LA «LAICICIDAD POSITIVA» Y ESPAÑA
TOMADO DEL EXCELENTE BLOG SANTA IGLESIA MILITANTE

PRIMERA PARTE:
LOS ARGUMENTOS DEL CARDENAL ARZOBISPO DE BARCELONA
El concepto de «laicidad positiva y abierta», promovido por Benedicto XVI y Nicolas Sarkozy en la reciente visita pontificia a Francia, forma parte del sistema constitucional español, constata el cardenal Lluís Martínez Sistach.
La intervención del cardenal se fundamenta en la enseñanza del Concilio Vaticano II, que consagró el régimen de libertad religiosa, «por lo que la libertad de la Iglesia es el principio básico de las relaciones entre la Iglesia y los poderes públicos y todo el orden civil».
La transición política española y la Constitución de 1978 –observa–, supusieron una voluntad de superación definitiva de la «cuestión religiosa», en el sentido de solucionar para siempre que la regulación del hecho religioso fuese motivo de división entre los ciudadanos.
Tal fue también la voluntad de la Conferencia Episcopal Española que en la declaración colectiva «Los valores morales y religiosos ante la Constitución».
También menciona «el apoyo de la Iglesia a la instauración de la democracia y voluntad de colaborar en el enriquecimiento espiritual de nuestra sociedad, en la consolidación de la auténtica tolerancia y de la convivencia en el mutuo respeto, la libertad y la justicia. Todos los medios de comunicación – y muy especialmente los de inspiración o de titularidad eclesial- tienen en este punto una grave responsabilidad para favorecer el diálogo sereno sobre unos problemas que afectan a toda la sociedad»..
«La constitución española -explica el purpurado– no quiso apostar por ninguna de las siguientes soluciones extremas: ni una España confesional ni tampoco una España laicista. Se optó por una postura intermedia. Se estableció la aconfesionalidad del Estado. De esta manera la Constitución de 1978 representa una solución novedosa».
La laicidad del Estado está al servicio de una sociedad plural en el ámbito religioso. Por el contrario, una «sociedad laica» implicaría la negación social del hecho religioso o, al menos, del derecho a vivir la fe en sus dimensiones públicas. Lo que sería precisamente laicismo.
Estas consiguientes relaciones –como son los Acuerdos Santa Sede-Estado español y las tres leyes acuerdos para respectivamente los protestantes, los judíos y los musulmanes– son la consecuencia necesaria de la valoración positiva del factor religioso por parte del Estado, y no significan ningún privilegio concedido a estas confesiones religiosas y estos instrumentos jurídicos como tales están en plena armonía con un régimen de libertad religiosa, recordó el cardenal Martínez Sistach.
(Fuente: Zenit)
SEGUNDA PARTE:
EL CARDENAL ARZOBISPO DE BARCELONA NO EXPRESA LA DOCTRINA CATÓLICA
CARDENAL MARTINEZ SISTACH
El Fuero de los Españoles ley fundamental del Estado, adoptada el 17 de julio de 1945, no autorizaba más que el ejercicio privado de los cultos no católicos y prohibía toda acción de propaganda de las falsas religiones:
Art.6 §1 «La profesión y la práctica de la Religión Católica que es la del Estado español gozará de la protección oficial.»
§2 «Nadie será molestado por sus creencias religiosas, ni por el ejercicio privado de su culto. No estarán permitidas otras ceremonias, ni otras manifestaciones exteriores más que las de la Religión Católica.»
Después del concilio Vaticano II, la Ley Orgánica del Estado (la de enero de 1967) reemplaza el parágrafo 2 del artículo 6, por la siguiente disposición:
«El Estado asumirá la protección de la libertad religiosa que estará garantizada por una tutela jurídica eficaz, salvaguardando a la vez la moral y el orden públicos.
