MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN PACIENTE, OBISPO Y CONFESOR.
Dios suscitó a este santo para ser el sostén y el consuelo de los cristianos de las Galias en las calamidades que los afligieron durante el siglo V. Por sus eminentes virtudes fue colocado en la sede arzobispal de Lyon, y desplegó al instante tanta actividad en su cargo pastoral, que por todas partes se sintieron muy pronto los efectos de su celo. En sus manos se multiplicaban los medios de hacer bien, y casi siempre los empleaba todos en favor de los indigentes. San Sidonio Apolinar, que era amigo y contemporáneo suyo, dice que poseía todas las virtudes apostólicas, y que no sabe qué era en él más admirable , si su celo por la gloria de Dios o su caridad para con los pobres. Templaba siempre la suavidad con la dulzura y la actividad con la prudencia, y sus esfuerzos fueron coronados con la conversión de gran número de infieles y herejes, arrianos y focinianos.
Con su celosa predicación ilustraba los entendimientos de los que se hallaban sumidos en el error, y después acababa por ganarles el corazón a fuerza de bondades. San Paciente murió en Lyon el año 480. Su nombre se halla en este día en el Martirologio.
Leyenda de oro
DR. José Palau

