BENEDICTO XVI RECIBE A GEORGE BUSH

 

 

El papa Benedicto XVI recibió este sábado por primera vez al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en una entrevista de media hora a puertas cerradas en la Biblioteca Privada, donde le transmitió  «preocupación» por la situación en Irak y por las «críticas condiciones» de las comunidades cristianas en ese país y Tierra Santa, informó el portavoz vaticano.
También analizaron la situación en Oriente Medio, en especial el conflicto palestino-israelí y en el Líbano.
El encuentro se celebró en un ambiente «cordial», dijo el vocero de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi, que señaló que después el mandatario se reunió con el Secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, y el «ministro de exteriores», arzobispo Dominique Mamberti.
«En los cordiales coloquios se analizaron los principales temas de política internacional, deteniéndose en particular, en la relación con Oriente Medio, el problema israelí-palestino, el Líbano y la preocupante situación en Irak y las críticas condiciones en que se encuentra la comunidad cristiana», precisó el portavoz.

 

 

 

El padre Lombardi añadió que por parte de la Santa Sede se auspició, «una vez más, una solución regional y negociada de los conflictos y de las crisis que afectan a la región».
En las conversaciones se analizó asimismo la situación en Africa y su desarrollo. Lombardi precisó que se habló de Darfur.
América Latina también estuvo presente en las conversaciones.
Lombardi precisó que en los coloquios se examinaron asimismo temas morales y religiosos, «entre ellos los referentes a los derechos humanos y a la libertad religiosa, la defensa y la promoción de la vida, el matrimonio y la familia, la educación de las nuevas generaciones y el desarrollo sostenido».
El mandatario estadounidense llegó acompañado por su esposa, Laura, vestida con un traje negro y con su cabeza cubierta por una mantilla. La pareja iba seguida de una numerosa comitiva.
Durante el encuentro, los dos dirigentes se intercambiaron los tradicionales regalos. Bush obsequió al Papa con un bastón tallado con los Diez Mandamientos, mientras el Pontífice le regaló un grabado del siglo XVII de la basílica de San Pedro.
El mandatario estadounidense se reunió con Juan Pablo II en 2001 en la residencia de verano de Castel Gandolfo (al sur de Roma), en 2002 en Vaticano y de nuevo en Vaticano en 2004.
En aquella ocasión, Bush entregó al Wojtyla la Medalla de la Libertad del Congreso de los Estados Unidos, una de las más altas condecoraciones de ese país.