LA CRIMINAL AGENDA 2030
La podredumbre moral, el perpetuo caos y la enajenación que hoy afligen a la humanidad, no son fortuitas: obedecen a la planificación de organizaciones secretas que llevan siglos, lenta, pero inexorablemente, sembrando un espíritu anticristiano y corruptor en nuestras sociedades.
Esta implacable labor, transmitida de generación en generación por los enemigos de Cristo y de su Santa Iglesia, finalmente recoge hoy los frutos: la demolición de la civilización cristiana y la entronización del espíritu del anticristo, incluso en aquellas naciones que antaño fueran bastiones del cristianismo; logrando, incluso, sustituir en ellas el sentido común y la razón por un relativismo, un subjetivismo y una intrascendencia alienantes.
Perturbadores documentos revelados al paso de los años, han expuesto las insidiosas intenciones de los miembros de estos subrepticios grupos que, pese a su diversidad, tienen la meta común de relegar la humanidad a una satánica mazmorra llamada Nuevo Orden Mundial, cuya llave estaría en manos de una élite intocable que supone ser el uno por ciento de la población mundial.
A careta quitada, hoy los promotores de este “orden” proclaman a los cuatro vientos su visceral odio al ser humano y sus explícitas intenciones de transformar el mundo en un ineludible campo de concentración y exterminio. Sin embargo, sus criminales intenciones permanecen impunes y su lenguaje de odio está protegido por una sólida patente de corso extendida por ellos mismos.
Esta plutocracia, que tanto se complace en autodenominarse “élite”, ejerce su poder a través de múltiples anticristianas organizaciones tales como la ONU (Organización de Naciones Unidas), la OMS (Organización Mundial de la Salud), el FMI (Fondo Monetario Internacional) el FEM (Foro Económico Mundial), la UE (Unión Europea, que es el brazo ejecutivo de la agenda 2030 en Europa) etc.
En sus planes promueven cambios tan radicales que transformarían la Tierra en algo nunca visto al incorporar en ellos toda la tecnología actual y especialmente la inteligencia artificial.
De todas estas entidades, el Foro Económico Mundial es, quizá en la actualidad, la peor amenaza para la humanidad por su furibundo empeño en destruir hasta los cimientos la historia y el presente humanos, para erigir sobre sus cenizas –a nivel global– una criminal distopía totalitaria; un utópico edén, construido sobre las ruinas del hoy, tras un “gran reinicio” que marcaría el fin de una humanidad para comenzar, desde cero, con otra acorde a su demencial visión.
Agenda 2030: Una guerra contra Dios y su creación
Con el fin de lograr sus siniestros objetivos, el FEM ha desarrollado la Agenda 2030, golpe de estado universal de la pudiente élite minoritaria para despojar a la humanidad de todas sus posesiones, sin miramiento de ningún tipo hacia los damnificados y sin consecuencia alguna para los criminales que la promueven, aunados en la misión de adquirir un poder global que pondría fin de todas las libertades del hombre.
Es por esa razón que el globalismo es el cáncer de la humanidad. La idea de que solo un mundo en el que las naciones renuncien a su independencia y libre determinación podrá prosperar, es totalmente falsa. La realidad demuestra todo lo contrario: a medida que se implementan directrices globalistas, las naciones enfrentan caos, corrupción, degradación moral, división interna, represión a los justos, favoritismo hacia la delincuencia, y todo esto mientras las economías se descalabran.
El mundo puede funcionar perfectamente con naciones independientes, que conserven su idiosincrasia y su libertad conjuntamente con sus entrañables valores patrios e históricos, como ha sido siempre. Al único que beneficia el globalismo es al ambicioso globalista.
El globalismo es, además, el arma con que neo-revolucionarios buscan pisotear a una humanidad a la que explícita y abiertamente desprecian. Poseídos por el espíritu del anticristo y por ende carentes de empatía con el pueblo, se adjudican a sí mismos el derecho a decidir cómo debe vivir su vida el resto de los mortales o si tienen derecho a vivirla.
Detrás de su hipócrita propaganda de actuar “por el bien común” están destruyendo todo lo que al mundo ha tomado siglos construir, basándose en dos grandes mentiras y colosales estafas llamadas cambio climático y pandemia, ambas pilares de la Agenda 2030.
La élite globalista requiere elementos aglutinantes para justificar su postura ante las masas. Lógicamente, el clima y las pandemias son perfectas excusas para ello, ya que para vendernos un único gobierno mundial se necesitan crisis con repercusiones universales, no locales. El cambio climático y la pandemia cumplen perfectamente el objetivo de intimidar, mientras proclaman el falso imperativo de una imprescindible acción global para combatirlos.
