MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

Por la fe hicieron los Santos maravillas, sufrieron persecuciones, practicaron virtudes excelentes, y padecieron con heróica constancia todo género de adversidades. Y bien, ¿no tenemos nosotros la misma fe? ¿no profesamos La misma religión? Pues, ¿en qué consiste que seamos tan poco parecidos a ellos? ¿en qué consiste que imitemos tan poco sus ejemplos? Siguiendo un camino enteramente opuesto al que los Santos siguieron, ¿nos podemos racionalmente lisonjear de que llegaremos al mismo término? Una de dos, o los Santos hicieron demasiado, o nosotros no hacemos lo bastante para ser lo que ellos fueron. ¿Nos atreveremos a decir que los Santos hicieron demasiado para conseguir el cielo, para merecer la gloria, y para lograr la eterna felicidad que están gozando? Muy de otra manera discurrían ellos de lo que nosotros discurrimos; en la hora de la muerte, en aquel momento decisivo en que se miran las cosas como son, y en que de todas se hace el juicio que se debe, ninguno se arrepintió de haber hecho mucho, todos quisieran haber hecho mas, y no pocos temieron no haber hecho lo bastante.
Hoy nos encomendamos a:
SANTA MARÍA SALOMÉ

Era de Judea, estuvo casada con el Zebedeo, y fue madre de Santiago el Mayor y de San Juan Evangelista. Acompañó y sirvió al Salvador Jesús en muchos de sus viajes, y un día le pidió que concediese a sus dos hijos, Santiago y Juan, que se sentase el uno a su derecha y el otro a su izquierda cuando estaría en el reino de su padre.
Salomé acompañó después a Jesucristo al Calvario, y no se separó nunca del lado de la cruz, siendo testigo de todo el misterio de la redención del mundo. Fue así mismo una de aquellas santas mujeres que compraron los perfumes para embalsamar el cuerpo del Señor, y que el domingo por la mañana fueron muy temprano al sepulcro y encontraron a los ángeles que les anunciaron la resurrección de Jesús.
Todas estas noticias las refiere el Evangelio, y nada más se sabe de cierto, pues las demás relaciones y circunstancias de su vida son, en concepto de Feller, aventuradas y apócrifas.
LEYENDA DE ORO
DR. JOSÉ PALAU
