JORGE DORÉ: POESÍA

NO ERAN DE LOS NUESTROS

Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros porque  si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros;  pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. (1 Juan 2:19 )

No eran de los nuestros. Abrieron sus ventanas
para aspirar los vientos seculares del mundo
y en un abominable pentecostés inmundo
lloraron cruces, templos, altares y campanas.
+++
Enemigos ocultos tras pieles de cordero,
guadañas que en secreto desmochaban el trigo,
eran bajo sus mitras el taimado enemigo
de todo lo divino, lo sacro y verdadero.
+++
No eran pastores de almas sino conspiradores
de arcanas sociedades rebeldes a la luz,
hostiles adversarios de Cristo y de la cruz,
estrago del rebaño, viles trasquiladores.
+++
Se fueron adueñando de templos y de fieles
–cainitas de la Iglesia– y ufanos de herejía
contaminaron todo de error, de idolatría,
y un ávido apetito de mundanos laureles.
+++
No eran de los nuestros. Su acerbo menosprecio
hacia el proselitismo, hacia la tradición
y el dogma, eran la esencia de una revolución
que en sombras excretaba sacrílego desprecio.
+++
Y así fueron guiando su grey desorientada
a pastos venenosos donde la apostasía
transubstanciaba en piedras el pan de cada día
y el humo del infierno crecía en llamarada.
+++
No eran de los nuestros. Por eso nos marchamos:
por no tocar lo inmundo y obedecer con celo
la deuda que tenemos con Cristo bajo el cielo,
sin Judas que traicionen la fe que profesamos.