CLARA MALDOCENA: PATROCINIO DE NUESTRA SEÑORA

LA ARMADURA DE DIOS

 

LA VIRGEN MARÍA

Y SU PATRONATO EN ARGENTINA

SAN JUAN

NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS

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La devoción a María, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Desamparados, se inició en Valencia, en el Siglo XV; y forma parte de la larga y rica historia en la evangelización en San Juan. Ella se remonta al siglo XVIII y fue introducida por los sacerdotes de la Compañía de Jesús que llegaron desde Chile.

Fue en 1748, aproximadamente, cuando se levantó una capilla en el paraje de Puyuta en honor a Nuestra Señora de los Desamparados. En ese momento dependía eclesiásticamente de la jurisdicción del Obispado de Santiago de Chile, siendo su obispo el doctor González Melgarejo.

El 27 de marzo de 1767, el Rey Carlos III de España firmó el decreto que ordenaba la expulsión de los jesuitas de España y de América. El 22 de septiembre se hizo el inventario de lo que en esos momentos poseía la hacienda y Capilla de Puyuta, a cargo en ese momento del Padre Pedro Morales.

A través del tiempo fueron sacerdotes de otras órdenes, especialmente los Agustinos, quienes continuaron sosteniendo espiritualmente a los feligreses de los Desamparados.

La Diócesis de San Juan de Cuyo fue creada el 19 de septiembre de 1834, por Bula del Papa Gregorio XVI. El 28 de julio de 1847 el Obispo, Monseñor José Manuel Eufrasio de Quiroga Sarmiento, erige canónicamente la Parroquia Nuestra Señora de los Desamparados, en el mismo solar en el que se veneraba la Imagen de la Virgen desde hacía 100 años.

Por entonces la extensión de la Parroquia llegaba al Oeste hasta el límite con Chile comprendiendo gran parte de los actuales departamentos Capital, Rivadavia, Rawson, Zonda, Ullum, Calingasta y parte de Chimbas.

La primera iglesia parroquial, que reemplazó la construida por los jesuitas, fue levantada a poco de su creación, era de estilo romano y tenía 580 metros cuadrados. Durante la celebración del Nacimiento del Divino Redentor, el 25 de diciembre de 1917, fue devastada por un incendio.

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El viejo templo de Nuestra Señora de los Desamparados, antes del incendio de 1917

Rápidamente los vecinos se organizaron y en tiempo récord, tan sólo dos años, construyeron un nuevo templo el cual fue consagrado en febrero de 1919.

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El nuevo templo de la Parroquia de Desamparados consagrado en 1919

Una nueva calamidad tocó esta vez no sólo las puertas de esta parroquia sino de toda la provincia cuando el 15 de enero de 1944 un terremoto destruyó toda la ciudad.

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Puerta del antiguo templo de la actual Basílica de Desamparados, realizada en cedro de 2,5 pulgadas y tallada a mano con motivos religiosos. Fue parte de la primera iglesia del Barrio Puyuta. Es un elemento de gran valor histórico, ya que sobrevivió al terremoto de 1944

Ante esto se construyó una iglesia de emergencia y poco tiempo después se llamó concurso para la reconstrucción del templo, resultando ganador el arquitecto Ernesto Puppo, quien en esos momentos se desempeñaba como perito en la materia en la Santa Sede.

El 17 de diciembre de 1958 se celebró por primera vez la Santa Misa en el nuevo templo, aún sin terminar. Y recién en 1962 pudo comenzar a utilizarse para todos los oficios litúrgicos.

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Grupo escultórico del Calvario que se encuentra en la Basílica de Desamparados. Está realizado en madera policromada y fue traído de un taller de Barcelona, España. Fue bendecida el 17 de enero de 1915 por el Siervo de Dios, José Américo Orzali

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En el frontispicio del actual templo, sobre el atrio, se halla una imponente talla de travertino que representa a Nuestra Señora con una multitud de desamparados bajo su protección. Esta obra fue realizada por Miguel Angel Sugo

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Retablo del Sagrado Corazón de Jesús, realizado con los ladrillos del templo de 1919 y destruido en 1944. La imagen del Sagrado Corazón fue bendecida por Mons. Audino Rodríguez y Olmos el 21 de junio de 1963. Está rodeada por motivos cusqueños realizados por Jesús Cuba Pozo