EN LA ESCUELA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO

CONSERVANDO LOS RESTOS

SUMA TEOLÓGICA

IIIa Parte

Cuestión 74

EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA

La materia de este sacramento (II)

Continuación…

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ARTÍCULO 5

¿Es el vino de vid la materia propia de este sacramento?

Objeciones por las que parece que la materia propia de este sacramento no es el vino de vid:

1ª. De la misma manera que el agua es la materia del bautismo, así el vino es la materia de este sacramento. Pero se puede bautizar con cualquier clase de agua. Luego también se podrá hacer este sacramento con cualquier clase de vino, por ej., con vino de granadas, moras, etc., muy especialmente en regiones en las que no se da la vid.

2ª. El vinagre es una clase de vino que se extrae de la vid, como dice San Isidoro. Pero con vinagre no se puede consagrar. Luego parece que el vino de la vid no es la materia propia de este sacramento.

3ª. De la vid procede tanto el vino puro como el agraz y el mosto. Pero con estos últimos parece que no se puede consagrar, ateniéndonos a lo dicho en el Sexto Concilio: Hemos sabido que en algunas iglesias los sacerdotes añaden uvas al vino de la oblación, y dan las dos cosas a la vez al pueblo. Ordenamos, pues, que ningún sacerdote siga haciendo esto. Y el Papa San Julio reprende a algunos que ofrecen en el sacramento del cáliz del Señor vino recién exprimido. Luego parece que el vino de la vid no es materia propia de este sacramento.

Contra esto está que lo mismo que el Señor se comparó con el grano de trigo, también se comparó con la vid, cuando dijo en Jn., 15, 1: Yo soy la vid verdadera. Pero solamente el pan de trigo es materia de este sacramento, como ya se ha dicho. Luego solamente el vino de la vid es materia propia de este sacramento.

Respondo que solamente con vino de la vid se puede hacer este sacramento.

Primero, por la institución de Cristo, quien instituyó este sacramento con vino de la vid, como consta por lo que Él mismo dijo en Lc., 22, 18 acerca de la institución de este sacramento: De ahora en adelante no beberé más del fruto de la vid.

Segundo, porque como se ha dicho antes, para materia de los sacramentos se toman los elementos que propia y comúnmente son conocidos con ese nombre. Ahora bien, propiamente hablando se llama vino al licor que procede de la vid, ya que otros licores se llaman vino por semejanza con el vino de la vid.

Tercero, porque el vino de la vid significa mejor el efecto de este sacramento, que es la alegría espiritual, pues está escrito (Salmo 103, 15) que el vino alegra el corazón del hombre.

Respuesta a las objeciones:

1ª. Esos licores no son propiamente vino, sino algo parecido. Ahora bien, se puede llevar vino verdadero para este sacramento a las tierras en que no se da la vid.

2ª. El vino se convierte en vinagre por corrupción, por lo que no se da la reconversión del vinagre en vino, como se dice en VIII Metaphys. Por tanto, como con el pan totalmente corrompido no se puede hacer el sacramento, tampoco con el vinagre se puede consagrar. Se puede, sin embargo, consagrar con vino agrio, como con el pan que empieza a corromperse, aunque el que lo hiciera pecaría, como se ha dicho ya.

3ª. El vino agraz está en proceso de maduración, por lo que todavía no tiene naturaleza de vino. Por eso, no se puede hacer este sacramento con él. El mosto, sin embargo, ya tiene naturaleza de vino. De hecho, su dulzura atestigua que el proceso de maduración ha llegado a su natural calor, como se dice en Meteor. Y, por eso, con el mosto se puede hacer el sacramento. Sin embargo, no se pueden mezclar uvas con el vino consagrado, porque entonces ahí habría algo más que vino. También está prohibido ofrecer en el cáliz mosto recién exprimido de las uvas, ya que es indecoroso por la impureza del mosto. Pero en caso de necesidad se puede utilizar. De hecho, el mismo Papa San Julio dice: Si hubiera necesidad exprímase un racimo en el cáliz.

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ARTÍCULO 6

¿Se le ha de añadir agua al vino?

Objeciones por las que parece que al vino no se le debe añadir agua:

1ª. El sacrificio de Cristo estuvo prefigurado por la oblación de Melquisedec, quien, según Gen., 14, 18, no ofreció más que pan y vino. Luego parece que en este sacramento no se debe añadir agua.

2ª. Los distintos sacramentos tienen diferentes materias. Pero la materia del bautismo es el agua. Luego el agua no debe utilizarse como materia de este sacramento.

3ª. El pan y el vino son la materia de este sacramento. Pero al pan no se le añade nada. Luego tampoco al vino se le debe añadir nada.

