JOSÉ ANTONIO DEL VALLE GÓMEZ: REMEMBRANZAS DE UN BRIOSO SACERDOTE APOCALÍPTICO

El fallecimiento del Padre Basilio Méramo ha servido para avanzar de manera sustancial en la confección de la lápida atroz del santo combate iniciado por Monseñor Marcel Lefebvre y Monseñor Antonio de Castro Mayer. 

La preocupación máxima del Padre Méramo, como él mismo afirmó, era dotar de armas a los fieles del pequeño rebaño para resistir los embates de las dos bestias apocalípticas tan patentes y presentes hoy día. Estas armas representaban un antídoto contra las insidias de la serpiente en estos tiempos finales, pues el Padre Méramo sabía que el único que pondrá solución definitiva es Nuestro Señor Jesucristo en su gloriosa Parusía.

¿Y qué armas nos legó el padre Basilio? Clarificó conceptos y aspectos relacionados con nuestra Santa Religión en los cuales muy pocos se habían atrevido a ahondar o se han abordado terriblemente mal. Algunos ejemplos: la Santísima Trinidad revelada ya en el Antiguo Testamento y no como un mero aporte pionero del Nuevo; la santificación en el vientre de San Juan Bautista, precursor y voz del que clama en el desierto (NSJC), la falta de fe del siempre dubitativo demonio; la terrible omisión del “nunc autem” (por ahora)  en las palabras de Nuestro Señor respecto a su reino; el cometido del Espíritu Santo como fortificador además de consolador; y la preservación de la Santísima Virgen María del pecado original en su Inmaculada Concepción. Además, las bodas de San Juan Evangelista y la abnegación del discípulo amado fueron constante enseñanza del Padre Méramo. 

Imagen que contiene exterior, persona, parado, hombre

Ilustración 1 El Padre Méramo con Monseñor Lefebvre

Eminente teólogo autodidacta, sin falsas vanidades academicistas y petulancias de publicaciones arbitradas, abordaba tomísticamente los serios problemas actuales de la Santa Iglesia y su Pasión; ahí están como faros para estos tiempos finales sus consideraciones teológicas sobre la Nueva Misa y la Sede Vacante. Cuestionó también con rigor teológico la existencia del limbo. Puso de relieve el concepto del αρνουµας griego o ab renuntio latino descifrado a partir de la cifra 666 y su significado en español «reniego», tan evidente en nuestra época. Sin dejar de mencionar los dos aspectos centrales de su enseñanza: la esperanza en la inminente Parusía y el milenarismo patrístico de los primeros cinco siglos de la Iglesia.

Insistió de manera incansable en el hecho de que la Fe no es una cuestión de sentimientos ni pietismos, la Fe requiere la adhesión de la inteligencia a la Verdad Primera movidos por el don sobrenatural de la Gracia.  Nos alertó sobre los peligros de la Devotio Moderna, la Gnosis y el Cabalismo farisaico. Enfatizó y enarboló los valores católicos de España, pero de aquella España Católica que forjó al mayor imperio cristiano que ha tenido la humanidad.

El tono de la prédica del Padre Méramo es siempre combativo, punzante y abrasivo, sin anestesias, y sin perder nunca la brújula de la Bienaventurada Esperanza para los fieles. Utilizó hábiles recursos retóricos y de paráfrasis con el fin de reforzar los sermones y caricaturizar el ingente tamaño de la crisis vigente y las falsas pretensiones humanas del clero tradicionalista convencido de poder salvar la Iglesia. Bien podía traernos a la mona Chita, a Tarzán, a Zúperman, a Caperucita y al Lobo, lo mismo que a las monjitas bigotudas. Nos podía transportar a Chibchalandia, tierra habitada por sagaces ladinos donde asolaba el paganismo, la idiotez y la herejía. Asimismo, podía denostar a los indios nórdicos de ojos azules y denunciar las meriendas de negros (con perdón de los negros como él decía). El Padre Méramo descubría y denunciaba cripto-liberales que arengaban el soflamero grito de “Viva la Pepa”.

Foto en blanco y negro de un grupo de niños posando para una foto

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Ilustración 2. En la escuela. El padre es el primero de la fila de arriba a la izquierda

El padre Méramo siempre manifestó orgullo de su linaje proveniente de la antigua Gran Siria Católica y de su ascendencia proveniente de la ciudad de Maaloula, donde hasta el día de hoy se habla el arameo, la lengua de Nuestro Señor. La familia de su madre doña Anselma (Salma) Chaljub migró a Colombia, estableciéndose primero en Lorica y posteriormente en Barranquilla. Doña Anselma casó en Barranquilla con don Emilio Méramo, nacido en Aleppo. La familia Méramo Chaljub migró a la ciudad de Córdoba, en la Argentina, donde el joven Basilio adquirió su esmerada educación.  Fue en este país donde fue influido por los grandes pensadores católicos de su tiempo, siendo el más insigne el Padre Castellani. También fue en Argentina donde murió su padre, y la familia decidió retornar a la natal Barranquilla. El padre Méramo comentó en alguna ocasión su paso por la universidad estudiando Administración.

La vocación lo llevó al seminario de la FSSPX en Ecône, Suiza. Fue ordenado por Monseñor Lefebvre en junio de 1986. El padre Méramo siempre se consideró hijo espiritual de Monseñor Lefebvre y miembro a perpetuidad de la Fraternidad por él fundada, a pesar de su injusta expulsión en pleno Triduo Pascual del año 2009.

