MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Prisco y otros muchísimos mártires.
Cuando el emperador Aureliano viajo por las Galias, al pasar por cerca de Auxerre, supo que había por allí una congregación de cristianos, que se ocupaban en hacer prosélitos, y en hacer abominar el culto de los dioses. Él mismo fue al lugar donde estaban reunidos, y vio a Prisco en medio de una inmensa multitud, que cantaba salmos y divinas alabanzas.
Colérico y furioso, interrogo a Prisco de cuál era el objeto de aquella reunión, y habiéndole contestado en nombre de todos, que solo deseaban dar gloria a Jesucristo y confundir a las falsas divinidades del imperio, fueron todos al momento degollados, y sus cuerpos arrojados a un pozo contiguo, sobre el cual se edificó después una iglesia que
aun subsiste.
Leyenda de oro
DR. José Palau

