MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Rufino y san Valerio, mártires.
Fueron intendentes de los tributos reales en el territorio de Soissons, y practicaban todas las virtudes cristianas, en especial la limosna, de un modo extraordinariamente generoso y abundante. Habiendo el emperador Maximiano Hercúleo derrotado a los bagaudas cerca de París, dejo por prefecto pretorio de las Galias al sangriento Ricciovano, con orden de emplear todos los medios imaginables para exterminar hasta el nombre de cristiano. Después de haber hecho derramar mucha sangre en Reims, fue a Soissons, y dio orden para que condujesen a su presencia a Rufino y a Valerio. Habían ido a esconderse en un bosque, pero fueron hallados, puestos en el potro, maltratados con azotes armados de pelotillas de plomo, y decapitados en seguida junto a Soissons, por los primeros años del siglo III.
Leyenda de oro
DR. José Palau