A la nación mexicana la visitó con misiones específicas de corta duración en la Ciudad de México y en Guadalajara en los años noventa. En 2005, después de su estancia en Lisboa, el Padre Méramo fue nombrado Prior de Orizaba. Esta ciudad veracruzana fue visitada por Monseñor Lefebvre en 1981, recibía misiones periódicas de los padres de la Fraternidad, y tuvo que esperar al año 2000 para tener un priorato. El Priorato además de la zona de Orizaba y Dos Ríos, tenía a cargo un territorio que incluía Tlaxiaco, en la sierra mixteca de Oaxaca, la ciudad de Xalapa y la virreinal ciudad de Puebla, donde recientemente fue consagrado un hermoso y magistral templo de la Fraternidad.

Ilustración 3 En la costa de Veracruz con el Padre Boniface

Si alguien pensó que por enviarlo al modesto Priorato de Orizaba el padre perdería fuerza o ánimos en su combate, es claro que se equivocó y resultó todo lo contrario. Durante este período, el Padre Méramo fue manifestándose a través de sermones, prédicas y escritos contra la tendencia acuerdista de la FSSPX comenzada desde el jubileo del año 2000. Combatió tenazmente esta corriente y eso le costó la expulsión. El Padre Méramo viajó por México y Centroamérica y el que esto escribe fue testigo de cómo estudió las particularidades de la grey católica en esta nación.

Se interesó y predicó sobre la gloriosa Guerra Cristera y la cobardía del clero mexicano de aquellos tiempos; se adentró en el pensamiento de Anacleto González Flores y del padre Joaquín Sáenz y Arriaga, cuestionó la canonización de Monseñor Guízar y Valencia por parte de Wojtyla, combatió los sincretismos religiosos dentro del catolicismo mexicano representados por los levantamientos de cruces en los ritos funerarios y los paganos altares y ofrendas a los muertos. 

Estaba convencido de la visita del apóstol Santo Tomás a las costas oaxaqueñas y de su predicación del Evangelio bajo la figura de Quetzalcóatl. Se empapó profundamente de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, así como el milagro de su imagen por irradiación. Dio cuenta de que los símbolos usados por Nuestra Señora en la tilma, codificaban mensajes para la conversión de los entonces originarios pobladores de la Nueva España. Mensajes que eran claros para ellos y ahora representan enigmas para nosotros.

En 2008 a través del visionario Fabián Vázquez (Requiescat in Pace) y su radiodifusora y sitio de internet Radio Cristiandad, empiezan la labor de difundir los sermones del Padre Méramo desde San Luis, Argentina. Gracias a don Fabián, los sermones se escuchaban en todo el mundo de la Tradición. Debido a su interés, los escritos eran traducidos al francés y al inglés durante la turbulencia acuerdista. El 1 de marzo de 2009, sale a la red http://www.meramo.net, que hasta el día de hoy sigue difundiendo y concentrando el legado del Padre, al igual que Radio Cristiandad.

Tras la expulsión, el Padre Méramo viajó a Francia y a Argentina, para evaluar la posibilidad de instalarse y desde esos lugares ejercer su sacerdocio. Sin embargo, se desencantó por el estado de la resistencia católica y decidió en 2011 volver a su amada Colombia asentándose en la capital. En su tierra inició un período de sermones refulgentes donde expresó con toda claridad y libertad la doctrina católica y los avatares de nuestros tiempos apocalípticos.

Desde Santafé de Bogotá, semana a semana, y en cada gran fiesta de la Iglesia, desenmascaró a los anticristos; como un San Elías cortó las cabezas que se debían silenciar, denunció las infiltraciones judeo-masónicas, las luchas intestinas y duodenales del mundo de la Tradición, y fustigó severamente con el grado de herejía a la odiosa diosa democracia, por medio de la cual fue condenado a muerte Nuestro Salvador y dio pretextos a Pilatos para lavarse las manos pisoteando su propia autoridad.

Hubo de todo en este último período bogotano, notable ha sido la rehabilitación del Padre Méramo de la figura de San Luis Bertrán, taumaturgo, apóstol y patrón de Colombia. En el plano más terrenal, la lucha y esfuerzos del Padre por conservar el apartamento donde decía la Santa Misa con el soporte de muchos de sus fieles y el encontronazo en la tienda D1 de Choachi con un asna salvaje por la cuestión del fatuo nasobuco impuesto al torpe rebaño. 

Una foto de un grupo de personas sonriendo

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Ilustración 4 Retiro en Zapotiltic, Jalisco. Tomado de Dios Nunca Muere.

Las avenencias y desavenencias con los demás padres de la Tradición en Bogotá fueron notables hasta el final, sobre todo las discordias y contrariedades causadas por el tema de la infalibilidad papal, la cual el Padre Méramo siempre encuadró en sus verdaderos límites teológicos. De este período también es notable su legado con los cursos de metafísica.

Apesadumbrados estamos todavía hoy por su partida, pero con el consuelo de mantener lo que nos dejó; pedimos a Santa Ana y Santa Brígida, de quienes era particularmente devoto, la fuerza necesaria para saber que hemos recibido la doctrina verdadera y no claudicar, pues en cualquier momento se nos puede exigir verter nuestra sangre por la Verdad. 

¿Quién combatirá ahora…? ¿Quién tiene frascos de antídoto contra la serpiente? Nian se sabe.

Dichoso de contarme entre sus amigos.

José Antonio de Valle Gómez

Orizaba de San Miguel, 5 de marzo de 2025