MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Auxibio, obispo de Solo, en Chipre.
Fue ordenado por el apóstol san Pablo y enviado por él a la predicación del Evangelio.
Era ese santo natural de Roma: bautizóle san Marcos y se dedicó desde luego a la propagación del Evangelio, recibiendo especial misión para predicarlo en la isla de Chipre. En ella brilló como el sol refulgente, iluminando a los que estaban sentados en las sombras de la idolatría con los rayos de la divina ciencia. A su celo y santidad se debió la conversión de toda la ciudad en que comúnmente vivía, y de gran parte de la isla, bautizando continuamente infinidad de convertidos , entre los cuales tuvo la gloria de contar ilustres mártires y confesores y gran parte de su familia, que habían ido a visitarle.
Después de cincuenta años de un pontificado tan precioso a los ojos de la religión de la humanidad, por cuyos objetos se sacrificó, amado entrañablemente de todas sus ovejas, llorado por cuantos le habían conocido, dejó la tierra para ir a recibir el premio de sus heróicas virtudes, el año 102 de Jesucristo.
Su vida y su muerte fueron gloriosas en portentos.
Leyenda de oro
DR. José Palau

