MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Ausberto.
Desde sus primeros años abrazó la vida monástica y entró en el monasterio de Fontanele, del cual fue abad. A pesar de su modestia y del retiro en que vivía, habiendo vacado la silla de Ruan, fue elegido obispo por el clero y el pueblo. La fama de sus esclarecidos méritos voló desde la altura del episcopado por todas las Galias, que santificó por medio de sus trabajos apostólicos, y por las innumerables conversiones que cada día obraba. Ausberto fue en su tiempo un verdadero sucesor de los apóstoles, en el celo, en la caridad y en el glorioso don de hacer milagros. Murió el año 695, y su cuerpo fue sepultado en el monasterio de que había sido digno abad.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

