JORGE DORÉ: LA CRISIS CLIMÁTICA DESMENTIDA POR LA CIENCIA

La actual narrativa de que el cambio climático nos tiene al borde de una crisis existencial, es la columna vertebral de la inhumana agenda globalista. Sin ella, sus planes de dominio y conquista se desmoronarían, pues el control absoluto que sus líderes persiguen, depende de esta falacia destinada a imponer un totalitarismo mundial aún más cruel e inhumano que el generado por el propio comunismo.

Demostrar la falsedad de la crisis climática, conllevaría a la pérdida de billones de dólares en tecnologías que han sido creadas específicamente para funcionar en el marco de esta gran mentira, de esta estafa universal sin precedentes. 

En este crucial video (VIDEO AQUI-ENLACE) reconocidas autoridades en materia climática y otras disciplinas científicas relacionadas íntimamente con el clima, exponen, contradicen y desmienten este fraude con el que las élites globalistas nos intimidan persistentemente buscando someternos a una inescapable esclavitud basada en el invasivo poder de la tecnología actual. 

Es imperativo para la mafia globalista controlar toda información y censurar punitivamente al que ose contradecir sus falsas narrativas, al que ose arrancarles esa careta tras la cual sonríe el monstruoso rostro de una entidad satánica ansiosa de dominio y de poder absoluto aun a costa de la despiadada eliminación de la mayoría de la humanidad, ya sea por aborto, por eugenesia, por suicidio asistido, por eutanasia, por envenenamiento o por vacunación.  

Miles de científicos han desmentido la gran estafa de la crisis climática, pero sus datos han sido objeto del más profundo silencio y desprecio por los prostituídos medios de comunicación al servicio del olimpo de sicópatas y sociópatas que, teniéndolo todo, aspiran a privar al resto de la humanidad al derecho a vivir una vida sencilla y en paz. Y es que hay cánceres de cuerpo y hay cánceres de alma. Pero estos últimos, vuelven al hombre monstruos.

Nuestro enemigo no es el clima. Nuestro enemigo son los enemigos de Dios. Son aquellos que se auto-perciben como nuevos dioses, como insustituibles guías de una humanidad a la que pisotean y desprecian profundamente, a la que mienten una y mil veces para lograr sus inicuos objetivos, porque al fin y al cabo son herederos e hijos bastardos del padre de la mentira. Y tarde o temprano recogerán lo que han sembrado, en fuego.