MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
SAN NEMESIO Y SANTA LUCILA, MÁRTIRES.
Lucila era hija de Nemesio, y este era diácono de la Iglesia de Roma. Ocupados en el servicio de Dios pasaban los días en oración y buenas obras. Padre e hija fueron presos por no renunciar a la fe de Jesucristo cuando el emperador Valeriano publicó sus edictos contra los cristianos, y fueron degollados en la misma ciudad de Roma el día 25 de agosto del año 254 o 255.
El papa san Estéban hizo sepultar sus cuerpos, y después fue ron colocados honoríficamente en la vía Apia por el papa san Sixto el dia 31 de octubre del año 258, y luego el pontífice Gregorio V los trasladó a la diaconía de Santa María la Nueva, junto a los cuerpos de los santos Sinfronio, Olimpio, Tribuno, Exuperia, su mujer, y Teódulo, su hijo, los cuales convertidos a la fe por Sinfronio, y bautizados por el mismo san Estéban, alcanzaron la palma del martirio.
En tiempo del papa Gregorio XIII fueron hallados los cuerpos de todos estos santos, y los colocaron debajo del altar de la misma iglesia, donde se conservan.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