Contra esto está que escribe el Papa Alejandro: En la oblación sacramental de la misa ofrézcase al Señor como sacrificio solamente pan y vino mezclado con agua.

Respondo que el vino que se ofrece en este sacramento debe estar mezclado con agua.

Primero, por su misma institución, ya que se cree con probabilidad que el Señor instituyó este sacramento con vino mezclado con agua, si nos atenemos a la costumbre de aquella tierra, por lo que se dice en Prov., 9, 5: Bebed el vino que os he mezclado.

Segundo, porque esta mezcla se adapta a la representación de la pasión del Señor. Por lo que dice el Papa Alejandro: En el cáliz del Señor no debe ofrecerse sólo vino o sólo agua, sino los dos mezclados, porque en la pasión del Señor uno y otra fluyeron de su costado.

Tercero, porque esta mezcla sirve para significar el efecto de este sacramento, que es la unión del pueblo cristiano con Cristo, pues, como dice el Papa San Julio: En el agua vemos significado el pueblo, pero en el vino vemos significada la sangre de Cristo. Luego, cuando en el cáliz se mezcla el vino con agua, el pueblo se une con Cristo.

Cuarto, porque esta mezcla responde al último efecto de este sacramento, que es la entrada en la vida eterna. Por lo que dice San Ambrosio en su libro De sacramentis: Rebosa el agua en el cáliz y salta hasta la vida eterna.

Respuesta a las objeciones:

1ª. Dice San Ambrosio en el mismo lugar que, como el sacrificio de Cristo estuvo significado en la oblación de Melquisedec, así también estuvo significado en el agua que brotó de la piedra en el desierto, según las palabras de I Cor., 10, 4: Bebían de la roca espiritual que les seguía.

2ª. En el bautismo se emplea el agua como ablución, mientras que en la eucaristía se emplea como bebida restauradora, según aquello del Salmo 22 ,2: Me condujo a las aguas restauradoras.

3ª. El pan se hace con agua y harina, por lo que, mezclando el vino con agua, ninguno de los dos está sin agua.

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ARTÍCULO 7

¿Es indispensable la mezcla de agua en este sacramento?

Objeciones por las que parece que la mezcla de agua es indispensable en este sacramento:

1ª. Dice San Cipriano en su obra Ad Caecilium que de la misma manera que el cáliz del Señor no es agua sola ni vino solo, sino los dos mezclados, tampoco el cuerpo del Señor puede ser harina sola, si no están las dos, o sea, la harina y el agua, unidas. Pero la unión del agua con la harina es indispensable en este sacramento. Luego, por la misma razón, la mezcla del agua con el vino.

2ª. En la pasión del Señor, de la que este sacramento es memorial, de la misma manera que de su costado brotó sangre, brotó también agua (Jn., 19, 34). Pero el vino, que es el sacramento de la sangre, es indispensable en este sacramento. Luego, por la misma razón, también el agua.

3ª. Si el agua no fuese indispensable en este sacramento, nada importaría que se añadiese cualquier clase de agua, como el de rosas o cualquier otra agua parecida. Pero la Iglesia nunca utiliza estas aguas. Luego el agua es indispensable en este sacramento.

Contra esto está que dice San Cipriano: Si alguno de nuestros antecesores, por ignorancia o simpleza, no observó esta norma, o sea, la de mezclar agua con el vino en el sacramento, perdónesele esta simpleza. Pero esto no se perdonaría así si el agua fuese indispensable en este sacramento, como lo es el vino y el pan. Luego la mezcla de agua no es indispensable en este sacramento.

Respondo que para valorar la importancia de un signo se ha de tener en cuenta lo que significa.

Ahora bien, la adición de agua al vino significa la participación de los fieles en este sacramento, ya que el agua mezclada con el vino significa el pueblo unido a Cristo.

Pero también el hecho de que brotara agua del costado de Cristo, pendiente en la cruz, significa lo mismo, ya que el agua significaba la ablución de los pecados, que se estaba realizando a través de la pasión de Cristo.

Ahora bien, este sacramento se realiza en la consagración de la materia, y que el uso por parte de los fieles no es indispensable para que se realice este sacramento, sino que es una consecuencia del sacramento mismo.

Por consiguiente, la adición de agua no es indispensable en este sacramento.

Respuesta a las objeciones:

1ª. Las palabras de San Cipriano se han de tomar no en el sentido de una indispensabilidad absoluta, sino en el sentido de una falta de conveniencia. Por lo que la comparación sirve para entender que es obligatorio, y no indispensable. Porque el agua forma parte de la esencia del pan, mientras que no del vino.

