memento, homo, quia pulvis et pulverem REVERTERIS»