Pero en realidad, las naciones independientes tienen la capacidad de cuidarse por sí mismas y la ayuda mutua ha existido desde que el mundo es mundo. Es por eso que el globalista odia a muerte el patriotismo y el nacionalismo.
Es preciso aclarar que numerosos expertos en asuntos climáticos han negado la gran mentira globalista, confirmando la total ausencia de crisis y emergencia del clima, y eximiendo al ser humano de toda culpabilidad al respecto. Pero la corrupta media al servicio de los intereses oligárquicos se encarga de ignorar esta data para continuar con su habitual adoctrinamiento y desinformación de masas.
La crisis del cambio climático es un caballo de Troya con esteroides: un medio para hacerse con el poder y el control total e irreversible sobre la humanidad. ¿Pero cuándo hemos visto archimillonarios corriendo a vender sus mansiones a orillas del mar por temor al ascenso del nivel del agua? ¿Y cuántos de ellos no tienen mansiones frente al mar?
El Foro Económico Mundial: organización anticristiana y genocida
Desde que fue creado en 1971 por el ingeniero alemán Klaus Schwab, el Foro Económico Mundial ha dedicado su esfuerzo, tiempo y medios a captar adeptos, adoctrinarlos y situarlos en puestos influyentes en todos los gobiernos del mundo con el fin de promover la agenda globalista. Schwab ha declarado abiertamente su admiración por la inhumana tiranía comunista de China, a la que ve como un digno ejemplo a seguir y, para mayor agravio, se identifica plenamente con la frase que resume lo que nos tiene preparado para el futuro: “No tendrás nada y serás feliz”.
También ha reconocido con su irredimible prepotencia que sus discípulos se han infiltrado en los gobiernos de numerosas naciones –siempre influyendo en detrimento de éstas– como en Canadá, donde el Primer Ministro Justin Trudeau ignora olímpicamente los reclamos de la ciudadanía y gobierna tiránica y represivamente en favor de intereses globalistas, haciendo de esta nación una “mini-versión” de lo que veríamos si las élites tomaran el poder mundial.
Es inherente a los políticos globalistas menospreciar sus pueblos, a los que buscan doblegar y someter a sus nefastos planes sin la menor compasión, aun a expensas de la total demolición de la patria. Un triste ejemplo de ello es el caso de España, sumida en un caos perenne por las políticas globalistas de sus corruptos y traidores gobernantes.
Marxismo cultural y postmodernismo: las armas de nuestros enemigos
Con el fin de arruinar naciones –para después brindar soluciones– los globalistas promueven conjuntamente la degeneración surgida del marxismo ideológico con la del aborrecible postmodernismo –filosofía esta que no es más que una repugnante muestra de cuán bajo puede caer el espíritu humano mientras más se aleja de Dios hasta convertirse en metafísico estiércol–.
Esos dos tumores injertados en la sociedad son los que gangrenan las naciones con la proliferación de su destructivo contenido: feminismo, aborto, eutanasia, pedofilia, agenda LTBG, transgenerismo, transhumanismo, inclusivismo, racismo, rechazo a la familia natural, inmigración indiscriminada, censura, cultura de la cancelación, drogadicción, victimización, etc.
Crear pueblos divididos, superfluos, desmoralizados, depravados, atemorizados y frívolos, los hace fácilmente manipulables.
Para la élite globalista, inconexa con su creador y sumida en la más absoluta tiniebla espiritual– el resto de los mortales solo somos “comedores inútiles”, culpables de la destrucción de la Tierra, habiendo ciertas voces llegado a manifestar aberraciones tales como que la humanidad debería desaparecer del mundo por ser indigna de habitarlo o que el hombre es el peor enemigo de la Tierra, etc.
Como ejemplo de las demoníacas intenciones de la Agenda 2030 hacia los que tenemos la suerte de no pertenecer a esta cúpula he aquí una lista de medidas –que no aplican a la élite– que deben tomarse para salvar el planeta de una inminente catástrofe climática. Esto es lo que el Foro Económico Mundial –nunca electo por el pueblo– nos reserva a una población que quiere reducir a base de vacunas, plagas, incendios, a través de la alimentación o con cualquier otro procedimiento criminal que se les antoje:
- Fin de la ganadería
- Fin de la agricultura
- No más consunción de carne, lácteos y huevos (Sólo la carne, los lácteos y los huevos artificiales creados por los globalistas en sus laboratorios)
- Dieta de insectos (grillos, larvas del escarabajo del estiércol, harina de gusanos, etc., ya aprobados en ciertas naciones. (España está construyendo la mayor procesadora de insectos del mundo para ser usados como alimento de humanos, peces y animales)
- No más propiedad privada
- No más huertos privados
- No más autos
- No más gas
- Tres mudas de ropa al año
- Restricción de vuelos en avión. Sólo cada tres años un viaje corto.
