Conservando los restos
A NUESTRA SEÑORA DE LOS BUENOS AIRES
Virgen que das el puerto de tus brazos
Virgen que das el puerto de tus ojos
Tanto a la embarcación hecha pedazos
Como a la voluntad hecha despojos;
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Que con tu nombre calmas las pasiones
Y los desordenados movimientos
Los movimientos de los corazones
Y las pasiones de los elementos;
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Que con el nombre con que das la calma
Diste comienzo a la ciudad querida
Puesto que dar el nombre es dar el alma
Puesto que dar el alma es dar la vida;
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Virgen que favoreces nuestras cosas
Con tus imploraciones insistentes
Porque tus manos misericordiosas
Cuando se juntan son omnipotentes;
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Virgen que con tus manos aseguras
Virgen que con tus ojos iluminas
Los derroteros y las singladuras
De las generaciones argentinas;
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Nuestra Señora de los Buenos Aires
Antes de que aparezca el Anticristo
Pídele a Dios que funde a Buenos Aires
Por vez tercera, pero en Jesucristo.
Para que cuando caigan las estrellas
Y la luna se apague con el viento,
Y de la luz del sol no queden huellas
Ni en la memoria ni en el firmamento;
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Para que cuando en forma decisiva
La Palabra de Dios nos interrogue;
Para que cuando el río de agua viva
Nos apague la sed o nos ahogue;
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Para que cuando suene la trompeta
Sobre la confusión de las campanas
Y el demonio se quite la careta
Y aparezca el Ladrón en las ventanas;
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Para que cuando vuelvan del olvido
Todos los que disfrutan de sosiego
Y este renacimiento prometido
Sea para la luz o para el fuego;
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Para que cuando el Río de la Plata
Pueda llamarse el Río de la Sangre,
Y convertido en una catarata
El cielo moribundo se desangre;
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Para que cuando cese la discordia
Para que cuando cese la codicia
Para que cuando la Misericordia
Dé paso finalmente a la Justicia;
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Para que cuando el tiempo se resuelva
En un hoy sin ayer y sin mañana
Y el espacio de ahora se disuelva
En una dimensión ultramundana;
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Para que cuando todo esté marchito
Las mujeres, los niños y los hombres
Que nacieron aquí tengan escrito
En las frentes el nombre de los nombres;
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Y para que la bienaventurada
Ciudad de Buenos Aires sobreviva
Convertida en la parte más poblada
De la Jerusalén definitiva.


