
Martin Sheen será premiado por su trabajo humanitario
La medalla de honor Laetare se otorga desde 1883, y anualmente, a un católico “cuyo genio contribuya a la nobleza de las artes y ciencias”. El actor estadounidense ha participado en campañas contra la pobreza y a favor de los inmigrantes.
El actor estadounidense Martin Sheen, que interpretó al presidente estadounidense en la serie televisiva «The west wing», será honrado por la Universidad de Notre Dame por su trabajo humanitario. Según informaron los directivos de la institución educativa, Sheen recibirá la medalla Laetare en la ceremonia de graduación del 18 de mayo.
Desde 1883, la medalla Laetare ha sido otorgada anualmente a un católico «cuyo genio ha contribuido a la nobleza de las artes y ciencias, ilustrado los ideales de la Iglesia y enriquecido la herencia humana». Entre los homenajeados en años anteriores destacan el presidente estadounidense John F. Kennedy, el ex magistrado de la Corte Suprema William J. Brennan Jr., y el ex presidente de la Cámara de Representantes Thomas P. «Tip» O’Neill Jr. El actor de 67 años se describe a sí mismo como activista pacifista católico.
Sheen ha donado tiempo y dinero a campañas para luchar contra la pobreza, por el respeto a los derechos de los inmigrantes y el medio ambiente, entre otras causas.
Asimismo, fue arrestado por participar en protestas civiles no violentas.

Excelente. Únicamente corregir eso de «pacifista», porque es una corriente ideológica ajena. La auténtica Paz tiene que ser la de Cristo.
En otra noticia de este blog, alguien descalificó el accionar y opinión de una diputada argentina porque tenía un hijo drogadicto y otro homosexual… si aplicáramos el mismo criterio en este caso (descalificar lo que alguien hace por las actitudes de otros, en este caso, sus hijos) este actor no hubiera recibido el premio ya que su hijo Charlie (reconocido actor también) tuvo y tiene varios problemas con la ley y el alcohol.
Por suerte, en este caso no se cayó en eso.
Saludos
Excelente, los padres son unas personas, los hijos, otras. Muchos buenos padres cátólicos han criado a sus hijos con los principios de la Iglesia, pero al crecer éstos, la corriente del mundo y sus pompas ha sido más fuerte en ellos. Cada uno es resposable de su propia salvación.
El fruto puede caer demasiado léjos del árbol, los hijos puede ser, que no tengan nada que ver con los padres. La generalizada omisión de la enseñanza de este concepto por parte de los curas a quienes van a casarse lo considero tal vez uno de los peores errores de la Iglesia, más que error un horror. No es verdad la clase, calidad y cantidad de poder que tienen los padres para educar a los hijos. Sencillamente la vida así no funciona. Este es uno de los peores errores de nuestra querida Mater et Magister.
Y además, la posibilidad de tener problemas con la ley y el alcohol en Yankilandia, cae todavía más lejos de ser un mal católico.