MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Nicolás, peregrino, confesor.
En la Acaya a principios del siglo once, nació este santo de padres pobres en bienes de fortuna, pero muy ricos en piedad. Educáronle en el santo temor de Dios , y se aprovecho tanto de sus santas instrucciones, que muy niño dio ya muestras de su futura santidad.
Ocupado en apacentar rebaños y cuando solo contaba ocho años de edad, viose de repente inflamado del espíritu de Dios, y entonando el Kirye Eleyson se le apareció Jesucristo, quien le enseño la ciencia de la perfección, e instruido por tan sabio maestro y después de haber continuado cuatro años viviendo en su casa, dejóla, retirándose a una cueva desierta, donde vivió algunos años.
Dios quiso probar a su siervo, permitiendo sufriera persecuciones de sus deudos, que querían volviera al seno de su familia. Mas aquel Dios, que es la guarda y consuelo de los que fielmente le sirven, le mando pasara a Italia, evitando así las dichas persecuciones, y entregarse mas pacíficamente a sus santos ejercicios. Obedeció Nicolás, y conocidas sus cualidades, unos le tuvieron por santo, otros por necio y demente.
Nicolás iba no obstante de ciudad en ciudad, dando a conocer la gloria de Dios, hasta que este Señor permitió que acometido de una enfermedad mortal acabase sus días en Trani en la Pulla , el año 1095. En el concilio romano, en tiempo de Urbano II, se hizo mérito de los milagros de este santo.
Leyenda de oro
DR. José Palau