Por lo demás, el preámbulo de la Carta de los Españoles, modificado por la misma Ley Orgánica de enero de 1967, declara explícitamente:
«… en fin, teniendo en cuenta la modificación introducida en su artículo 6 por la Ley Orgánica del Estado, ratificada por el referéndum de la nación, con el fin de adaptar su texto a la Declaración conciliar sobre la libertad religiosa promulgada el 7 de diciembre de 1955, que pide el reconocimiento explícito de este derecho, y conforme, además, con el segundo de los Principios Fundamentales del Movimiento, según el cual la doctrina de la Iglesia debe inspirar nuestra legislación…»
Luego, ha sido explícitamente, para ponerse de acuerdo con la Declaración del Vaticano II por lo que el § 2 del artículo 6 de 1945 ha sido reemplazado por el de 1967.
Ahora es totalmente sencillo de demostrar sobre qué principio fundamental del derecho natural incide la ruptura del Vaticano II.
Según la doctrina católica tradicional, el § 2 del art. 6 de 1945 era perfectamente conforme al derecho natural: Puesto que no existe para el hombre un derecho natural a la libertad religiosa, en virtud del cual, el hombre pudiese ejercer libremente en público una falsa religión. Pío IX recordaba solemnemente esta doctrina constante de la Iglesia cuando condenaba, en la Encíclica Quanta Cura (8 de diciembre de 1864) la doble afirmación:
«La libertad de conciencia y de cultos es un derecho propio de cada hombre que debe ser proclamado y garantizado en toda sociedad bien constituida…»
Por el contrario, con la Declaración del Vaticano II, el § 2 del art. 6 de 1945 se vuelve intrínsecamente malo, puesto que es directa y formalmente contrario a un derecho natural fundamental del hombre: precisamente el derecho a la libertad civil en materia religiosa que el concilio proclama, derecho válido para todos, cualquiera que sea la religión practicada (sea verdadera o falsa). Y para evitar todo riesgo de falsa interpretación, el concilio ha tenido cuidado de apuntar explícitamente el caso de un país donde una religión fuese oficialmente reconocida (lo que todavía tendrá lugar para España con la Ley de 1967, conservando el § 1 del art. 6):
«Si, en razón de las circunstancias particulares en las cuales se encuentran algunos pueblos, un reconocimiento civil especial se concede en el orden jurídico de la ciudad a una comunidad religiosa dada, es necesario que al mismo tiempo, para todos los ciudadanos y todas las comunidades religiosas, el derecho a la libertad en materia religiosa sea reconocido y respetado.» Dignitatis Humanae, art. 6, § 3).
Resulta de lo que precede que una disposición legal, tal como la establecida por el art.6 § 2 del Fuero de los Españoles de 1945 es:
– esencialmente CONFORME al derecho natural, según la doctrina católica tradicional;
– esencialmente CONTRARIA al derecho natural, según la doctrina del Vaticano II;
Hay pues realmente contradicción entre el Vaticano II y la doctrina tradicional sobre un principio de derecho natural
(Texto tomado de Monsieur l’abbé Lucien).

Está claro que la doctrina correcta exige la confesionalidad estatal, en donde la Iglesia se ocupa del dominio espiritual pero también del temporal, en colaboración con la política.
Lamentablemente, aquí en España se ha suprimido en la Constitución de 1978 y poca gente sabe siquiera de qué se trata, el Estado laico y la misma autenticidad, dignidad y práctica de otras creencias son ya conceptos muy arraigados entre la mayoría de la población, debido a falta de información y costumbres católicas sólidas tras terminar el franquismo y empezar el actual sistema democrático. Por añadidura, es también poco visible el excelente partido Comunión Tradicionalista Carlista, de carácter monárquico, católico, confesional, más sociedad y menos intervención pública, entre otros puntos.
Los de la «laicidad positiva» parece que hablan para los no creyentes.
¿Son ellos mismos creyentes?…
En fin, el espiritu apostolico se acabo.
EL SANO LAICISMO ES LA RUINA DE LA MISION.
Señor Director
Al querer enviar nuevamente el artículo de Don Miguel Ayuso, me sale el siguiente comentario:
Comentario duplicado: ¡parece que ya había sido enviado antes!
