Cuando la noche Cuando la noche se hace una garganta que intenta devorarnos ferozmente, cuando el dolor se vuelve incandescente y acomete con un furor que espanta. Cuando la cruz nos pesa y se agiganta y el sufrimiento dice: “Estoy presente”; cuando se resquebraja de repente el andamio de fe que nos aguanta. Cuando en el arduo trecho del camino nos aprisiona el alma una atadura de la que no podemos liberarnos, recuerda, atribulado peregrino, que todos nuestros males tienen cura en las manos de un Dios que busca amarnos.

