JORGE DORÉ: POEMA

Pena

¡Qué pena tengo contigo,
Jesús! ¡Ay qué amarga pena!
¡Yo volviéndote la espalda
y Tú esperando a mi puerta!

Yo entre mundanas pasiones
presumiendo de miserias,
de aljibes rotos y secos,
de lastres y de cadenas…

¡Ay, cuántas veces me has visto
con mi enquistada conciencia
encaminarme al absurdo
de un horizonte de piedras!

¡Y cuántas más, evadiendo
la gloria de Tus promesas
he preferido ignorarte 
y edificar sobre arena!

¡Qué pena tengo contigo
Jesús! Porque la hora llega
de sacar cuentas y mi alma
frente a Tu balanza tiembla.

¡Perdón! porque mis desplantes
Te duelen como si nuevas
espinas sobre tu carne
te clavara mi indolencia.

Mas hoy, sumiso al llamado
de Tu gracia –rostro en tierra– 
llora mi alma compungida
ante Tu magnificencia.

Por eso dejando a un lado
lo que Tú no consideras
indispensable en mi vida
¡te entrego mi vida entera!

¡Qué pena tengo contigo
Jesús! ¡Pero pasa! ¡Entra!
¡Que abierta de par en par
te aguarda mi humilde puerta!