RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

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¿Experimentan dolor los demonios?

SI

¿Por qué?

RESPUESTA DOCTRINAL

Fundamento teológico

Suma teológica
Parte Ia
Cuestión 64
Artículo 3

 

Objeciones por las que parece que no hay dolor en los demonios:

1ª. Como el dolor y la alegría se oponen, no pueden estar en el mismo sujeto. Pero los demonios experimentan alegría. Dice Agustín en Contra Manicheos: El diablo tiene poder sobre todos los que desprecian los mandamientos divinos, y se alegra de este desdichado poder. Por lo tanto, en los demonios no hay dolor.

2ª. El dolor es causa del temor, porque las cosas que tememos antes de que lleguen son las mismas de las que nos dolemos cuando han llegado. Pero en los demonios no hay temor, según aquello de Job 41, 25: Fue hecho para no tener miedo a nada. Por lo tanto, en los demonios no hay dolor.

3ª. Dolerse del mal es un bien. Pero los demonios no pueden hacer nada bien. Por lo tanto, no pueden dolerse al menos del mal de culpa que pertenece al gusano de la conciencia.

Contra esto: está el hecho de que el pecado del demonio es más grave que el del hombre. Pero el hombre es atormentado con dolores en castigo por el goce del pecado, según aquello del Apoc 18, 7: Cuanto se envaneció y entregó al lujo, dadle otro tanto de tormento y duelo. Por lo tanto, mucho más castigado con tormento y duelo será el diablo, que tanto se ufanó.

Respondo: Si el temor, el dolor, la alegría y, en general, las afecciones de este género se toman como pasiones, no pueden atribuirse a los demonios, puesto que en este sentido son propias del apetito sensitivo, que es una facultad unida a algún órgano corporal.
Pero si, en cambio, se toman como simples actos de la voluntad, pueden existir en los demonios.

Hay que decir: En ellos hay dolor.

El porqué de esto radica en que el dolor, en cuanto simple acto de la voluntad, no es otra cosa que una reacción contra lo que es y lo que no es.

Pero es indudable que los demonios quisieran que muchas cosas que existen, no existieran. Así, por ejemplo, y por estar llenos de envidia, quisieran la condenación de los que se salvan.

Por lo tanto, hay que decir: En los demonios hay dolor.

Primero, porque es esencial a la pena el que sea contraria a la voluntad.
Además, porque están privados de una bienaventuranza que desean naturalmente.
Y también porque en muchas ocasiones encuentran cohibida su perversa voluntad.

Respuesta a las objeciones:
1ª. La alegría y el dolor son opuestos cuando se refieren a un mismo objeto, pero no lo son respecto a objetos distintos. Por eso no hay inconveniente en que alguien se duela de una cosa y a la vez se alegre de otra distinta. Esto sucede sobre todo cuando el dolor y la alegría son simples actos de la voluntad, porque puede suceder que, no ya en cosas diversas, sino en la misma cosa, se encuentre algo que queremos y algo que no queremos.

2ª. Por lo mismo que en los demonios hay dolor del mal presente, también hay temor del mal futuro. En cuanto al texto: Fue hecho para no tener miedo (Job 41,25), se entiende el temor de Dios que aparta del pecado. En otra parte está escrito (Sant 2, 19): Los demonios creen y tiemblan.

3ª. Dolerse del mal de culpa es prueba en favor de la bondad de la voluntad, a la que se le opone el mal de culpa. En cambio, dolerse del mal de pena o del mal de culpa por razón de la pena, atestigua la bondad de la naturaleza, a la que se opone el mal de pena. Por eso dice Agustín en XIX De civ. Dei: El dolor del bien perdido por causa del tormento es prueba de una naturaleza buena. Por lo tanto, como el demonio tiene una voluntad perversa y obstinada, no se duele del mal de culpa.

De un total de 96 respuestas:

77 contestaron SI – 80.21 %

15 contestaron NO -15.63 %

4 Contestaron OTROS – 4.16 %

Según esta estadística la mayoría contestó correctamente.

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.