A menudo vemos a niños, y sobre todo niñas, que, ante una sorprendente mirada pasiva de los adultos y de la sociedad, asumen unos patrones y valores que no les corresponden por su edad, que recalcan un valor sexual, priorizándolo por encima de cualquier otro valor o cualidad.
La hipersexualización se extiende a gran velocidad, y condena a nuestros niños, y sobre todo a nuestras niñas, a la búsqueda del imposible cuerpo y aspecto perfecto, a unos valores y principios que se quedan en lo superficial, sin llegar al fondo, que dejan de lado otras cualidades de las personas y, en definitiva que hacen de ellos objetos en lugar de sujetos.
En el 2001, el informe Bailey define por primera vez el concepto de hipersexualización infantil como “la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados como demasiado precoces”.
En este informe se condena el uso y la sexualización de los niños, y en especial de las niñas, como medio para vender determinados productos que van desde juegos, comidas, muñecas, ropa, hasta casas, coches, joyas, viajes, etcétera. Esta sexualización resulta, además de excesivamente precoz, innatural e insana para su desarrollo.
En el 2007 la Asociación de Psicología Americana (APA) publica un documento a través del cual se denuncia la tendencia a sexualizar a los niños en las sociedades del siglo XXI. Tanto los productos, como los medios destinados al público infantil emplean de un modo perverso el erotismo y el valor sexual como factores definitorios. Al hacerlo se transmite un peligroso mensaje a los niños, se les muestra que dicho erotismo puede proporcionar grandes beneficios sociales. Lo trágico es que el mensaje, poco a poco, cala hondo en la mente de los niños y se transforma en una fuerte creencia. Los niños creen que para tener éxito social tienen que ser sexualmente atractivos.
Cuando hablamos de este tema no exageramos; muy por el contrario, consideramos que el demonio con su astucia sabe desde dónde comenzar a podrir el árbol; y qué mejor que cuando apenas es un tierno gajo que está empezando a enderezarse…; claro el buscará torcerlo y hacer que, en vez de crecer esbelto y fuerte con ramas que traten de llegar hasta el cielo, sean ramas flacas y encorvadas que sólo puedan arrastrase por el suelo.
En todo esto, al investigar un poco más sobre dicho tema, vemos que ya no sólo la hipersexualizacion en niños es aquello que está enfocado en que crezcan de golpe y abandonen su inocencia en su vestimenta, lenguaje y comportamiento, sino que encontramos que ya va más allá, busca quitar hasta la idea de varón o de mujer, para pasar a ser sólo aquello que sienten ser, inducidos por alguien o algo que les va minando de conceptos erróneos, y muchas veces suelen ser los mismos padres quienes lo hacen…
Family Watch International, es la ONG encargada de velar por los principios de la Familia, la Vida y la Libertad Religiosa. Esta organización, preocupada por el peligro que representa la agenda de la ONU, la Ideología de Género y la hipersexualización de los niños, decidió producir un documental llamado War on Children: The Comprehensive Sexuality Education Agenda («Guerra contra la Niñez: La Agenda de Educación Sexual Integral»). —Ver vídeo al final del artículo.
Entre paréntesis señalamos que los verdaderos principios de la Familia y de la Vida solamente puede enseñarlos y preservarlos la verdadera Religión, que es la Católica.
El documental expone el material gráfico y lenguaje tan impactante al que están siendo expuestos los niños desde edades preescolares. Más allá de educar en los procesos naturales de la sexualidad, la ONU pone el acento en el PLACER SEXUAL, la búsqueda del placer sexual ilimitado es la constante en toda esta agenda.
La ONU afirma que su proyecto de CSE (siglas en inglés para Educación Sexual Integral) tiene objetivos muy «nobles» como la prevención del abuso, prevención de los embarazos en adolescentes (incluye el aborto), erradicación del VIH, la igualdad de género, y disminución de la pobreza.
Además, la puesta en práctica esta agenda de educación sexual sorprende por su agresividad y tácticas engañosas, pues anima a la niñez a:
- Involucrarse en comportamientos sexuales de alto riesgo.
- Experimentar la sexualidad desde edad temprana donde no hay madurez psicológica y emocional.
- Cuestionarse su propia orientación sexual y su identidad de género.
¿Educación Sexual Integral con tintes de pedofilia?
La base ideológica de esta agenda de la ONU tiene como una de sus fuentes a Alfred Kinsey, un profesor del siglo pasado que investigó sobre el comportamiento de la sexualidad humana, y a quien se le debe que los pedófilos justifiquen su atracción sexual por los niños, pues Kinsey realizó una escala que medía el placer sexual en los niños desde su nacimiento, para estos experimentos utilizó niños huérfanos a los que llevaba a las cárceles para que fueran abusados sexualmente por los presos y así comprobar los orgasmos de los infantes y llegar a la conclusión de que los niños son seres sexuales por naturaleza.

El trastornado Alfred Kinsey
¿Por qué la ONU insiste en una agenda enfocada al placer sexual?
El niño como un ser puramente hecho para el placer sexual es la premisa constante de la agenda de la ONU. Detrás de este objetivo se esconden intereses económicos muy grandes, pues la industria farmacéutica de los anticonceptivos y el negocio del aborto son los principales beneficiados con un nicho de mercado que desde temprana edad comenzará a consumir sus productos y a frecuentar sus clínicas de aborto.
Esta agenda no es solamente para Estados Unidos, es de carácter Mundial; pero ha encontrado resistencia en asociaciones de padres de familia que se han unido para defender la integridad e inocencia de sus hijos pequeños y para exigir el derecho que tienen los padres de escoger el tipo de educación que desean para sus hijos. Este derecho está siendo claramente violentado por los gobiernos que han cedido a la presión de la ONU.
¿Nos quejamos de una decadencia moral, pero aceptamos que se promueva esta agenda de hipersexualización en los niños?
Si queremos rescatar una generación de la decadencia moral en la que vivimos, necesitamos que Dios sea el fundamento en la vida del ser humano, se debe eliminar por completo la Ideología de Género, la hipersexualización y fomentar en los niños el amor, la castidad y el respeto de su cuerpo como templo del Espíritu Santo y no dar lugar a lo que llaman educación sexual, que desde el inicio es nociva con el mal nombre que escogieron; en efecto, debe denominarse educación de la castidad, en la castidad y para la castidad y el amor, e impartida por los propios padres.
Dejamos a vuestra disposición varios videos para ilustrar mejor todo esto que solo buscar perder esas almas y quitarles la inocencia y su dulce candor, florecillas frágiles que crecen en este mundo azotadas por el vendaval de la miseria humana, que quita de a poco su frescura y perfume…
