MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SANTA FE, VIRGEN Y MÁRTIR.
Descendia de una familia ilustre de Francia, y desde su infancia conoció a Jesucristo y siguió su doctrina. Todos sus anhelos eran la oración y dedicarse a obras de caridad; y si bien a causa de su hermosura eran muchos los que la solicitaban para contraer matrimonio, con todo siempre se mostró insensible a los halagos del mundo.
Los emperadores Diocleciano y Maximiano reinaban por aquel tiempo en Roma, y en las Galias era gobernador Daciano. La santa vivía en Agen, dedicada, como se ha dicho, a obras de piedad, de lo que sabedor Daciano dio orden para que se presentara. Tanto a las caricias como a las amenazas del tirano contestó con una firmeza indecible, de lo que irritado aquel la hizo conducir al lugar del tormento. Atada con cadenas a una cama de hierro pusieron fuego debajo, y para que este mejor prendiera al cuerpo de la santa derramaron sobre su desnudo cuerpo gran cantidad de aceite y otras materias grasas. Muchos de los espectadores al ver tan horroroso suplicio, llenos de compasión, soltaron algunas palabras de conmiseración, lo que notado por Daciano mandó los prendieran, haciéndoles cortar la cabeza junto con santa Fe, volando todos a recibir en el cielo la corona de su martirio en 287.
Leyenda de oro
DR. José Palau

