
Sorprendió Zapatero días atrás al convertirse en el primer jefe de Estado que mostraba públicamente su apoyo al Papa Benedicto XVI en medio de la oleada de críticas y ataques que desencadenó su dura reflexión contra el Islam y su profeta Mahoma. Sin entrar a valorar el grado de racionalidad, el nivel de moralidad o el recurso a la violencia (en cualquiera de sus versiones) que fundamentan las principales religiones modernas, el presidente del Gobierno español salió en defensa, y por lo tanto suscribió un discurso mucho más virulento de lo que después intentó hacer creer el Vaticano. En su oratoria, Benedicto XVI apelaba a la necesidad de un urgente debate entre religiones y denostaba el uso de la violencia de la yihad islámica, pero, echando mano de un diálogo entre un emperador bizantino y un persa, también sostenía lindeces como que en Mahoma sólo se veían «cosas malas e inhumanas» como la defensa, espada en mano, que hacía de la cultura musulmana. Como si el cáliz de la Cristiandad fuera el único líquido rojo del que ha bebido a lo largo de su cruenta historia. Dejemos las cosas como están y que nuevamente, en este momento actual de crisis de convicciones y vocaciones, no se intente extender la fe a base de dilapidar otras creencias.
Claro que, como también ocurre en el mundo moderno, nada es de gratis, y las palabras de Zapatero escondían un interés de confraternización que descubrimos el pasado viernes con el anuncio del acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno sobre la financiación. La aportación del Estado se eleva, pero se acabó el paraíso fiscal de que disfrutaba la Iglesia en las operaciones mobiliarias e inmobiliarias y, sobre todo, ahora tendrán que rendir cuentas.

Hola soy de España y vengo a corregir un punto del artículo equivocado. No se eleva la aportación del Estado a la Iglesia católica, sino todo lo contrario: se reduce a 0. Lo que se eleva es la aportación particular y (esto es trascendental) voluntaria de cada contribuyente en el IRPF, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, del 0´5 al 0´7. Esto implica un empobrecimiento de la Iglesia en España, que lo veo bien por otra parte, pues hay muchos curas progres y muchas beatas de pacotilla
Nos dice la palabra de Dios no Juszgueís y no seras juzgado, la Ecclessia la hacemos todos, si fuesemos perfectos seríamos dioses… cada uno de nosotros tendremos nuestro juzgamiento personal con el Dios Padre Misericordioso hasta ahora ya cara a cara con Él juez, creo que es nuestro deber de Católicos cada día ser mejores seres humanos, que hastío tanta mala propaganda contra las Monjas Y Sacerdotes, ¿quiénes somos para creernos mejor que los demás…? Dios ve el corazón…! ¿Porque no investigan el porque del comportamiento de Zapatero como muchos otros mandatarios alrededor del mundo? eh ahí la respuesta! en Youtube existe un video sobre el y sus secuaces… La Iglesia es y está mas perseguida que nunca, estuvimos anticipados. Ahora amar a Dios con más ahínco.