Uruguay legalizaría aborto bajo amenaza de veto presidencial y excomunión de Iglesia

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Los legisladores, que rechazan la presión eclesiástica y de cualquier «otro círculo de poder», aseguran que hay votos suficientes para aprobar el proyecto que autoriza a la mujer a interrumpir el embarazo en las 12 primeras semanas de gestación.

El debate sobre la legalización del aborto se instaló con fuerza en Uruguay, donde el proyecto de ley será tratado el martes por la Cámara de Diputados, en medio de manifestaciones a favor y en contra así como amenazas de veto presidencial, y de excomunión por parte de la Iglesia.

El proyecto de Salud Sexual y Reproductiva, a ser votado por la Cámara baja, tiene un capítulo que habilita a la mujer a «decidir la interrupción de su embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez» por situaciones de penuria económica, familiares o de edad, así como por razones de salud, malformaciones o peligro de la vida de la madre.

Habría votos suficientes para aprobar la iniciativa en la oficialista coalición de izquierda Frente Amplio (FA), que ostenta mayoría parlamentaria, aunque los partidos opositores votarían mayoritariamente en contra del proyecto, según anticiparon legisladores.

El FA votará el proyecto, que ya fue aprobado por el Senado, pese a que el presidente Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión y firme opositor al aborto, ha reiterado que vetará cualquier norma que despenalice esa práctica.

Sin embargo, el mandatario no puede vetar por sí mismo una norma, sino que requiere el acuerdo del Ministro del área vinculada, o una votación en el seno del Consejo de Ministros. El veto presidencial es solo en caso de una censura parlamentaria contra un ministro.

En tanto, el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, dijo al diario El País que los legisladores que voten a favor de la despenalización del aborto quedarán «excomulgados ipso facto» y que iniciará un proceso de excomunión formal con el Papa Benedicto XVI y el episcopado.

Las declaraciones de Cotugno generaron la ira del sistema político y de organizaciones sociales.

«Queremos rechazar la injerencia del poder eclesial», dijo a la AFP Lilián Abracinskas, coordinadora de la Comisión Nacional de Seguimiento, Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía (CNS), que apoya despenalizar el aborto.

«Una cosa son los mecanismos que usa la ciudadanía» para marcar sus posiciones, y otra cosa es la amenaza de excomunión», agregó Abracinskas.

«Improcedentes, inaceptables», los calificó el diputado del Frente Amplio José Carlos Mahía. «Es absurdo. La pregunta es: ¿después qué sigue? Espero que no sea la inquisición», agregó en declaraciones a Ultimas Noticias.

El representante del opositor Partido Nacional Alvaro Lorenzo, dijo que le generaba «rechazo» la amenaza de Cotugno, mientras que el diputado del opositor Partido Colorado Germán Cardozo, afirmó que «en un país libre, la amenaza no es el camino, no son buenas en ningún ámbito, ni desde la Iglesia ni desde ningún otro círculo de poder».

El secretario de la Conferencia Episcopal del Uruguay, Luis del Castillo, aclaró que «todavía no es una medida tomada colectivamente», y señaló que los obispos se reúnen en asamblea el miércoles.

La Coordinadora Nacional Por la Vida realiza este lunes una marcha por la principal avenida del centro de Montevideo, mientras que convoca para el martes a concentrarse en torno al Palacio Legislativo.

De su lado, la CNS realiza movilizaciones y convoca a seguir desde las barras de la Cámara el debate parlamentario, el martes a partir de las 16.

Las movilizaciones se produjeron también en noviembre del año pasado, cuando el Senado aprobó el proyecto, tras una encendida polémica y sesiones truncas debido a falsas amenazas de bomba, que llevaron a desalojar las barras de la cámara colmadas de activistas de ambos bandos.

En Uruguay se consuman anualmente 33.000 abortos, según datos que maneja el Parlamento, aunque a nivel judicial se estima que la cifra real es más del doble y que la práctica clandestina deriva anualmente en medio centenar de procesamientos y casi una docena de muertes.

Fuente: AFP

2 comentarios sobre “Uruguay legalizaría aborto bajo amenaza de veto presidencial y excomunión de Iglesia

  1. El pueblo Uruguayo es muy especial, suelen llamarlos católicos light. Recuerden que son precursores del divorcio. En diferentes oportunidades, me tocó participar de la Santa Misa celebrada por sacerdotes de esa nacionalidad, algunos Claretianos. Sinceramente salí con un sabor amargo por la trsiteza, desde la liturgia cambiada hasta homilías de corte izquierdista en donde no se nombraba al Señor (lógico allí Él no está). Consideré que no eran válidas y asistí a otra iglesia.
    No debe extrañarnos que promulguen esta ley asesina, pero, tendremos que prepararnos para defender la vida porque «si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar» Seguramente esto viene para aquí y por favor los hermanos uruguayos, verdaderos católicos, amantes de la Vida luchen para que no ocurra porque estamos muy cerca y será un polo de atracción para quienes, viviendo aquí, quieran matar sus bebés.
    LUISE

  2. Menos mal ellos los uruguayos, aquí en España ni la actual Corona es ya católica: Don Juan Carlos I fue designado por un dictador, perjuró en lealtad a su persona (ya que luego trajo la actual democracia), favoreció la cacería, la tauromaquia y el aborto (excomulgado) Hoy es ya la del aborto en este caso generalmente aprobada por los dos partidos mayoritarios, con sus mínimas diferencias.

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