MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Agatón.
Nació en Sicilia, y se hizo recomendable principalmente por una profunda humildad, una admirable suavidad de carácter, y una inclinación siempre pronta al bien. Estas virtudes, y el modo con que desempeñó, por espacio de muchos años, el cargo de tesorero de la iglesia romana, le hicieron digno de suceder al papa Damaso en 679. El año siguiente presidió por medio de sus legados el sexto concilio general, convocado en Constantinopla contra los monotelistas, por los cuidados del emperador Constantino Pogonato.
Le escribió a este una carta en que refutaba el monotelismo por la constante tradición
de la Iglesia romana: carta, que remitida a los padres del concilio, fue recibida con respeto, y declararon, que Pedro hablaba por boca de Agatón.
El santo padre procuró por el restablecimiento de san Wilfrido en la silla de York; abolió el tributo que los emperadores exigían de los papas al tiempo de su elevación, y colmó de beneficios al clero y a las iglesias de Roma. Murió en 682, después de dos años y medio de pontificado. Por el gran número de sus milagros mereció, según Anastasio, el sobrenombre de Taumaturgo, y tanto los griegos como los latinos honran su memoria.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

