MIRANDO AL MUNDO
Actualmente a la máquina para escribir no se le reconoce el verdadero y gran valor que le corresponde en la historia de la tecnología, pues sucede fácilmente con muchos inventos y descubrimientos que, una vez conocidos y usados, pasan a formar parte de la rutina diaria.
Si bien es cierto que la actual gran revolución tecnológica y cultural se debe a las computadoras y al internet, sin embargo, hace siglo y medio atrás, se debió a la máquina para escribir.
La máquina para escribir fue el principal invento de muchas de las revoluciones tecnológicas posteriores. Su impacto se siente todavía en múltiples formas; como por ejemplo, definió la disposición del teclado en la computadora moderna.
En este tipo de teclados, se utilizan todos los dedos para presionar las letras y símbolos, y los pulgares sólo para la barra espaciadora, al igual que en los teclados de las computadoras modernas.
Pero…, con la llegada de los celulares y las pantallas táctiles, el uso de los dedos para la comunicación escrita ha cambiado y, según unos estudios recientes, también ha variado el comportamiento del cerebro.
Podemos leer en varios sitios cómo se ha manipulado esta información para que se entienda que estos cambios son positivos. En otros sitios, se informa de manera ambigua dando a entender que no hay ninguna consecuencia:
“El tiempo que las personas pasan interactuando con las pantallas táctiles ha cambiado la manera en que sus pulgares y cerebro interactúan, de acuerdo con un nuevo estudio de la Universidad de Zúrich, en Suiza.
Un equipo de investigadores, liderado por Arko Ghosh, aprovechó el creciente uso de pantallas táctiles para explorar la plasticidad del cerebro humano. Día tras día, las personas están utilizando sus dedos, especialmente sus pulgares, de una manera nueva, un comportamiento que podría estar ocasionando cambios en el cerebro.
Ghosh y sus colegas utilizaron un electroencefalograma para medir la respuesta cerebral ante el toque de los dedos índice, medio y pulgar sobre las pantallas táctiles y la compararon con el de personas que no utilizan teléfonos celulares inteligentes.
Los resultados mostraron que la actividad eléctrica en el cerebro de quienes utilizaban smartphones incrementaba cuando todos los dedos eran empleados. De hecho, la cantidad de actividad en la corteza cerebral asociada con las yemas de los dedos pulgar e índice fue directamente proporcional a la intensidad de uso del celular.
El estudio, publicado en Current Biology, indica que los movimientos repetitivos sobre la pantalla táctil remodelan el procesamiento sensorial de la mano y la representación cerebral de las yemas de los dedos. Esto sugiere que la tecnología digital continuamente altera el cerebro humano contemporáneo.”
Sin embargo, leyendo el estudio en su fuente original, nos enteramos de que esta reorganización en la corteza somatosensorial sea probablemente un desajuste directamente relacionado con trastornos en el tono muscular y del dolor.
Este estudio, que se enfocó en usuarios habituales de teléfonos con pantalla táctil e individuos que utilizan teléfonos con teclas (tecnología anterior), midió la actividad eléctrica de la corteza sensorial distinguiendo entre quienes utilizan sólo los pulgares, los que utilizan el dedo índice o el medio, o ambos a la vez.
A pesar de haber encontrado una actividad cerebral diferente y adaptada al uso repetitivo del pulgar, la conclusión del trabajo nos alerta a ser más precavidos y prudentes con el uso del celular.
“El enfoque en los usuarios habituales de teléfonos con pantalla táctil complementa la serie de investigaciones ya realizadas en atletas y músicos de élite. Esencialmente, nuestro estudio proporcionó información empírica directa sobre el funcionamiento de la plasticidad cerebral a través de nuestras actividades diarias habituales, y esto no hubiera sido posible mediante el estudio de grupos de expertos o monos altamente entrenados en un laboratorio.
Además, hemos desbloqueado un nuevo método para cuantificar de manera no intrusiva el uso diario de la mano mediante el uso de registros de la batería, y esto podría utilizarse para calibrar los potenciales somatosensoriales en la neurofisiología básica y clínica.
Las consecuencias de las alteraciones observadas pueden haber sido adaptativas en el sentido de que contribuyeron al desarrollo de asociaciones útiles entre las actividades táctiles y telefónicas. Sin embargo, es tan probable que la plasticidad sea desadaptativa.
Por ejemplo, la plasticidad cortical en músicos de instrumentos de cuerda está asociada con la distonía. Además, la plasticidad de la corteza somatosensorial se asocia con el desarrollo de dolor crónico. Es preocupante que haya alguna evidencia que relacione el uso excesivo del teléfono con las disfunciones motoras y el dolor.
Todavía se necesita más investigación para desentrañar las consecuencias del procesamiento sensorial alterado relacionado con el uso de dispositivos con pantalla táctil.”
En estos tiempos donde las inteligencias están siendo bloqueadas y los cerebros parecen funcionar cada vez más en sentido, no sólo antinatural, sino también preternatural…, es muy importante que no aportemos nuestro espíritu para que sea también desconectado…
https://www.psicoactiva.com/blog/la-corteza-cerebral-areas-motoras-asociacion-del-lenguaje/
http://www.cell.com/cms/attachment/2022959551/2043345822/mmc1.pdf
http://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(14)01487-0
http://www.telam.com.ar/notas/201412/89965-dedo-pulgar-smartphones-actividad-cerebral.html
https://www.minutouno.com/notas/348405-el-uso-los-pulgares-los-smartphones-puede-cambiar-el-cerebro






