EN HONOR A LA VERDAD

En la bienaventuranza, último fin del hombre, ¿tienen participación las criaturas irracionales?
NO
Fundamento Teológico
Santo Tomás
Suma Teológica
Ia-IIæ Parte
Cuestión 1
Artículo 8
Objeciones por las que parece que el último fin del hombre es también el de los demás seres:
1ª El fin se correlaciona con el principio; y Dios, principio de los hombres, es igualmente el principio de todas las demás criaturas; luego a todas es común el último fin del hombre.
2ª Dionisio dice que Dios convierte todas las cosas a sí mismo, como a último fin; y siendo Él mismo el último fin del hombre, pues solo Él es digno de que le goce; claro es que el mismo último fin del hombre lo es asimismo de las demás criaturas.
3ª El fin último del hombre es el objeto de la voluntad; y el objeto de la voluntad es el bien universal, fin de todas las cosas; necesariamente pues tienen todas el mismo último fin del hombre.
Por el contrario, el último fin del hombre es la beatitud, a la cual todo hombre aspira; mas los animales destituidos de razón no son capaces de ser bienaventurados; luego no tienen un último fin común el hombre y los otros seres.
Respondo que, como expone Aristóteles, el fin tiene dos acepciones, a saber, del cual y por el cual; o más claro, aquello en que reside la razón del bien, y el uso o logro de eso mismo; como si dijéramos, que el fin del movimiento de un cuerpo pesado es o bien el lugar inferior, como objeto; o bien el hecho de estar en tal sitio inferior, como uso; asimismo, el fin del avaro es el dinero, como objeto, y también lo es la posesión del dinero, como uso.
Si pues se trata del último fin del hombre en cuanto al objeto mismo, en este sentido el último fin del hombre lo es igualmente de todos los demás seres; porque Dios es el último fin del hombre y de todo lo demás.
Pero, si hablamos del último fin del hombre, refiriéndonos a la consecución del fin, en el último fin del hombre así considerado no tienen participación las criaturas irracionales; porque el hombre y las otras criaturas racionales consiguen su último fin conociendo y amando a Dios; lo cual no compete a las demás criaturas, que alcanzan su fin último en la participación de alguna semejanza de Dios, según que respectivamente son o viven o aun conocen.
Respuesta a las objeciones:
Y con esto se hace ya por patente innecesaria la solución a los argumentos objetados, puesto que la bienaventuranza importa en su propio nombre la consecución del último fin.
De un total de 51 respuestas:
7 contestaron SI
44 contestaron NO
0 contesto OTRO
Según esta estadística la mayoría contestó CORRECTAMENTE.
Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.
