MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San David , ermitaño y confesor.
Nacio este santo en Oriente e ilustro el Occidente como una estrella de primera magnitud. Desde sus tiernos años fue tan puro y tan fervoroso, que se le vio siempre como un ángel en carne. Paso muchos años sobre una columna , desde la cual predicaba al pueblo , que acudía atraído por la fama de su santidad y milagros. El emperador de Oriente quiso ver al santo, y este se le presento reprendiéndole por sus injusticias, y permaneciendo en medio de las llamas sin quemarse, para dar autoridad a sus palabras. Murió este santo el año 540, no se sabe donde, y su cuerpo fue despues llevado a Pavía, donde todavía se venera.

