
P. Guillermo Marcó. El idiota en cuestión
Así dice el Libro de la Sabiduría. Pero algunos se destacan. Uno de los candidatos al Oscar en el rubro es el vocero primado, Padre Guillermo Marcó. Newsweek de esta semana lo cita diciendo, a propósito del ya agobiante tema de Ratisbona: «cuando el Papa se mete en el campo de la discusión sobre la verdad o sobre qué es verdad o qué no es verdad, la declaración que hace es infeliz«.
Escribe Agustín Moreno Wester
Para Panorama Catolico Internacional
«Pon, Señor, guarda a mi boca, y puerta de circunspección a mis labios, para que no se deslice mi corazón a las palabras maliciosas, pretextando excusas en sus pecados» Texto que reza el sacerdote durante la segunda incensación de la Misa Tridentina Solemne
Quienes asistimos a la Misa Tridentina, el firmante en este caso, y además damos pública opinión con alguna regularidad hemos notado la conveniencia de rezar el texto litúrgico arriba citado con fervorosa devoción. Es muy fácil deslizar palabras maliciosas pretextando excusas en los pecados ajenos.
También nos urge el Señor a no juzgar para no ser juzgados. Y el apóstol Santiago garantiza que quien no pecare con su lengua ha alcanzado la santidad.
A pesar de todo lo antedicho o más bien aleccionados en estos sanos preceptos vamos a afirmar paladinamente que el P. Marcó es un idiota. (Idiota o demente, como gusta decir el famoso artículo del Código Penal argentino para autorizar matanzas de niños).
Solo un idiota o demente puede ocupar el cargo de Vocero del Cardenal primado y aseverar públicamente que «cuando el Papa se mete en el campo de la discusión sobre la verdad o sobre qué es verdad o qué no es verdad, la declaración que hace es infeliz». Quizás, flojo de latines, no haya oído hablar de munus docendi, regendi o sanctificandi. Pero cualquier católico, sobre todo si es cura, sobre todo si es vocero de un cardenal, debe saber que es deber propio del Papa hablar enseñando sobre la verdad. Y para no pensar que el P. Marcó es un canalla, prefiero salvar su insólita proposición diciendo que es idiota o demente.
Con lo cual cumplo con el pedido de la santa liturgia resumido en la cita que encabeza este breve comentario. Y con los otros consejos evangélicos mencionados.

El padre Marcó es llanamente un TRAIDOR de los peores, porque él es un enemigo de Dios que lucha por el reino del Padre de la Mentira desde adentro de la Santa Madre la Iglesia. Dios de apiade de él y de todos los que lo sigan en tamaña inmundicia.
Desgraciadamente es un sacerdote de 1uien se han conocido sus palabras.
Lamento otras muchas opiniones vertidas superficialmente.
Me atengo al munus docendi y no a opiniones que solo expresan «El no conocer». La stultitia andando
HE ESCUCHADO Y LEÍDO AL PADRE MARCÓ ALGUNAS VECES Y SI ALGO ME HA LLAMADO LA ATENCIÓN, EN ESAS CIRCUNSTANCIAS, ES LA MESURA DE SUS EXPRESIONES.
COINCIDO PLENAMENTE CON ÉL CUANDO DICE QUE NO ES TERRENO DE INCUMBENCIA DEL PAPA LO QUE «ES VERDAD». EL PAPA ES LA MÁXIMA AUTORIDAD DE QUIENES SOMOS CATÓLICOS,Y NO SOMOS LA COMUNIDAD RELIGIOSA MÁS NUMEROSA EN ESTE PLANETA.
Y «LA VERDAD» ES UN CONCEPTO QUE LE QUEDA ENORME A CUALQUIER SUJETO QUE SE CONSIDERE RELIGIOSO.