2ª. La efusión de la sangre era algo que pertenecía directamente a la pasión de Cristo, ya que es natural que de un cuerpo humano herido salga sangre. Pero la efusión de agua no era una consecuencia indispensable de la pasión, sino una demostración de los efectos que producía, que son la ablución de los pecados y el refrigerio contra el ardor de la concupiscencia. Por eso, en este sacramento el agua no se ofrece separadamente del vino, como el vino se ofrece separadamente del pan, sino que el agua se ofrece mezclada con el vino, para manifestar que el vino pertenece, de suyo, a este sacramento como algo indispensable, mientras que el agua pertenece como algo que se añade al vino.

3ª. Puesto que la mezcla del agua con el vino no es indispensable en el sacramento, poco importará que la clase de agua que se mezcle con el vino sea natural o artificial, por ejemplo, de rosas. Si bien en relación al respeto debido al sacramento, peque quien mezcle una que no sea natural y verdadera, ya que del costado de Cristo pendiente en la cruz brotó agua verdadera y no humor flemático, como algunos dijeron , para demostrar que el cuerpo de Cristo estaba compuesto de los cuatro elementos, como el brotar de la sangre demostraba que estaba compuesto de los cuatro humores, conforme a lo que dice Inocencio III en una Decretal.

Pero teniendo en cuenta que la mezcla del agua con la harina es indispensable para este sacramento, como constitutiva de la sustancia del pan, si con la harina se mezclase agua de rosas o cualquier otro líquido que no fuese verdadera agua, con esta mezcla no se podría hacer el sacramento, porque no sería verdadero pan.

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ARTÍCULO 8

¿Debe añadirse agua en gran cantidad?

Objeciones por las que parece que debe añadirse agua en gran cantidad:

1ª. Como la sangre brotó de una manera visible del costado de Cristo, así también el agua, por lo que se dice en Jn., 19, 35: El que lo vio da testimonio de ello. Pero el agua no podría estar visible en este sacramento si no se la añade en gran cantidad. Luego parece que debe añadirse agua en gran cantidad.

2ª. Una pequeña cantidad de agua echada a una cantidad grande de vino, desaparece. Ahora bien, lo que desaparece ya no existe. Luego lo mismo da echar una pequeña cantidad de agua que nada. Pero no está permitido el no echar nada. Luego tampoco debe echarse poca cantidad.

3ª. Si fuese suficiente una pequeña cantidad, puede sacarse como consecuencia que una sola gota basta para un tonel. Pero esto parece ridículo. Luego no es suficiente echar una pequeña cantidad.

Contra esto está que la Decretal De Celebrat. missae dice: Un abuso pernicioso se ha introducido en tu territorio, y es que para el sacrificio de la misa se emplea más cantidad de agua que de vino, cuando, según lo razonable de la Iglesia universal, se ha de utilizar mayor cantidad de vino que de agua.

Respondo que como el Papa Inocencio III dice en una Decretal, acerca del agua añadida al vino hay tres opiniones.

Algunos sostienen que el agua unida al vino permanece como agua después que el vino se ha convertido en sangre. Pero esta opinión no se puede sostener. Porque en el sacramento del altar, después de la consagración, no hay nada más que el cuerpo y la sangre de Cristo, como dice San Ambrosio en su libro De Oficiisz: Antes de la consagración tiene el nombre de otra cosa, después de la consagración es el signo del cuerpo. De otro modo no se le adoraría con culto de latría.

Y, por eso, otros dijeron que como el vino se convierte en la sangre, así el agua se convierte en el agua que brotó del costado de Cristo. Pero esta opinión no se puede mantener de modo razonable, porque en este caso el agua debería ser consagrada separadamente del vino, como el vino se consagra separadamente del pan.

Y, por tanto, como el mismo Papa dice, es más probable la opinión de los que dicen que el agua se convierte en vino, y el vino, en la sangre.

Ahora bien, esto no podría suceder así si no se añadiese tan poca cantidad de agua que ésta se convierta en vino.

Por lo que es más seguro añadir siempre poca agua, y muy especialmente si el vino es flojo, porque si se añade tanta agua que el vino deja de ser vino, no se podría hacer con él el sacramento.

Por lo que el Papa Julio reprende a los que guardan durante un año un paño empapado en mosto y, cuando quieren sacrificar, lavan una parte con agua y así hacen la ofrenda.

Respuesta a las objeciones:

1ª. Para el significado de este sacramento basta con que el agua sea visible cuando se añade al vino, pero no se requiere que lo sea después de la mezcla.

2ª. Si no se añadiese nada de agua quedaría totalmente excluido el significado. Mientras que cuando el agua se convierte en vino se viene a significar que el pueblo se incorpora a Cristo.

3ª. Cualquier cantidad de agua que se añadiese al vino de un tonel, no sería suficiente para tener significado sacramental. En cambio, es preciso añadir agua al vino cuando se quiere celebrar el sacramento.