SAN ESTEBAN EL JOVEN, SAN BASILIO, SAN PEDRO, SAN ANDRÉS, Y OTROS TRESCIENTOS TREINTA Y NUEVE MONJES.

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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 Hoy nos encomendamos a:

SAN ESTEBAN EL JOVEN, SAN BASILIO, SAN PEDRO,
SAN ANDRÉS, Y OTROS TRESCIENTOS TREINTA Y NUEVE MONJES, MÁRTIRES.

San Esteban es uno de los más ilustres mártires que derramaron su sangre por la fe en la persecución de los iconoclastas. Había nacido en Constantinopla el año 714, y fue consagrado a Dios desde el seno de su madre. Sus padres, que eran ricos y virtuosos, le dieron una educación esmerada, y él la hizo fructificar por medio de su inclinación natural a la piedad. Cuando León el Isauro declaró su persecución contra la Iglesia, Esteban entró monje en un monasterio cerca de Calcedonia, en el cual se distinguió por sus esclarecidas virtudes.

Poco después hizo un viaje a Constantinopla, vendió cuanto tenia y distribuyó su producto a los pobres. A la edad de treinta años fue unánimemente elegido abad de su monasterio, donde empleó su pluma y su celo en la defensa del culto de las santas imágenes. El emperador Constantino Coprónimo, viendo que aquellos monjes se ocupaban con tanta eficacia en contrariar sus miras, mandó al monasterio una compañía de soldados con orden de degollar a los monjes, de destruir las imágenes que en él había y de pegarle fuego. La orden fue puntualmente cumplida, y el santo abad Esteban fue arrebatado de su mansión, cruelmente maltratado y llevado a Constantinopla, donde sufrió algunos interrogatorios, y después lo metieron en una cárcel, en la que estuvo dos años. Al cabo de este tiempo los herejes lo sacaron de allí para arrastrarlo por todas las calles de la ciudad, en cuyo martirio espiró el año 764.

Leyenda de oro

R. Dr. José Palau

 

Leer el Santo Evangelio del día  y catena aurea