MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
LOS SANTOS CRISPO Y CAYO, CONFESORES.
Parece que eran de Corinto, y que en dicha ciudad les convirtió a la fe y les bautizó el apóstol san Pablo. Este santo en su primera carta a los corintios dice estas palabras en el capítulo 1:
«Gracias a Dios porque no he bautizado a ninguno de vosotros, sino a Crispo y a Cayo; para que ninguno diga que en mi nombre habéis sido bautizados.»
Ademas, el mismo apóstol en la carta a los romanos, cap. 16, dice:
«Os Saluda Cayo, mi huésped, y toda la Iglesia.»
De estas palabras han inferido algunos que san Pablo vivía en Corinto, en la casa de Cayo, el cual tenia Sus puertas abiertas a todos los pobres, principalmente a los cristianos, y que se ocupaba en ejercer las obras de una santa hospitalidad. Sabemos por el Menologio griego que estos dos santos fueron muy célebres en las iglesias de Asia, no solo por los milagros que obraron, sino también por la fama que dejaron de sus sublimes virtudes. La opinión más probable es que murieron ambos en paz a fines del segundo tercio del siglo I.
Leyenda de oro
DR. José Palau

