MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN GERMÁN, OBISPO Y CONFESOR..
El año 519 fue este santo enviado por el papa Hormisdas, en calidad de legado, al emperador Justino. El objeto de la legación era persuadir a los orientales que pusiesen fin al cisma que contaba ya cuarenta años y que había sido fomentado por los emperadores Zenon y Anastasio, ambos unidos al partido de los herejes, lo mismo que Acacio y otros patriarcas de Constantinopla. Las negociaciones de Germán, que ya era a la sazón obispo de Capua, tuvieron el más feliz resultado, pues los herejes fueron condenados y el cisma desapareció.
San Gregorio el Grande cuenta que Germán vio en espíritu a Pascual, diácono de la Iglesia de Roma, entre las llamas del purgatorio por haberse adherido al cisma de Lorenzo contra el papa Símaco, de las cuales le libró con sus oraciones. El mismo autor dice cambien que san Benito, en una visión que tuvo en Monte Casino, vio el alma del santo obispo de Capua, que al mismo momento de morir era llevada por coros de ángeles al seno de la dichosa eternidad. La muerte de este santo sucedió el año 540.
Leyenda de oro
DR. José Palau

