LA ARMADURA DE DIOS
POR EL P. RODOLFO VERGARA ANTÚNEZ

PREPARACIÓN PARA LA FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN EL 8 DE DICIEMBRE
Acercamos a nuestros lectores los enlaces correspondientes, para acompañar este mes a nuestra Santísima Madre y prepararnos para su fiesta.
La encarnación del Verbo fue el medio inefable que escogió la Bondad divina para reparar la catástrofe del primer pecado. Pero para llevar a efecto esta obra, más grande que la creación de todos los mundos visibles, necesitaba del concurso de una mujer en cuyo seno tomase carne el Verbo humanado. Pero ¿dónde encontrar una mujer bastante digna de dar su carne y su sangre al Hijo del Altísimo?- Dios pasea su mirada por toda la extensión de la tierra; hace desfilar en su presencia a todas las generaciones; ve pasar delante de sus ojos a poderosas reinas ceñidas de riquísimas diademas, a heroínas aclamadas por los pueblos, a millares de vírgenes y mártires agitando palmas inmortales, pero en ninguna de ellas fija su mirada, porque todas aparecen pequeñas a sus ojos.
Era necesario predestinar una mujer que, ataviada con todas las perfecciones de la naturaleza y de la gracia fuera digno tabernáculo del Redentor del mundo. Y desde el instante en que en los altísimos consejos de la sabiduría increada se dispuso la redención, Dios fijó sus miradas en María y comenzó a preparar su advenimiento para que fuera anillo de oro que uniera al Verbo eterno con la naturaleza humana. Y desde entonces dejó caer sobre ella, a manera de copiosa Lluvia, todos los dones de la gracia. Porque Dios, que es soberanamente inteligente, proporciona siempre los medios al fin a que destina a sus criaturas, concediéndoles una dotación de gracias proporcional a la excelencia y magnitud del fin. María habitaba en la mente divina desde la eternidad con el carácter de Madre de Dios. Aun no existían los abismos, dice la Escritura, y María había sido ya concebida; no habían brotado aún las fuentes de las aguas, ni se habían sentado los montes en su base de granito, y ella había sido dada a luz en los decretos eternos.

DÍA DE CLAUSURA
