SAN FILEMON Y SANTA APIA

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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 Hoy nos encomendamos a:

SAN FILEMON Y SANTA APIA, MÁRTIRES.

Filemon era un ciudadano rico de Coloses, en Frigia, y se cree que fue convertido a la religión por Epafras, discípulo del apóstol san Pablo. En poco tiempo hizo admirables progresos en la virtud, y su casa llegó a ser como una iglesia o el lugar donde se reunían los fieles para orar y ofrecer el santo sacrificio.

Onésimo, su esclavo, le robó algunos tesoros y huyó a Roma, donde a la sazón se hallaba san Pablo prisionero. El caritativo apóstol procuró hablar al esclavo, le hizo conocer su falta, le instruyó en las verdades eternas, le administró el bautismo, y lo envió convertido y trasformado a su señor Filemon, al cual escribió al mismo tiempo una carta de recomendación , que es un modelo inimitable de elocuente persuasión, de caridad y de ternura, y que la Iglesia conserva entre sus libros canónicos.

Filemon estaba casado, y su mujer Apia, digna de él por sus virtudes, y llamada por el mismo San Pablo su muy amada hermana, era la admiración de todos aquellos cristianos por su fe, su piedad y la solicitud con que se empleaba en el socorro de los pobres.

Los griegos cuentan otras particularidades de la vida de estos dos santos esposos, que carecen de fundamento y sólo se tiene como probable que murieron mártires en la misma ciudad de Coloses a  manos del populacho, que los asesinó en medio de una conmoción popular excitada contra los cristianos.

El Martirologio romano dice que en tiempo del emperador Nerón, habiendo los gentiles levantado un tumulto en la Iglesia en la fiesta de Diana, fueron los dos santos presos y azotados por orden del gobernador Astócles, y que después los sepultaron en un hoyo hasta la cintura, y los apedrearon hasta que murieron.

Leyenda de oro

R. Dr. José Palau

 

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