- Ciudades de 15 minutos
- No más votaciones ni elecciones
- Censura total
- Criminalización de la libre expresión y de toda narrativa contra el “establishment”
- Leyes contra la incitación al odio
- Fin de la libertad individual
- Dinero digital
- Identificación digital
- Implante de chip en el organismo
- Control de nuestros pensamientos y sentimientos
- Imposición del crédito social
- Imposición de cupos de carbono individuales
- Vacunación perpetua obligatoria
- Limitación de procreación
- Bebés fabricados en úteros artificiales
- Reemplazo de humanos por inteligencia artificial
- Fusión de humanos con máquinas
- No más mascotas (especialmente ni perros ni gatos)
- Penalización por delitos ecológicos
- Restricción perpetua de agua
- Ley de restauración de la naturaleza (con la cual se elimina la agricultura y la ganadería como fuente de alimentación y se sustituye por carnes y alimentos sintéticos creados en laboratorios por los mismos que destruyen el medio de vida de los campesinos)
- Etc., etc., etc…
Algunas demenciales opiniones de expertos globalistas que aún aguardan nuestro agradecimiento
- El científico del FEM Dennis Meadows, co-autor del manual sobre despoblación del Club de Roma “Los límites del crecimiento”, declaró en 2017 en una entrevista que el asesinato del 86% de la población mundial era inevitable y necesario para que la élite pudiera perseguir la inmortalidad y disfrutar de un nivel de vida más alto.
- De acuerdo al Dr. Matthew Liao, Director del Centro de Bioética del Colegio de Salud Pública Global de la Universidad de New York, es preciso lograr una modificación genética del ser humano para reducir su tamaño y hacerlo totalmente alérgico a la carne. Y añade este Dr. que el uso de la garrapata Lone Star, que vuelve alérgico a la carne a quien lo pica, podría servir para este fin.
- El filósofo futurista asesor del FEM y brazo derecho de Klaus Schwab, Yuval Noah Harari, ha manifestado abiertamente y sin consecuencias de ningún tipo su absoluto odio a Dios, a la humanidad y a la libertad con frases tales como:
- “Este es el fin de la historia humana”. “El Homo sapiens, tal como lo conocemos, desaparecerá aproximadamente en un siglo”. “El cambio climático creará un arca de Noé tecnológica en la Tierra que solo beneficiará a las élites.” “La mayor parte de la población mundial será de poca utilidad para la élite global lo que significa que ya no será necesaria”. “Más de un siglo después de que Nietzsche lo declarara muerto, Dios parece estar regresando, pero esto es un espejismo. Dios está muerto. Sólo está tomando un tiempo deshacerse del cuerpo”.
- En una entrevista a Harari, este declaró: “Hoy vemos la creación de una clase masiva de gente inútil mientras las computadoras se vuelven mejores y mejores en más y más campos”. Y al preguntarle el entrevistador qué habría que hacer con esa gente, Harari respondió fríamente: “Mantenerlos felices con drogas y juegos de computadoras”.
Todo cristiano debe tener muy claro que el espíritu del Anticristo borbotea en el crisol de las organizaciones globalistas y que éstas son satánicas en esencia, pues parten del explícito odio de sus miembros a Dios y a su creación –específicamente al hombre– elevando la situación actual a la categoría de guerra espiritual. Para ellos Dios está muerto; pero en la última reunión en Davos en 2024, la élite hizo gala de un abierto paganismo al invitar a una sacerdotisa del Amazonas, que llevó a cabo un ritual chamánico en el escenario, que dejó a todos los presentes encantados.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6: 12)
El nuevo orden mundial es otra torre de Babel. Quizá la última que el ser humano vea antes de ser demolida por la ira celestial de un único Dios que no admite rivales, y que está permitiendo que las tinieblas cubran la Tierra para después manifestar el sobrenatural e infinito poder de su inextinguible luz.
Luz que barrerá toda oscuridad y traerá el restablecimiento de una humanidad devota a su Creador donde nuevamente la fe, la esperanza, la caridad, la virtud; y el fin de esta cenagosa podredumbre en la que hoy chapoteamos todos, será el regalo del Cielo a los que hayan sido fieles a Nuestro Señor.
Y ese será el verdadero “gran reinicio”. Solo que nosotros lo llamamos Parusía…

