PARA SANTIFICAR EL DOMINGO

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

FIESTA DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE N.S.J.C.

(Conmemoración del 6º Domingo de Pentecostés

Y de la Octava de San Juan Bautista)

Introito

Nos redimiste, Señor, con tu Sangre de toda tribu y lengua y nación; y nos hiciste un reino para nuestro Dios. Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré con mi boca la verdad de generación en generación. Gloria al Padre…

Colecta

Omnipotente y sempiterno Dios, que constituiste a tu unigénito Hijo Redentor del mundo, y quisiste aplacarte con su Sangre, haz, te suplicamos, que veneremos con solemne culto al precio de nuestra salud, y que, por su virtud, seamos preservados en la tierra de los males de la presente vida, para que gocemos de su perpetuo fruto en los cielos. Por el mismo Señor…

Conmemoración del 6º Domingo de Pentecostés

Oh Dios de las virtudes, de quien procede todo cuanto hay de mejor, infunde en nuestros pechos el amor de tu nombre, y aumenta en nosotros la religión; para que nutras lo que es bueno y, por medio de la piedad, custodies lo nutrido. Por N.S.J.C….

Conmemoración de la Octava de San Juan Bautista

Oh Dios, que nos hiciste venerable este día con la natividad de San Juan, da a tus pueblos la gracia de los gozos espirituales, y dirige las almas de todos los fieles por la senda de la eterna salvación. Por N.S.J.C.…

Epístola.

(De la Carta del Apóstol San Pablo a los Hebreos, 9, 11-15)

Hermanos: Cristo, le Pontífice de los futuros bienes, penetró una vez en el Santuario por un tabernáculo más amplio y perfecto, no hecho a mano, es decir, no de creación humana; ni tampoco por medio de la sangre de cabritos y becerros, sino por medio de su propia Sangre, efectuada la redención eterna. Porque, si la sangre de cabritos y toros, y la aspersión con ceniza de becerra santificaba con la purificación de la carne a los manchados, ¿cuánto más la Sangre de Cristo, que se ofreció a sí mismo inmaculado a Dios por el Espíritu Santo, no purificará nuestra conciencia de las obras muertas, para servir al Dios vivo? Y, por eso, es el Mediador del Nuevo Testamento; para que, mediante su muerte, en redención de aquellas prevaricaciones que había bajo el primer Testamento, reciban, los que han sido llamados, la promesa de la eterna herencia, en Jesucristo, Nuestro Señor.

Gradual.

Éste es Jesucristo, el cual vino por el agua y la sangre; no sólo por el agua, sino por el agua y la sangre. Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son una sola cosa. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres son una sola cosa.

Aleluya

Aleluya, aleluya. Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor. Aleluya.

Evangelio

(Del Santo Evangelio según San Juan, 19, 30-35)

En aquel tiempo, habiendo tomado Jesús el vinagre, dijo: Todo está consumado. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Los judíos, pues, porque era la Parasceve, para que no permanecieran los cuerpos en la cruz el sábado, porque era un gran día aquel sábado, rogaron a Pilatos que fueran quebradas sus piernas, y se quitaran. Fueron, pues, los soldados; y quebraron, ciertamente, las piernas del primero, y las del otro que había sido crucificado con Él. Mas, cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no quebraron sus piernas, sino que uno de los soldados abrió con la lanza su costado, y al punto salió sangre y agua. Y, el que lo vio da testimonio de ello; y su testimonio es verdadero.

Ofertorio

El cáliz de bendición, que bendecimos, ¿no es la comunión de la Sangre de Cristo? Y el pan, que partimos, ¿no es la participación del Cuerpo del Señor?

Secreta.

Te suplicamos, Señor, hagas que, por estos divinos Misterios, nos acerquemos a Jesús, Mediador del Nuevo Testamento, y que renovemos sobre tus altares la aspersión de una Sangre más elocuente que la de Abel. Por N.S.J.C.…

Conmemoración del 6º Domingo de Pentecostés

Sé propicio, Señor, con nuestras súplicas, y acepta benigno las oblaciones de tu pueblo; y, para que no sea inútil el voto, ni vana la petición de nadie, haz que, lo que pedimos fielmente, lo consigamos eficazmente. Por N.S.J.C.

Conmemoración de la Octava de San Juan Bautista

Llenamos, Señor, tus altares de dones, celebrando con el debido honor la natividad de aquel que predijo había de venir y que mostró ya presente al Salvador, a Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina…

Prefacio de la Santa Cruz

Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æteme Deus. Qui salutem humani generis in ligno Crucis cunstituisti; ut unde mors oriebatur, inde vita resurgeret, et qui in ligno vincebat, in ligno quoque vinceretur, per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Cæli, cælorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus.

Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que en todo tiempo y lugar te demos gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno. Que pusiste la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que de donde salió la muerte, de allí renaciese la vida, y para que el que venció en un árbol en un árbol fuese también vencido, por Cristo Nuestro Señor. Por Quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, tiemblan las Potestades; los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines la celebran con recíproca alegría. Te rogamos que, con sus alabanzas, recibas también las nuestras, cuando te decimos con humilde confesión:

Sanctus, Sanctus, Sanctus.

Comunión.

Cristo se ofreció una vez para redimir los pecados de muchos; aparecerá segunda vez sin pecado para salud de los que le esperan.

Poscomunión.

Admitidos, Señor, a esta sagrada Mesa, hemos bebido con gozo las aguas en las fuentes del Salvador; haz, te suplicamos, que su Sangre sea para nosotros una fuente de agua que salte hasta la vida eterna. Por Él mismo, que vive contigo…

Conmemoración del 6º Domingo de Pentecostés

Hemos sido llenados, Señor, de tus dones; te suplicamos hagas que seamos purificados con su efecto y protegidos con su auxilio. Por N.S.J.C….

Conmemoración de la Octava de San Juan Bautista

Alégrese, oh Dios, tu Iglesia con la generación de San Juan Bautista, por quien conoció al autor de su regeneración, a Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina…

Último Evangelio del 6º Domingo de Pentecostés

(Del Santo Evangelio según San Marcos, VIII, 1-9): En aquel tiempo, como hubiera con Jesús una gran muchedumbre, y no tuvieran qué comer, convocando a los discípulos, les dijo: Tengo compasión de la multitud, porque he aquí que ya me ha seguido tres días, y no tienen qué comer; y, si los despido en ayunas para sus casas, desfallecerán en el camino, porque algunos de ellos han venido de lejos. Y le respondieron sus discípulos: ¿Quién podrá saciarlos de pan aquí, en la soledad? Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete. Y mandó a la multitud que se sentara sobre la tierra. Y, tomando los siete panes, dando gracias, los partió, y se los dio a sus discípulos, para que los sirvieran. Y los sirvieron a la multitud. Y tenían también unos pocos pececillos y también los bendijo, y los mandó servir. Y comieron, y se saciaron, y recogieron de los fragmentos que sobraron, siete cestos. Y eran los que habían comido, casi cuatro mil; y los despidió.