ALEGRÍA DE MORIR – UN CARMELITA DESCALZO: APÉNDICES – X – DULCE ES MORIR

ALEGRÍA DE MORIR

UN CARMELITA DESCALZO

 manos rezando

APÉNDICES

X

DULCE ES MORIR

(Mercedes Marín del Solar, chilena, 1804-1866)

Dulce es morir cuando en la edad primera,
Con la aureola feliz de la inocencia,
Parece del Señor en la presencia
El alma juvenil.

Como cándida flor de la pradera,
Que para ornar al templo soberano
Separó diestra, cuidadosa mano,
De su tallo gentil.

Dulce es morir cuando una fe sublime
Al hombre le revela su destino,
y de flores y palmas el camino
Le siembra la cruz.

Y al débil ser que en este mundo gime
Agobiado de penas y dolores,
Transforma de la muerte los horrores
En apacible luz.

Dulce es morir cuando, en la edad temprana,
El alma, como cándida paloma,
Vuela desde los montes de la aroma,
En pos del Serafín;

Diáfana exhalación, que en la mañana,
Matizada con tinte de oro y rosa,
Se disuelve brillante y pudorosa
Del cielo en el confín.