Pero en ningún momento figura como es habitual «Tu comentario está esperando a ser moderado».
Podría comunicarse con mi correo electrónico así se lo puedo mandar, para ser publicado en la parte principal, si es que lo estima conveniente, pues no todos los lectores ingresan en los comentarios debido a que hay gran cantidad de comentaristas que se apartan de la verdadera Fe.
El artículo es una refutación anterior a lo dicho por los que ocupan, la sillas de Barcelona, Roma y tantas otras, a partir del vaticano II.
El evangelio es muy claro, no se puede servir a 2 amos, La palabra laicismo suena muy bonita, pero la practica nos demuestra que es anticatólicismo, ya que por regla general se ha impuesto a la fuerza en los paises mayoritariamente católicos sobre todo en las escuelas, por los gobiernos masonicos.
Y que con el pretexto del laicismo, no se permite enseñar religión a los alumnos, pero si ponderar a notorios comunstas como Fidel Castro y al Che Guevara
Es que obedece a la doctrina de BenedictoXVI. La «laicidad positiva» la sostiene este Papa que como todo modernista profiere herejías materiales,y se cuida de no arriesgar la infalibilidad FORMALIZANDO. Es el viejo truco para desde adentro del caballo de Troya de la revolución dar cada vez un vuelta más a la tuerca de la autodemolición.
La «Pascendi» los desenmascaró.
En España el panorama es desolador.
El país, desde la muerte del Caudillo, incluso desde antes ya, ha ido perdiendo todos los valores y, además, se está fragmentando con la España masónica de las taifas abortistas del Borbón traidor y perjuro.
No es de extrañar que muchos obispos estén en esa línea de laicidad, puesto que no son más que políticos. El Lustrosísima Sistach éste por ejemplo, representa a los obispos nacionalistas del catalanismo ya claramente separatista. Y en las Vascongadas ya ni hablemos de la cantidad de obispos y sacerdotes separatistas, e incluso proetarras, que hay. Bueno, ni más ni menos que idolatrías del mundo…eso, laicismo…
Por cierto, los partidos nacionalistas en los que muchos militan o que, en todo caso, apoyan…permiten y financian el aborto…Ciu y PNV apoyan la nueva ley de aborto de Zapatero…Católicos separatistas; es decir: herejes…y criminales…
Antonio.- Me da mucho gusto leer tu escrito, pues veo que perteneces a los 7 mil españoles que no han doblado la rodilla ante el idolo de Baal, pues aunque resido en Mexico desde hace 55 años, soy Español (Soriano) y todavia recuerdo ver por television, cuando este reyezuelo «Traidor» juró ante los evangelios cumplir con las Leyes del Reino, que segun Franco habia dejado su sucesion ¡atada y bien atada! y posteriormente sacarse un As, de la manga preguntandole «al pueblo» (ya bastante maleado, a causa del famoso destape) que que tipo de gobierno queria.
Mi ultimo viaje a España fué en el 2004, y senti tristeza recordando lo que era la España cristiana y nacionalista en que nací, ver a un de homosexuales muy «de la manita» en una cafeteria a un par de calles del Pilar en la ciudad de Zaragoza.
No cabe duda, que hoy en dia no existen, los Jose antonios Primos de Rivera ni aquellos obispos que en 1938, firmaron aquella famosa carta pastoral denunciando la persecución religiosa, y por cierto en aquella ocasión tambien LOS OBISPOS VASCOS la boicotearon
JAJAJAJAJA, qué perversa puede ser la mente cristiana. Sois una panda de maníacos! Nihil, nihil, nihil!!!
abelino… me caes bien!!!!!
laicidad no es anticatolicismo… es neutralidad en cuanto a religiones, pues TODOS SOMOS LIBRES DE ELEGIR EN QUE DEPOSITAR NUESTRA FE, lo cual no tiene nada que ver con la educación de la escuela…
Que al cabo a nadie le van a cambiar la idea… jaja… los demás somos igual de necios que ustedes los cristianos